PVC: protección calibrada y… ¿acordada?

Alicia Salgado

Alicia Salgado

Cuenta corriente

El 10 de diciembre de 2024, Mexichem Resinas Vinílicas, S.A. de C.V. solicitó a la Secretaría de Economía, que encabeza Marcelo Ebrard, el inicio de una investigación antidumping sobre las importaciones de PVC en suspensión, originarias de Estados Unidos.

Tenga en cuenta que la política de protección frente a prácticas desleales se aplica incluso al principal socio de México, no sólo a China. El motivo es que existen suficientes evidencias técnicas de que las importaciones ingresan al mercado mexicano en condiciones de discriminación de precios y causan daño a la producción nacional.

Se trata de una investigación relevante por el peso político de la relación comercial y, porque el PVC es, al mismo tiempo, un producto fabricado en México y un insumo esencial para una amplia cadena de transformación. Se utiliza en tuberías y conexiones, ventanas, envases, películas, pisos, perfiles, calzado, mangueras y recubrimientos para cables, entre muchas otras aplicaciones.

El producto investigado ingresa por la fracción arancelaria 3904.10.03 de la TIGIE, actualmente sujeta a un arancel de 3 por ciento. El 28 de abril de 2025 se publicó en el DOF la resolución de inicio. La importancia de esta investigación se refleja en la participación de 21 importadoras, 11 exportadoras, Mexichem y el gobierno de EU.

A partir de la información aportada por las empresas participantes, el 24 de marzo, Economía publicó la resolución preliminar e impuso una cuota compensatoria provisional de 0.6315 dólares por kilogramo. Al respecto, la investigación tiene como objetivo proteger a la industria nacional frente a importaciones realizadas en condiciones desleales de competencia. Esa protección debe ser efectiva, pero también cuidadosamente calibrada.

La finalidad de una cuota compensatoria es neutralizar el daño causado por la práctica desleal y permitir que la industria mexicana pueda competir en condiciones justas. Por ello, en la etapa final de la investigación Economía analiza si una cuota menor a la provisional puede ser suficiente para eliminar el daño a la producción nacional.

De ser así, una medida de esa naturaleza permitiría alcanzar los dos objetivos: dar protección efectiva al productor mexicano de PVC y, al mismo tiempo, evitar imponer costos innecesarios a las industrias que utilizan este producto como insumo. Esto es importante en un producto como el PVC, donde una medida excesiva podría trasladarse a fabricantes de tubería, perfiles, pisos, películas, envases y otros productos terminados. Economía busca, por tanto, proteger la producción mexicana de PVC sin perder de vista la competitividad, el abastecimiento y los costos de quienes lo transforman aquí. La investigación se encuentra en su etapa final. En ella, se analiza toda la información aportada por productores, importadores y exportadores, incluida la presentada durante la audiencia pública del 17 de julio. La resolución final deberá publicarse a más tardar el 28 de octubre.

Cabe señalar que, durante el procedimiento, Westlake Corporation, Westlake Chemicals & Vinyls LLC, Westlake Vinyls Company LP y Westlake Vinyls, Inc., presentaron una propuesta de compromiso de precios mediante la cual se obligarían a no realizar exportaciones directas o indirectas a México a precios inferiores a 0.75 dólares por kilogramo. Mexichem manifestó que dicho precio no sería suficiente para eliminar la discriminación de precios, pero Francisco Espinosa, presidente de la Sección de PVC de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), ha manifestado que la investigación debe considerar que la cadena de manufactura del PVC la integran 300 empresas y, que la cuota preliminar impuesta es superior a los 700 dólares por tonelada que ronda el precio mundial, y la cuota actual está en 631 dólares por tonelada.

Tengo claro que Economía está valorando tanto la posición del demandante como la información de las demás partes, para determinar si un compromiso de precios o una cuota compensatoria permite corregir el daño de mercado, porque las medidas ayudan, pero los efectos de equilibrio tardan en sentirse.