Frentes Políticos/ 7 abril 2025

1. Derrumbe. Mérida ya no es lo que era. La ciudad más segura perdió esa etiqueta bajo la gestión de Cecilia Patrón Laviada, pues la percepción de inseguridad empeoró apenas ella asumió el poder, según el Inegi. La gente se queja de la fallida estrategia de ...

1. Derrumbe. Mérida ya no es lo que era. La ciudad más segura perdió esa etiqueta bajo la gestión de Cecilia Patrón Laviada, pues la percepción de inseguridad empeoró apenas ella asumió el poder, según el Inegi. La gente se queja de la fallida estrategia de seguridad de la actual administración municipal. Obvio. Mientras la alcaldesa se preocupa por otros temas, las calles se vuelven un peligro, crecen los asaltos a casa habitación y la gente exige a la alcaldesa patrullajes nocturnos. Los meridanos presumían paz y hoy ven la decadencia. Gobernar no es mantener buena imagen, es garantizar la paz. Y en eso hay falla.

2. First class. Mientras los pobladores de Nuevo Progreso y San Antonio Cárdenas bloquean la carretera federal 180 por falta de luz, Layda Sansores, gobernadora de Campeche, viaja cómoda en primera clase. La protesta, que ya supera las 48 horas, exige una subestación eléctrica prometida hace dos años por la CFE, de la que sólo hay una barda. Las pérdidas económicas y el hartazgo social aumentan, pero la mandataria no se ha dignado a dar una declaración. En tierra, Marcela Muñoz, titular de Seguridad, no resuelve. Y el mal legado de Alejandro Moreno, lejos de corregirse, se profundiza. La desconexión de Layda no es eléctrica, es política.

3. Barbarie. En San Miguel Xochitecatitla, Tlaxcala, un hombre fue linchado y quemado vivo por presuntamente intentar raptar a una niña. La turba lo golpeó, bloqueó las salidas del pueblo y ejecutó una sentencia brutal. Ni la gobernadora Lorena Cuéllar ni la Secretaría de Seguridad estatal, encabezada por Alberto Perea, impidieron el acto. Vaya, ni lo intentaron. “Rápidamente la población se unió y cometieron el linchamiento”, se justificó. La desconfianza en las instituciones cruzó un límite peligroso. Cuando el Estado falla en garantizar justicia, la gente toma el control y lo que sigue es fuego. Nunca como ahora lo de “pueblo chico, infierno grande”.

4. Rigor. La Fiscalía General de la República, encabezada por Alejandro Gertz Manero, extraditó a dos prófugos requeridos por cortes de California. José Luis Romero, acusado de abuso sexual y violación contra la hija de su pareja, y Omar Ordaz, señalado por un homicidio cometido en 2015. Romero fue detenido en Celaya y Ordaz en Querétaro, ambos en noviembre de 2024. La FGR los entregó en el AICM a las autoridades estadunidenses. Mientras muchos casos se enredan en el laberinto burocrático, aquí hubo contundencia. La justicia, cuando quiere, actúa. Sólo falta que el mismo rigor llegue a los casos que competen a la justicia interna.

5. Involucrado. Donald Trump, desde su red Truth Social, difundió dos videos de la campaña mexicana Aléjate de las drogas. El fentanilo te mata, traducidos al inglés y con el sello del gobierno de México. La presidenta Claudia Sheinbaum busca visibilizar el combate al fentanilo como prioridad binacional, mientras que el canciller Juan Ramón de la Fuente construye puentes diplomáticos en medio de tensiones comerciales. ¿Trump ayudando a México? Más bien capitaliza el mensaje para su narrativa electoral. La campaña es buena, pero si el enemigo la adopta, conviene preguntarse: ¿quién está usando a quién? Que gane la salud.

Temas: