Graciela Beltrán

Una vida llena de pruebas por superar, dolorosas y trágicas, eventos difíciles de olvidar: un padre que la abandonó, una infancia rodeada de inseguridad viviendo en uno de los barrios más peligrosos de Los Ángeles, pero con un amor eterno a sus raíces mexicanas. Ella ...

Gustavo A Infante

Gustavo A Infante

Última Palabra

Una vida llena de pruebas por superar, dolorosas y trágicas, eventos difíciles de olvidar: un padre que la abandonó, una infancia rodeada de inseguridad viviendo en uno de los barrios más peligrosos de Los Ángeles, pero con un amor eterno a sus raíces mexicanas. Ella es Graciela Beltrán.

Se considera una mujer arraigada a sus características, ambiciosa, sumamente trabajadora y demasiado caprichosa. Es hija de Julia Beltrán y me lo dijo debido a que mucha gente tiene la confusión sobre si es hija de Lola Beltrán o su nieta, pero no tiene ningún parentesco con la señora. Su papá era Salvador López, ambos nacieron en Tamazula, Durango, en un rancho humilde, y se criaron en Culiacán, Sinaloa, pero ella creció en Estados Unidos escuchando música ranchera y de tambora. Tuvo una infancia bastante mexicana, en la que se adueñó de las comunidades, de las ideologías y costumbres; vivía en el barrio más pobre y peligroso de Los Ángeles, que se llama Inglewood. Se mudó a ocho distintas escuelas porque no podía estar en el mismo lugar debido a las tragedias que todos los días pasaban entre pandillas, con balazos y asaltos a la orden del día. Vivió en esas áreas hasta los 11 años de edad, pues una tragedia hizo que su familia saliera de ahí definitivamente. Su papá abandonó a su mamá y sus hermanos cuando ella cumplió seis años de edad. Los dejó cuando se enamoró de otra mujer, así que sus padres tomaron la decisión de separarse, sin embargo, se olvidó también de sus hijos. Tuvo un padrastro maravilloso, que sólo vivió tres años más. Fue un hombre que se responsabilizó de ella y de sus hermanos, como si fuera un verdadero padre. La tragedia que viven es que un día intentaron asaltar a su madre y a su padrastro. Afortunadamente, la policía llegó a tiempo y detuvo al ladrón, pero éste amenazó con vengarse al salir de la cárcel. Pasó un año y cumplió su amenaza: regresó a asesinar a su padrastro, a quien ella vio morir en brazos de su madre. Recuerda que se estaba ahogando con su propia sangre. Fue doloroso porque, además, su casa olía a muerte, así que decidieron irse de ahí para siempre. Tenía 11 años cuando grabó su primer disco; de ahí empezó a cantar en festivales de radio y es donde la conoció Pedro Rivera. Cantaba música para niños, pero eso nunca le gustó. Ella quería cantarle al amor, al despecho y al desamor, Pedro la escucha en un festival y se acercó a su mamá preguntándole si no le gustaría que grabaran a su niña. Su mamá le dijo que sí y entonces pidieron prestado dinero y es como lograron pagar la primera producción con Pedro Rivera. Trabajó con él directamente en su disquera de los 13 a los 15 años. Siempre se manejó el rumor de que el señor Rivera creía más en Graciela que en su propia hija Jenni, así que se lo cuestioné. Me dijo que ella lo vivió de una manera diferente, sin embargo, siempre se creyó eso.

Un día le dijo: “¡ay, mi hijita qué tontita, tiene celos porque usted es mi baby!”,  y hasta la fecha se lo sigue diciendo, pero ella nunca sintió que lo decía para herir a alguien. Con Jenni nunca tuvo ninguna amistad porque simplemente no había nada en común entre ella ni la edad. Mientras ella cantaba, Jenni se dedicaba a ser mamá de dos niños, llevaba la contabilidad de los discos, contratos y demás, era secretaria de su padre y fue cuando la conoció. Después empezó a vender bienes raíces, pero nunca la vio sufriendo ni padeciendo, siempre la vio trabajando con su papá. Las verdaderas discrepancias, problemas y dimes y diretes llegan 18 años después. ¿Será verdad que estuvo a punto de llegar a los golpes con la fallecida Diva de la Banda? Te invito este domingo a disfrutar de En compañía de... Graciela Beltrán.

Los espero de lunes a viernes a las 11 del día en el 98.5 FM o a través de www.gustavoadolfoinfante.com

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