100 días y contando...

En la alcaldía de Miguel Hidalgo en el recuento de los primeros 100 días, queda el resabio de que Morena no ha cumplido a los vecinos en una de sus demandas más sentidas

Dejar las campañas atrás y demostrar que las promesas y los compromisos adquiridos no son sólo palabras al viento es fundamental desde el propio arranque de una administración.

La primera recta es quizá el mejor momento posible para mostrar de lo que uno está hecho y del valor que se le da a la palabra y de cómo se encaran los compromisos.

Desafortunadamente, al tratarse de Morena, somos testigos de lo complejo que puede ser convertir una promesa en una realidad.

En la alcaldía de Miguel Hidalgo en el recuento de los primeros 100 días, queda el resabio de que Morena no ha cumplido a los vecinos en una de sus demandas más sentidas, incluso en uno de los temas más urgentes en la agenda de la ciudad; combatir a los cárteles inmobiliarios y detener la voracidad de los desarrolladores.

Es de lamentar que el compromiso de ordenar el desarrollo urbano no mereciera ni media línea en el discurso de los primeros 100 días de gestión. Los vecinos no encontraron una sola referencia encaminada a combatir las violaciones en materia de desarrollo urbano.

El pasado 4 de octubre, presenté en el Congreso de la Ciudad de México un punto de acuerdo que aprobó la mayoría para solicitar una Moratoria Urbana en la alcaldía de Miguel Hidalgo, es decir, para que ya no se recibieran solicitudes de manifestaciones de construcción tipo B y C, por ventanilla única por un periodo determinado.

Una semana después, acompañado por el diputado Fernando Aboitiz, presidente de la Comisión de Desarrollo, Infraestructura Urbana y Vivienda, y el alcalde Víctor Hugo Romo, en una conferencia de prensa conjunta anunciamos un importante acuerdo para los habitantes de la alcaldía: el compromiso expreso de que se realizaría un censo de las cerca de 400 obras irregulares que hay identificadas, para proceder a las acciones legales conducentes. Hubo cumplimiento y cerraron por semanas la ventanilla única para suspender todas las solicitudes de nuevos procedimientos para desarrollos urbanos. ¿Y todo para qué? Cuatro meses después, no tenemos idea de qué ha pasado. No está el censo, no conocemos de avances, no hay clausuras, ni juicios de lesividad. No hay información.

Si bien es comprensible que el mencionado censo pudiera tomar más de los meses que lleva al frente de la gestión, se convierte en foco rojo la omisión. Por el bien de los miguelhidalguenses debemos esperar que no sea una señal de la gran lentitud con la que Morena se moverá para enfrentar uno de los principales problemas en nuestra ciudad. Sin embargo, podemos decir que la buena noticia acaso es que la revisión de los 150 polígonos inmobiliarios en la ciudad, que desde el gobierno central la Jefa de Gobierno anunció, ya se van conociendo reportes de avances sobre tal compromiso.

Esperemos que la omisión del tema sea una excepción de discurso y no la regla de gobierno, porque los temas se acumulan y el tiempo corre.

Por ejemplo, mientras que la autoridad del gobierno de la ciudad da muestras de que ya se está revisando la situación con los parquímetros, en Miguel Hidalgo también fue omisión el tema parquímetros, ni una mención sobre el estatus que guarda el adeudo pendiente de alrededor de 300 millones y que debe beneficiar a los habitantes de la demarcación. 

Son cien días y contado, los vecinos de Miguel Hidalgo merecen, y además, exigen resultados, es momento de poner orden en la demarcación y privilegiar el bienestar ciudadano sobre los intereses inmobiliarios, y en general en todos los temas urgentes y pendientes.

Tanto el alcalde como la jefa de gobierno tienen experiencia de gobierno, es por eso que la exigencia es aún mayor, no son sus primeros 100 días, se trata en realidad de 100 días más en gobierno.

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