Los amlillos
Se hicieron acaudalados de la noche a la mañana y cedieron ante la tentación de gastar ostentosamente el producto de sus pillerías.

Gabriel Reyes Orona
México sin maquillaje
Hay que ponerle nombre a todos esos que están en la lista. Sea una sola, que crece todos los días, o varias, escritas por distintas autoridades más allá del Bravo, tienen un común denominador. Todas llevan al funcionario más corrupto que haya pisado el territorio nacional. El tabasqueño aparece inevitablemente en todos los opacos negocios que financiaron campañas desde el año 2013.
En los últimos cinco años han sido detectados cientos de miles de millones de pesos traficados por lo que parecía ser un partido político, pero que no es más que la vocería del crimen organizado. Al haberse apoderado de los tres Poderes de la Unión, haciéndose de toda instancia de autoridad, sintieron que libremente podrían gastar lo que se habían embolsado, bien, con la autorización del macuspano, o sin ella. Se hicieron acaudalados de la noche a la mañana y cedieron ante la tentación de gastar ostentosamente el producto de sus pillerías.
Una vez más, queda claro que se esconde la mano que roba, pero no la que gasta, los guindas han hecho que el reflector les apunte. Con gran cinismo, los seguidores del tabasqueño insisten en pedir que el haz de luz mire al pasado, que dejen a la tirana burocracia atascarse de recursos públicos, pensarán, quizá, que también les repartirán, como lo hicieron con las arcas públicas. Se equivocan. El dinero del asistencialismo hoy proviene de endeudamiento público, el cual se obtiene violando la Constitución. Ese financiamiento no cuenta con fuente de pago al no destinarse a obras rentables.
También nos recuerdan que el que roba huye, aunque no lo persigan. Desde el primer día del sexenio, el hijo de Tepetitán se ha vuelto un escapista, está y no está en México, y es evidente que está detrás de misteriosos contenedores que abandonaron el país el último año de su gestión. Hay huella, pero no un manifiesto real. La ruta apunta hacía la isla que recibió contratos adjudicados directamente, basados en la fantasiosa fama de la medicina cubana. Ya no es un misterio que vivía de negras fortunas, así como que sus hijos, son príncipes en el reino de lo mal habido.
Cayó el principal capo, tercero en línea. Los operativos han terminado con un lapidario corolario, son políticos venales la piedra de toque. Si los hasta ahora conocidos como narcopolíticos no comienzan a desfilar por los pasillos de las cortes neoyorquinas, nada cambiará, se precisa que las capturas no terminen siendo una poda más, dando sólo lugar a nuevos lugartenientes. Es urgente que quienes derrumbaron el orden constitucional rindan cuenta a los mexicanos, sentados en un banquillo que no dependa de los tribunales inventados por ellos. Entre más tiempo tarde la urgente redada, más tiempo tardará en refundarse México. Nuestro país necesita apremiantemente una nueva Constitución, una que no encubra una dictadura disfrazada.
El Escudo de las Américas no es iniciativa de un solo país, es producto de una cumbre latinoamericana. Quienes no forman parte de la solución son parte del problema, así lo ha dejado claro Trump. Fue un error, y hasta un horror, estar con López Obrador. De verdad que es un extremo del cinismo seguir alabando a quien se rindió ante el enemigo.
A Santa Anna lo compraron con dinero. A López con una silla. Es un traidor quien siga con López Obrador. Los cambios en el orden político, en todo el orbe, son tan necesarios como inevitables e irresistibles. Tales cambios son un poderoso vendaval, seguirán cayendo los falsos profetas, pero es urgente que la sociedad se organice y quite la rienda a la partidocracia, ella ha sido, y es, parte del problema. Busquemos instrumentos para someterla. Otras sociedades lo han logrado.