Enseñanza de Grau, Capablanca, Averbach

Modelo clásico de Capablanca. Final de torre con peón libre o pasado de la ilustrativa partida Capablanca, que jugó con la precisión matemática de un moderno engine, contra el polonés Savielly G. Tartakower en la sexta ronda del Torneo Internacional de Nueva York 1924.

Podría asegurar que una persona que estudia en forma autodidacta las bases del juego durante tres meses alcanzará un

nivel más alto que otra sólo jugando durante cinco o siete o más años. Cualquiera de las dos formas lúdicas y agonales produce un inmenso placer. Se dice que no hay cubo que descienda al pozo mágico del ajedrez que no extraiga alguna de sus maravillosas combinaciones. He presenciado en una partida decisiva de campeonato nacional que una jovencita con un final ganado de Rey y peón contra Rey no pudo alcanzar el título por no saber el concepto de oposición. Y otros empeñados, convencidos absurdamente, en ganar una partida con R, A y peón de torre contra Rey sólo por ignorar la relación del color de A y peón, con la esquina de coronación. La ventaja material no siempre conduce a la victoria. Una vez que se aprende el movimiento de las piezas lo mejor es estudiarlo por grados o estratos y combinarlo con la práctica.

En América la mayoría de los ajedrecistas se han formado con los libros del eminente pedagogo argentino Roberto Grau. Son tan sencillas, ilustrativas y amenas las explicaciones, tan apegadas a la esencia y naturaleza del juego que con los dos primeros tomos cualquier persona, niño, adolescente, anciano, puede ofrecer resistencia a jugadores clasificados con 2,000 puntos Elo. Excelentes libros lo son Viaje al reino del ajedrez, del gran maestro soviético Yuri Averbach y M. Beilin, como Teoría de los finales de partida, el número 17 de la colección Escaques. Es imprescindible el estudio de Fundamentos del Ajedrez y Lecciones Elementales del Ajedrez, del campeón mundial José Raúl Capablanca.

Los tres maestros llevan de la mano al aprendiz y le enseñan los rudimentos del juego. Sus enseñanzas son vigentes y representan una plataforma para saltar a niveles superiores. Capablanca, Grau, Averbach y otros ilustres pedagogos, han volcado su sabiduría, -acumulada durante décadas de investigación y comprobación en el tablero y en la partida viva-, en estos libros escritos con enorme lucidez y rigor que si bien están dirigidos como una introducción a los principiantes son de extraordinaria utilidad para jugadores de experiencia. Sintetizan los conocimientos esenciales que durante décadas adquirieron y desarrollaron los más notables maestros del siglo XIX y los albores del siglo XX con un enfoque pedagógico y estilo muy personal. Acercarse a estos libros, estudiarlos, es como entrar a un universo fantástico y descubrir tesoros nunca vistos. Es un fascinante obsequio para toda la vida.

Es algo más que difícil alcanzar y descubrir por sí solo las bases del juego. Cuánta imaginación y esfuerzo y talento y tiempo necesitó Alekséi Alekséyevich Troitski para legar a los profesionales, grandes maestros del tablero, la valiosa línea que lleva su nombre, la línea de Troitski, con la que se hace posible el jaque mate “imposible” de dos caballos con la existencia del peón traidor.

Con los libros de Averbach, Grau y Capablanca (puede añadirse el libro de Irving Chernev, Ajedrez lógico, jugada a jugada, que enseña el sentido de cada movimiento, el por qué de cada jugada. Se aprende por qué Ag5 es una buena jugada para un conocedor y por qué Ag5 representa un error en el principiante) se adquiere la preparación para abordar libros de orden superior como Estrategia y táctica, de Max Euwe; Los grandes maestros del tablero, de Richard Reti; Mi sistema, de Aarón Nimzowitch; los torneos de Hasting 95, Nueva York 1924, Zurich 53, Piense como Gran Maestro y los libros actuales de Mark Dvoretski. 

Presentamos una partida de Capablanca con un final que jugó con exactitud matemática, como un engine.

Blancas: José Raúl Capablanca, Cuba. Negras: Savielly G. Tartakower, Polonia. Defensa Holandesa, A85. R-6, Torneo de Nueva York, 23-03-1924. 1.d4 e6 2.Cf3 f5 3.c4 Cf6 4.Ag5 Ae7 5.Cc3 0–0 6.e3 b6 7.Ad3 Ab7 8.0–0 De8 9.De2 Ce4 10.Axe7 Cxc3 11.bxc3 Dxe7 12.a4 Axf3 13.Dxf3 Cc6 14.Tfb1 Tae8 15.Dh3 Tf6 16.f4 Ca5 17.Df3 d6 18.Te1 Dd7 19.e4 fxe4 20.Dxe4 g6 21.g3 Rf8 22.Rg2 Tf7 23.h4 d5 24.cxd5 exd5 25.Dxe8+ Dxe8 26.Txe8+ Rxe8 27.h5 Tf6 28.hxg6 hxg6 Capa cumple con dos principios estragtégicos, mayoría en lanco rey y la columna abierta con la misión de invadir la 7a. 29.Th1 Rf8 30.Th7 Tc6 31.g4 Cc4 32.g5 Ce3+ 33.Rf3 Cf5?+- 34.Axf5 gxf5 35.Rg3! Txc3+ 36.Rh4 Tf3 37.g6 Txf4+ 38.Rg5 Te4 39.Rf6! Principio de oposición. [39.Rxf5=] 39...Rg8 40.Tg7+ Rh8 41.Txc7 Te8 42.Rxf5 Te4 43.Rf6 Tf4+ 44.Re5 Tg4 45.g7+ Rg8 46.Txa7 Tg1 47.Rxd5 Tc1 48.Rd6 Tc2 49.d5 Tc1 50.Tc7 Ta1 51.Rc6 Txa4 52.d6 1–0.