Museo de natación

Arturo Xicoténcatl

Arturo Xicoténcatl

El espejo de tinta

La invención de la escritura y la tradición de narrar acontecimientos extraordinarios, de generación en generación, a la luz de una hoguera, permiten que héroes como Gilgamesh, Enkidu, el culto al poder del Toro, Aquiles y Odiseo, vivan en la actualidad después de más tres milenios a. de C. y poco más de 2,700 años. El culto al héroe, el asombro y la admiración por las manifestaciones de la naturaleza y del cielo, relacionados con el poder, la fertilidad, la inmortalidad, el valor, el poder de la fuerza perviven en el deporte bajo otro enfoque y características similares: hazañas e inmortalidad que estimulan el espíritu de las multitudes como antes a las tribus sumerias y helenas, en el estadio, en la palestra, como templos deportivos y millares de feligreses cosmopolitas. Cautivan los héroes de la antigüedad con igual pasión a la que mostramos a los aventureros y exploradores que cruzaron mares, selvas y alcanzaron las montañas más altas y los Polos: Magallanes, Roald Amundsen, Edmund Hillary,… el capitán Matthew Webb, Jesse Owens, Babe Ruth, Tom Brady. Se conserva en una piedra de mármol pentélico el nombre de Corebo de Elida, vencedor de la carrera del estadio en los JO de 776 a. de C. Cada pueblo, región, nación, en expresión sociológica, entroniza a lo más selecto de sus miembros; los eleva a modelos de inspiración e imitación. Hace un par de semanas, el profesor Nelson Vargas compartió con un grupo de nadadores de los JO de 1968 un proyecto que empezó a germinar hace un lustro y está a punto de ser realidad: el Museo y el Salón de la Fama de la Natación Mexicana. Será inaugurado a fines de este mes en un área de poco más de 400 m dentro de la 18 Acuática NV, en Polanco. Feliz idea de la que nadie se había ocupado. La mente corre y se dirige a la visualización de algunas figuras emblemáticas: Clemente Mejía, Alberto Isaac, Eulalio Ríos, Tonatiuh Gutiérrez, Blanca Luz Barrón, Gloria Botella,… Guillermo Echevarría, Felipe Tibio Muñoz…, vidas que significaron y transmitieron esfuerzo, coraje, espíritu de lucha. Un museo contiene historia. No es una reunión de nombres como en estas líneas. Irma Huerta, excampeona nacional de 800 m nado libre, desarrolla una tarea titánica tanto en el diseño como en la recopilación de datos. Se ha sumergido a rastrear y bucear en las honduras del tiempo acuático y sus cambios sociales-deportivos desde el siglo XIX, situando acaso el primer estanque elitista en la capital entre 1857 y 1864, con baño turco y trampolín, donde está la glorieta de Colón en Paseo de la Reforma. Ha reunido, con esmerado sentido profesional, datos e información que parten del primer campeonato nacional celebrado en 1923 y la recopilación de información, en hemerotecas, de las selecciones que han representado a México en Centroamericanos, Panamericanos, Olímpicos, Mundiales. En esta labor hay algo más por encima del deporte y lo comercial: el enorme valor del exitoso empresario Nelson Vargas de promover salud, patrones de lucha y juego limpio al través de la competencia en la sociedad de México.