Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 27 de junio de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin Maquillaje

IA CONFESORA

¿Ha escuchado usted que hay agente que usa a la IA como confesor, será verdad?

R. Así es, lo que la ignorancia y la soledad hacen… El aspecto más provocador del debate es el religioso. La gente ha dejado de preguntarle a sus sacerdotes y pregunta desde sus teléfonos a la IA, que ya funciona como confesor, amigo y psicólogo para millones de personas. 

La encíclica del papa León XIV responde precisamente a eso: el Papa advierte sobre el peligro de dejarse engañar por la apariencia de una relación con una máquina, especialmente en situaciones de soledad. 

No existen aún encuestas mexicanas específicas sobre si la IA debería orientar la vida espiritual, pero el contexto habla solo: México sigue siendo una de las naciones más religiosas de América Latina, con una devoción popular profundamente arraigada. La idea de sustituir a un sacerdote por un chatbot difícilmente entusiasmaría a la mayoría.

IA REGULADA

¿Existen esfuerzos serios para regular la IA en Mexico o sólo es pura hablada?

R. Entiendo que legisladores mexicanos han comenzado a discutir propuestas para regular la IA, especialmente en materia de privacidad, transparencia, derechos digitales y deepfakes, aunque sin una estrategia nacional consolidada. La encíclica papal (Magnifica Humanitas) llega en un momento de vacío normativo que El Vaticano diagnostica con precisión: la tecnología adquiere las características de quienes la diseñan, financian, regulan y utilizan. Entre 2023 y 2027 se esperan más de 7 mil millones de dólares en inversión en centros de datos en México, cifra que crece más rápido que cualquier marco legal. En México, como en buena parte del mundo, quienes diseñan y financian la IA siguen siendo, por ahora, otros.

COMO LOCOS

¿Por qué ahora veo constantemente videos de personas comportándose como locos en aviones y aeropuertos? Antes no recuerdo nada parecido.

R. Esto es un fenómeno real con varias causas que coinciden. El volumen de pasajeros creció enormemente (notablemente después de la pandemia de covid-19) y estadísticamente más viajeros significan más incidentes. Pero el factor decisivo es el teléfono inteligente: antes estos episodios ocurrían y simplemente desaparecían. Hoy cualquier testigo graba y sube el video en minutos. 

Las redes sociales hacen el resto, porque el contenido escandaloso genera clics y visitas masivas, lo que incentiva la escalada en lugar de la calma. A eso se suma el estrés propio de los aeropuertos, las demoras, las tarifas abusivas y el alcohol disponible desde las seis de la mañana. La FAA de Estados Unidos confirmó un aumento histórico de incidentes a partir de 2021. No es sólo percepción: el caos creció, pero ahora también tiene camarógrafo.