REFUGIO
¿Qué conviene más para vivir: la montaña o el mar?
R. Depende de qué prefiera padecer. El mar ofrece horizonte, brisa y ese privilegio de ver el atardecer sin pedir permiso, pero también humedad constante, sal que corroe el coche, las rejas y el refrigerador, y tormentas tropicales con calendario propio.
La montaña regala aire fresco, silencio y noches para dormir con cobija, pero cobra con caminos sinuosos, lluvias que bloquean carreteras, hospitales lejanos y, arriba de cierta altitud, el cansancio de subir un tramo de escaleras. Para el bolsillo, ambos venden vista como si fuera un servicio. Elija según su tolerancia: ¿prefiere pelear contra el moho o contra el frío? Lo demás es folleto inmobiliario.
NUDILLOS
¿Tronarse los nudillos de verdad provoca artritis, como decía mi abuelita?
R. Casi seguro que no. El crac viene de burbujas de gas en el líquido sinovial de la articulación, y los estudios no han hallado que el hábito cause artritis. El médico Donald Unger se tronó los dedos de una sola mano durante más de 60 años y no halló diferencias con la otra, hazaña que le valió un Premio Ig Nobel. La ciencia absuelve el hábito, aunque no a quien lo practica en el cine. Eso sí, si truena con dolor, hinchazón o tras una lesión, consulte a su médico.
SEMANA
¿Funciona trabajar cuatro días a la semana sin que se hunda la empresa?
R. Las pruebas piloto en Reino Unido y otros países sugieren que sí, con matices. Muchas compañías participantes reportaron que la productividad se mantuvo y que el agotamiento y las renuncias disminuyeron, tras reorganizar reuniones y eliminar tareas inútiles, que no son pocas.
No es magia: funciona mejor en oficinas y servicios que en hospitales, fábricas o comercios con horario fijo, donde alguien debe estar de cuerpo presente. Tampoco consiste en comprimir 40 horas en cuatro días: eso es sólo cansarse más rápido. Si su jefe promete flexibilidad, pero le exige disponibilidad el viernes, no es una semana corta: es una trampa con mejor mercadotecnia. Pida las condiciones por escrito.
PÁRPADO
¿Es cierto que tenemos un tercer párpado, o es otro invento de internet?
R. Es cierto a medias. Es la plica semilunar, ese pliegue rosado en el ángulo interno del ojo, vestigio de la membrana nictitante que aves, reptiles y gatos sí usan para limpiar y proteger la mirada. En los humanos no se desliza ni cubre nada: es un vestigio evolutivo, como el cóccix, pero con mejor reputación. Se cree que ayuda a recoger lágrimas y pequeñas partículas hacia el lagrimal. Si se inflama, enrojece o crece, consulte al oftalmólogo, porque ahí ya no hablamos de evolución, sino de conjuntivitis.
