Claudia no suelta la lista

Si bien está claro que Sheinbaum acaparará los cargos importantes, también dará chance a las tribus morenistas. Después de cuatro días de campaña para la elección de los nuevos integrantes del Poder Judicial, nadie sabe aún quiénes son los candidatos de Claudia ...

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Si bien está claro que Sheinbaum acaparará los cargos importantes, también dará chance a las tribus morenistas.

Después de cuatro días de campaña para la elección de los nuevos integrantes del Poder Judicial, nadie sabe aún quiénes son los candidatos de Claudia Sheinbaum a la Corte y a los principales juzgados y tribunales del país; la Presidenta no ha querido soltar la lista.

Si bien Sheinbaum recibe todas las semanas a Adán Augusto López, Ricardo Monreal y Luisa María Alcalde para afinar la estrategia que haga ganar a los aspirantes cercanos a la 4T, todos tienen duda sobre a quiénes respaldar.

En busca de la Corte, las únicas seguras son Loretta Ortiz, Yasmín Esquivel y Lenia Batres, ministras que buscan la reelección, y sus lugares serán respetados porque son acuerdos que vienen del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

Ello a pesar de que Claudia está lo que le sigue de molesta con Yasmín, por la demanda contra el exrector de la UNAM, Enrique Graue, a quien una jueza había condenado a pagar 15 millones de pesos por investigar la legalidad de su tesis de licenciatura.

El único pecado de Graue fue denunciar que el trabajo de la ministra tenía gran similitud con una tesis de un alumno anterior. En respuesta la ministra tramitó un amparo para que las autoridades universitarias no se pronunciaran sobre el caso.

Si el tema ya estaba cerrado, para qué demonios lo revivieron en plena campaña de jueces, magistrados y ministros en todo el país, que ha sido duramente cuestionado incluso por organismos internacionales.

Y nada más porque la ministra y su marido son amigos de López Obrador, que si no Claudia ya estaría dudando en apoyarla y meter a alguien más.

Aunque todo mundo tiene claro que para ganar requiere de operadores que movilicen el voto, nadie se quiere equivocar y prefieren que la Presidenta les indique quiénes son los suertudos, y entonces alinearse con ellos.

Si bien está claro que Sheinbaum acaparará los cargos importantes, también dará chance a las tribus morenistas, y a uno que otro aliado de la 4T, de darle una mordida al pastel, para que todo mundo quede contento.

Así sea pura pedacería la que les deje, los cargos no son nada despreciables, pues tendrán jueces y magistrados de los principales órganos judiciales, además de un buen número de funcionarios que, seguramente les serán útiles más adelante.

Independientemente de quiénes vayan a ser los consentidos de Palacio Nacional, la Presidenta está exigiendo a los operadores de Morena y aliados un mínimo de 20 millones de votos para junio próximo.

Cómo le vayan a hacer, ése será problema de ellos, pero tienen que movilizar a los grupos que han podido cooptar, a fin de que las urnas luzcan lo menos tristes posibles, pues es claro que a la mayoría de los mexicanos no les interesa esa farsa.

Al interior de Morena presumen que ya tienen seguras 90% de las posiciones, y que a lo mejor se les cuelan algunos que no sean de ellos, pero serían unos cuantos y no en cargos de relevancia.

 CENTAVITOS

Cada vez son más fuertes los rumores en el Congreso de la Ciudad de México que Martha Ávila está empujando fuerte para regresar a la coordinación de la bancada de Morena, en sustitución de la actual responsable, Xóchitl Bravo. Al inicio de la actual legislatura se dijo que Clarita Brugada le había quitado a Ávila la coordinación del grupo porque se la llevaría con ella al gobierno local, pero como cada vez está más en chino que le cumpla. Por eso Martha quiere volver por sus fueros y la bronca entre las dos es cada vez más fuerte.

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