Carta Democrática Interamericana: nuevos desafíos
Los niveles de democracia de los que un ciudadano promedio gozaba en 2021 han retrocedido a los niveles de 1989.

Francisco Guerrero Aguirre
Punto de equilibrio
El pasado 30 de mayo, a solicitud de las Misiones Permanentes de Estados Unidos, Canadá, Guyana y Perú, el Consejo Permanente de la OEA celebró una sesión especial para analizar todos los aspectos de la Carta Democrática Interamericana y los nuevos desafíos que enfrentamos en este momento tan delicado de nuestra historia.
Después de más de dos décadas de la suscripción de la Carta Democrática, las dificultades que enfrenta la democracia en el hemisferio son de grueso calibre.
Según el Informe de Democracia 2022 del Instituto V-Dem de la Universidad de Gotemburgo, los niveles de democracia de los que un ciudadano promedio gozaba en 2021 han retrocedido a los niveles de 1989. En algunas naciones, prácticamente se han eliminado más de 30 años de avances democráticos.
Sin embargo, y a pesar de los severos cuestionamientos sobre el futuro de la democracia, las y los ciudadanos de las Américas han expresado, a través de las urnas, su deseo de vivir en sistemas democráticos que puedan garantizar sus libertades fundamentales.
Los procesos electorales no son meros ejercicios logísticos, sino el medio por el cual las sociedades modernas renuevan sus gobiernos de manera civilizada y pacífica. En esos procesos, la ciudadanía elige libremente a las personas que los representen y otorgan legitimidad a los gobiernos resultantes de las urnas.
Es en este contexto es que la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia de la OEA aplica la Carta Democrática Interamericana día a día, a través del despliegue de Misiones de Observación Electoral, programa que refleja la vigencia de la Carta y su aceptación los Estados miembros.
Las Misiones de Observación Electoral son un instrumento fundamental para el cumplimiento de esa hoja de ruta que nos traza la Carta Democrática. La observación internacional es indispensable. Los ojos del mundo se posan en cada elección garantizando mayor legitimidad y transparencia.
De las 309 Misiones de Observación Electoral históricamente desplegadas por la OEA en 28 Estados miembros, casi el 70% han tenido lugar desde la adopción de la Carta Democrática Interamericana en 2001. Las Misiones son el claro reflejo de la vigencia de la Carta en nuestro continente.
La Carta Democrática Interamericana no sólo es un instrumento jurídico regional, también es fuente de derecho. Reflejo de ello es que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha determinado el carácter de obligatoriedad que para todos los Estados tienen los principios de la democracia representativa establecidos en la Carta, al declarar que “las regulaciones que implementen los Estados deben ser compatibles con la Convención Americana y, por ende, con los principios de la democracia representativa que subyacen en el sistema interamericano, incluyendo los que se desprenden de la Carta Democrática Interamericana”.
BALANCE
La democracia es la clave de la normativa interamericana y, al ser un elemento fundamental del sistema, se constituye también en un derecho cuya vigencia y aplicabilidad sólo puede ser promovida y fortalecida.
Como lo ha mencionado Luis Almagro, secretario general de la OEA, la democracia no sólo significa la realización de elecciones, sino también la necesidad de contar con gobiernos que respeten los valores y principios democráticos.
Es urgente utilizar todos los mecanismos que nos ofrece el sistema interamericano y continuar promoviendo protección del equilibrio de poderes, la libertad de expresión, la independencia de los órganos electorales, tanto administrativos como jurisdiccionales, así como en el ejercicio generalizado de los derechos humanos.
*Los puntos de vista son a título personal.
No representan la posición de la OEA