Podemos observar la manera en la cual el calendario se va rapidísimo, juegos buenísimos, con rachas interesantes a favor y también las contrarias, ésas como para derrumbar ilusiones.
En la Liga Americana sigue habiendo sólo cinco equipos con marca ganadora (incluso con riesgo de tener un líder divisional con marca al menos no ganadora) y la Nacional cuenta con NUEVE exitosos —de a tres por División—, como para esperar una vigorosa pelea por el comodín en ambos frentes, sin ninguna ventaja aparente al estar tan cerrado también ese indicador de boletos extra.
Dicho de otro modo: en ningún sentido representa disparidad desbordada tener equipos aspirantes a comodines en la Liga Nacional, cuando éstos tienen marca ganadora; una racha te puede colocar en una perspectiva halagüeña por el simple hecho de tener a los bates funcionando oportunamente, por ejemplo.
El standing nos muestra cifras como para tomarlas muy en serio: por momentos, muchos hablan del “beisbol pequeño” de los Rayos de Tampa con su nueve de nueve perfecto en la gira, pero estaban empatados 74-46 con la mejor marca de todas las Mayores, con unos Cerveceros de Milwaukee de verdad que hechos por sus propios buenos oficios… si alguien se pregunta si ésa sería una buena Serie Mundial, este autor la firmaba a ojos cerrados; el rating sería un problema, ¿pero queremos o no ver buen beisbol?
Porque, así como para tomar ejemplos si usted vio ayer justamente a los de la levadura visitando San Diego en un JUEGAZO de once entradas o si ha podido acceder al pedazo de serie de los Medias Rojas de Boston visitando a los Azulejos en pleno Canadá, de veras, esto se está jugando a un nivel como para esperar esa fina ejecución, esa exactitud del buen beisbol tan gustado de cara a nuestro mes patrio, el de las definiciones en la mejor pelota del mundo.
Mencionamos a los bostonianos con ese tremendo despliegue mostrado, estaban indómitos ganando de a todas y en un santiamén un resbalón de cuatro derrotas seguidas: no te puedes dormir en tus laureles en este nivel hipercompetitivo.
Los otros líderes de la Americana son los “papales” Medias Blancas de Chicago (61-57) y unos Astros de Houston (62-60) igual con un mérito enorme aprovechando las fallas de sus vecinos texanos y de unos Marineros sin rumbo en Seattle.
La Nacional, casi imposible que se muevan sus lideratos en las ciudades de Atlanta y Los Ángeles, poco probable que los Cachorros de Chicago les metan un susto a los mencionados Cerveceros.
Hoy, los comodines serían: NYY, Boston, Texas en la Americana y Chicago, San Diego y Arizona por la Nacional, muy probables movimientos en ambos frentes.
Ah... y sólo tenemos NUEVE bateadores con el “soñado” .300, con el espacial Yordan Álvarez arreándole a ritmo de .322 al día de hoy.
