Frentes Políticos / 7 de octubre de 2025

1. Poderío claro. El Zócalo no se llenó sólo por costumbre ni por nostalgia. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, convocó a la plaza mayor no sólo para informar, sino para marcar territorio. Fue un discurso de autoridad, con deslindes sutiles a los corruptos ...

1.  Poderío claro. El Zócalo no se llenó sólo por costumbre ni por nostalgia. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, convocó a la plaza mayor no sólo para informar, sino para marcar territorio. Fue un discurso de autoridad, con deslindes sutiles a los corruptos con credencial de Morena, léase Adán Augusto López y compañía, y un mensaje interno sobre quién lleva ahora el timón. El politólogo Arturo Ponce lo leyó bien: “El rey ha muerto, viva la reina”. Sheinbaum dejó establecido que el segundo piso de la transformación tiene nueva arquitecta. Tras ver la convocatoria en la Plaza de la Constitución, se nota que esto ya no es lo mismo, aunque se parezca.

2. Peligro jurídico. La Ley de Amparo fue víctima de un autogol legislativo. El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, de Morena, metió una reserva que aplicaría retroactivamente la nueva norma, violando de frente el artículo 14 constitucional. La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, aceleró el trámite y mandó la minuta a la Cámara de Diputados como si nada. Pero vino el frenazo, la presidenta Claudia Sheinbaum y el senador Ricardo Monreal pidieron corregir lo aprobado por sus propios legisladores. ¿Recula la 4T o apenas despierta? Morena, liderada por Luisa Alcalde, juega a legislar con piloto automático… y sin frenos. De ahí el riesgo.

3. Al mejor postor. En el XLIII Congreso Masónico se alcanzó una nueva cumbre, convertir el Senado en salón de fiestas… con taquilla incluida. Francisco Chíguil solicitó el espacio, Laura Itzel Castillo inauguró el evento y hasta cobros hicieron, desde 2 mil 450 por subir de grado hasta 6 mil 110 por la experiencia completa. Claudia Anaya levantó la voz, pero ya era tarde; una red de jefes de oficina, asesores y elementos de Resguardo lucraba con los recintos legislativos. Y el colmo. Se usó papelería oficial para pedir reuniones “de seguridad” con alcaldes y hasta se premió a abogados del narco. ¿Y la ética republicana? También se subarrendó.

4. Doblegados. La agresión en Tepeji del Río, donde un comando emboscó a dos policías municipales, exhibe la fragilidad de la seguridad local, la peligrosa sombra de la impunidad, pero, sobre todo, la debilidad gubernamental de Julio Menchaca. Que los atacantes colocaran una lona acusando a la alcaldesa Tania Valdez Cuéllar añade un elemento político. No basta con condenar, se exige una investigación transparente, apoyo estatal y federal, y sanciones contundentes. Si las autoridades municipales estuvieron en acuerdos opacos, entonces la pregunta es por qué el mandatario estatal no pone orden. ¿O también dirá que no estaba enterado?

5. Color ajeno. En su informe legislativo, Simey Olvera Bautista vistió de guinda, pero adornó de naranja. El auditorio Gota de Plata, en Pachuca, fue testigo de una extraña cortesía floral, con coronas color Movimiento Ciudadano y trato preferencial a Luis Donaldo Colosio Riojas, a quien Olvera le hizo más caravanas que a los 15 senadores morenistas que la acompañaron. ¿Fue un error floral o un guiño calculado? La senadora ha entregado una veintena de iniciativas, pero lo que realmente quedó sembrado fue la duda sobre si piensa emigrar a otra bancada. Entre invitados recibidos con adornos anaranjados, lo que florece es la sospecha. Daltonismo, seguro no es.

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