La verdadera transformación

Ayer, las mujeres levantaron la voz. Con su presencia en las calles han dejadoen claro que el hartazgo y la rabia son profundos, pero también la esperanzay su capacidad organizativa están presentes.

                Por una #SociedadHorizontal

El día de ayer las mujeres cantaron: “Que tiemble el Estado, los cielos, las calles, que tiemblen los jueces y los judiciales". Entre sus consignas: ¡Hay que abortar al sistema patriarcal! ¡MP orangután! ¡Gobierno feminicida! ¡De camino a casa quiero ser libre, no valiente! ¡Señor Presidente, no sea indiferente!

A la luz de lo ocurrido a lo largo de estas últimas tres semanas en torno a la movilización de las mujeres y los feminicidios en México, en distintas ocasiones, el presidente López Obrador tocó el tema. Tuvo la oportunidad de mostrar empatía respecto a la convocatoria de #UnDíaSinMujeres. Desafortunadamente prevaleció la idea de que detrás del movimiento existía una conspiración.

Un conjunto de declaraciones durante las mañaneras abonaron a la molestia del sector femenino. Primero fue la solicitud de no distraer con el tema de los feminicidios, lo relacionado con la rifa del avión. Después de eso, el comentario frente a la crítica por el inicio de la venta de boletos: “Yo no me di cuenta, ni tenía en mente que el lunes era lo del día 9 del paro que se promueve del movimiento feminista”. Por último, ante la denuncia de la reportera Isabel González, quien acusó de “apología del delito” y amenazas a un blogger que asiste a Palacio Nacional, quien dijo que “ojalá le dieran un  balazo”, recibió como respuesta por parte del Presidente un “quiero que se busque una reconciliación, que nos serenemos”.

Las expresiones en las redes tuvieron dos posiciones. A manera de ejemplo, la actitud hacia Marco Olvera fue ampliamente negativa. Una parte importante de los usuarios criticaron al periodista y lo acusaron de ser un títere del gobierno. Consideraron que su pregunta no tenía justificación y menos aún su petición de ocupar recursos federales para perseguir a figuras públicas.

Quienes lo defendieron escribieron en sus cuentas que es hipócrita demeritar la pregunta de Olvera, pues es necesario realizar una investigación que permita saber quién está detrás de la convocatoria; pusieron como ejemplo que se investigue a Calderón. Adicionalmente, apoyaron su teoría de que el movimiento está financiado por grupos que pretenden desestabilizar a la 4T.

Independientemente de esta polarización, en su discurso del 8 de marzo, AMLO trató de reconectar con el sector femenino, reconociendo el valor de su lucha a través de la historia, enunció todas las acciones que su gobierno ha realizado a favor de la mujer, la condición paritaria en el gabinete, en el Congreso y las inversiones que el gobierno ha realizado prioritariamente en ellas. Habrá que ver si logró hacerlo.

Por lo pronto, el día de ayer, las mujeres levantaron la voz. Con su presencia en las calles han dejado en claro que el hartazgo y la rabia son profundos, pero también la esperanza y su capacidad organizativa están presentes.

La necesidad de transformación que se expresó el pasado 2 de julio de 2018 está presente. Pensar que un solo hombre, partido o gobierno por sí solo puede representarla, sería equivocado.

No me cansaré de decirlo: las mujeres son la reserva moral y de consciencia de nuestro país. Con ello, han dejado en evidencia que la confrontación absurda entre “Amlovers” y “Amlohaters” es incapaz de orientar la discusión y, sobre todo, de encontrar soluciones a problemas tan profundos como la inseguridad y la violencia. Hoy se hizo presente una tercera expresión, colocada muy por encima de la polarización actual, que ha dejado en claro la necesidad de cambio cultural, que se refleje a nivel institucional, comunitario, familiar e individual.

El movimiento que ayer se expresó busca hacer a un lado las jerarquías que han imperado tradicionalmente de los hombres hacia las mujeres. Entre ambos sexos ha imperado una relación jerárquica estructural y cultural, donde los hombres han detentado mayor poder que las mujeres. Por eso celebramos la movilización de ayer; por eso debemos celebrar la desmovilización de hoy. Entre gritos y silencios, las mujeres se han hecho escuchar.

Ambos procesos son semillas de la #SociedadHorizontal que viene. Esperemos que el gobierno retome planteamientos y propuestas para iniciar, de la mano de ellas, una transformación verdadera y profunda; tal y como hoy lo exigen las mujeres mexicanas.

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