Buenos oficios de Suiza para la paz en Colombia
Suiza ha sido llamada para desempeñar un papel al implementar el capítulo sobre la participación en política de las comunidades locales.
Por Louis-José Touron*
Suiza, reconocida por su tradición humanitaria y de buenos oficios –gracias a su posición de Estado neutral–, a menudo ha contribuido a facilitar las negociaciones de paz y a mantener las múltiples facetas de los procesos de tratamiento del pasado que surgen. Desde hace mucho tiempo ha estado comprometida con los procesos de paz en Colombia y en particular con la elaboración del Acuerdo de Paz.
Con el objetivo de poner fin a más de 50 años de conflicto armado, durante el cual 200 mil personas fueron asesinadas y alrededor de siete millones de colombianos han sido desplazados, este acuerdo es un formidable avance hacia una paz duradera en Colombia. Se firmó el lunes 26 de septiembre en Cartagena, el cual luego se someterá a un plebiscito popular el 2 de octubre.
El gobierno de Colombia y las FARC han querido que uno de los siete ejemplares originales del acuerdo final firmado se radique ante el Consejo Federal, petición que aceptó el gobierno de Suiza. Se tratará de una primicia para mi país. Para Suiza, esto no generará, sin embargo, responsabilidad relacionada con la implementación del acuerdo. Su radicación en Suiza permitirá a las partes implicadas confirmar el peso y el carácter obligante que estas reconocen en el documento.
En el transcurso del proceso de negociación en el cual Cuba y Noruega desempeñaron el papel de garantes, mi país apoyó al equipo negociador del gobierno colombiano reunido con los negociadores de las FARC en La Habana. Un experto suizo acompañó a los negociadores colombianos en el tema de los mecanismos propios para la terminación del conflicto armado, ilustrando la práctica internacional con ejemplos concretos en otros países y proponiendo los procesos confirmados en el “cese al fuego”, integrando así las fases indispensables del desarme y de la reintegración de combatientes a la vida civil en el marco de la nueva “Subcomisión Técnica para el Fin del Conflicto”. También otros expertos, en especial de América Latina, fueron integrantes de esta misma subcomisión, pero, fue el experto suizo quien permaneció como único experto permanente a lo largo del trabajo de esta subcomisión.
El resultado de este intenso trabajo de la subcomisión técnica consistió en presentar a los dos equipos negociadores un proyecto de cese al fuego y la cesación de hostilidades definitivas y bilaterales y la entrega de las armas –acompañadas de medidas necesarias de la implementación–, proyecto que ahora está plasmado en el acuerdo.
Suiza, en el Acuerdo de Paz, ha sido llamada por las partes para desempeñar un papel importante al implementar el capítulo sobre la participación en política de las comunidades locales. Las modalidades del papel a jugar están todavía por precisarse.
Ahora, con la Oficina del Alto Comisionado para la paz de Colombia y con las organizaciones de la sociedad civil, mi país apoya los procesos preparatorios regionales para la implementación del acuerdo. Igualmente refuerza las capacidades de seguimiento, en el marco del cese al fuego, de la sociedad civil.
En lo que concierne al tratamiento del pasado y el apoyo a los esfuerzos de reconciliación, Suiza asesora desde 2007 al Centro Nacional de Memoria Histórica y continuará prestando su amplia experiencia a los diferentes actores gubernamentales y no gubernamentales en este campo.
A través de su “Estrategia de Cooperación en Colombia 2017-2020” –ayuda humanitaria, seguridad ciudadana (paz y derechos humanos) y desarrollo económico– la Confederación brindará respuestas globales a los diferentes desafíos relacionados con el proceso de paz. Esta estrategia contribuirá –en los campos donde Suiza dispone de una pericia especial– aportando a una paz duradera y al desarrollo económico, ofreciendo oportunidades para todos.
Embajador de Suiza en México.
