Los candidatos morenos no prenden
La aliancista Lía Limón está arriba en Álvaro Obregón

Adrián Rueda
Capital político
A punto de llegar a la tercera semana de campaña, los candidatos de Morena en la Ciudad de México nada más no prenden; es más, se están derrumbando en algunas de las demarcaciones más importantes.
Parece que los aspirantes del partido de Estado están confiados en que el aparato oficial los sacará adelante, y que el discurso de todos los días en la mañanera sustituirá a las campañas que en teoría deberían hacer ellos.
Porque las campañas arrancaron el 4 de abril y en algunos casos los candidatos oficiales ni siquiera han dado la cara. En cambio, los que sí se ven muy activos son los representantes de la alianza Va por México, a los que no les va nada mal.
Por ejemplo, muchos se preguntan dónde anda Eduardo Santillán, que en balde se gastó una lana en retocar su imagen para las fotos de campaña, pero es hora que no aparece por ningún lado, mientras que la aliancista Lía Limón ya tomó la delantera en Álvaro Obregón.
No hay encuesta que no ponga a Lía a la cabeza, y los morenos podrían decir que aún falta mucho y que las encuestas están cuchareadas, pero lo cierto es que en el ambiente se está creando la percepción de que Lalito va a perder, y al final eso es muy difícil de revertir.
Tan es así que empresarios que en un principio tenían serias dudas sobre apoyar a la aliancista, y se mantenían a la expectativa, hoy están haciendo fila para verla y preguntar si se ofrece algo.
Pero si eso es en Álvaro Obregón, ni qué decir de Coyoacán, donde al moreno Carlos Castillo se lo tragó la tierra, pues con todo y el aparato oficial se está quedando cada vez más atrás en las encuestas, donde Giovanni Gutiérrez, otro aliancista, está tomando una importante ventaja.
Tanto Santillán como Castillo —ambos diputados locales con licencia— lucen petrificados y no se ve cómo puedan echar a andar la máquina, pues además ninguno de ellos es muy carismático que digamos.
Y aquí caben los alcaldes que se quieren reelegir, como Patricia Ortiz en Magdalena Contreras, quien se ha desplomado en las intenciones del voto, con todo y que Morena lanzó ahí para diputado a Fernando Mercado, exalcalde que hizo un gran papel por el PRI, para apoyarla.
Caso aparte es el de Pancho Chíguil en GAM, que cuando por fin sale a campaña, el INEGI le restriega en la cara haber convertido en sólo dos años a esta alcaldía en la más peligrosa de la capital… ¡por encima de Iztapalapa!
Y no lo dice la oposición, sino las estadísticas oficiales reportadas por el gobierno de la 4-T.
Cierto que, en la mayoría de los lugares donde son gobierno, a pesar de ni chambear se mantienen arriba, pero con números constantemente a la baja, por la sencilla razón de que Morena no tiene discurso o un líder unificador como lo fue Andrés Manuel López Obrador en 2018.
Hoy los candidatos pejistas van cada quien por su lado, en espera de que Claudia Sheinbaum ponga en marcha la estructura, sólo que la jefa de Gobierno no le sabe a la operación política.
Si fuera Marcelo Ebrard, otro gallo les cantaría.
CENTAVITOS
Y hablando de Sheinbaum, qué mala suerte la suya, pues ayer que le tocó participar en la cumbre sobre cambio climático, convocada por Estados Unidos, pudo abordar decisiones de su gobierno en esta materia. Habló en buen inglés de varias acciones que ha puesto en marcha, pero ha de haber sido bastante incómodo tener que dirigirse a la comunidad internacional que busca el mejoramiento del medio ambiente, teniendo como marco una contingencia ambiental que la obligó a aplicar el Doble no Circula en la Ciudad de México, precisamente por su alta contaminación.