Cruz N no mentía respecto a su madre. De la incredulidad, al pésame

Addis Tuñón

Addis Tuñón

El fama-sutra

Bienvenidos sean mis sensuales Fama-Lovers, como saben, aquí somos libres de humo, no nos reservamos el derecho de admisión y analizamos a los famosos en todas las posiciones. Les cuento que ayer domingo me disponía a comerme el sobrante de la canastita de papas y pastel de chocolate blanco del restaurante del sábado cuando me llegó una notificación, la madre de Cruz Martínez había muerto. La noticia fue difundida por el propio músico en sus redes sociales

De inmediato me vino un recuerdo que me conectó hace años con Cruz. Era 2008, estamos hablando de hace 18 años. Entonces yo era reportera para el programa Hoy, bajo la producción de Roberto Romagnoli. 

Mi relación entonces con Cruz era cordial y hasta ahí. Pero me encantaba cubrir sus notas, ya que la música de Kumbia Kings me fascinaba. Recuerdo que me invitó a Chicago, donde la agrupación apadrinaría el festival latino más importante de allá, rauda, agarré mi visa y unas horas más tarde estábamos mi camarógrafo y yo comiendo la mejor pizza que he probado en la legendaria Pizzería Uno, los creadores del estilo deep dish que han vuelto mundialmente popular es las pizzas de Chicago. 

No viajé con el grupo, ellos llegaron más tarde. Eran pasadas las 10 de la noche cuando nos llamaron a mi compañero y a mí al cuarto de Cruz. Me intrigó la hora, pero como íbamos mi colega y yo, pues me puse mi sudadera de los Bulls que acababa de mercar y llegamos a la suite.

Ahí estaba Cruz con una especie de isla portatil para hacer y ecualizar música. Dos personas más le acompañaban, uno parecía ser su empleado, ya que inmediatamente nos ofreció bebida y asiento, mientras el otro como que sólo era amigo, ya que no se levantó ni para saludar .

Y en el tiempo que estuvimos ahí arrasó con un catering de chimichangas de camarón que lamento no haber probado.

Cito esta anécdota porque en ese desvelo de dos horas junto al famoso pude observar mucho sobre él. Por ejemplo, no había un solo pisto en la mesita, eso sí, harto jugo de naranja. No nos invitaba a una fiesta o debraye alguno, Simplemente nos convidaba de su mundo creativo en el que Alicia Villarreal era su eje evidente. Sin miramientos, nos mostró parte del álbum que estaba a punto de lanzar su guerita consentida, La Jefa, producido por él. Fue lindo verlo enfocado en el éxito de su esposa.

Algo que me ha hecho eco de la charla esa noche fue que Cruz me contó que buscó formalizar su matrimonio con Alicia cuando su madre amada fue diagnosticada con cáncer. Me compartió que para él sería muy importante que sus hijos conocieran a su abuela paterna y que cuando conoció a Alicia supo que ella era la madre de sus hijos. Los pequeños ya tienen dos y cuatro años, respectivamente, y Dios había permitido que la señora Gela, como Cruz la nombraba, estuviera viviendo y atestiguando el crecimiento de sus nietos.

Yo, que para entonces ya había enfrentado una decena de pésimos momentos gracias a la arrogancia de famosos que se sentían paridos por Eros y supusieron que una cobertura de nota incluiría un descubierto de blusa, agradecí con el alma la limpia intención de Cruz N. Esa noche nos retiramos de ese cuarto con un kit de los Kumbia Kings y al otro día cubrimos la presentación de mil amores.

Pasaron 17 años para ver cómo la devoción de Cruz por Alicia quedó en lamentable entredicho. Durante este conflicto legal, dos moños negros han enlutado a ambas familias, el padre de Alicia Villarreal en febrero del año pasado. Y la muerte de la señora María de los Ángeles Martínez, ayer.

Sabía, por voz de Cruz, que su mamita atravesaba por una angustiante racha con pronóstico reservado, Por ello sentí pena por él cuando hace dos meses que Cruz N faltó a una audiencia con su exesposa y argumentó la mala salud de su madre, los medios no creyeron en él y le pegaron.

 Doña Gela sí estaba malita. Cruz acudió días después a ver a Nodal, pero eso era punto y aparte de una situación que tuvo un desenlace muy triste. Sí, el amor acaba. A veces da paso a la guerra, pero si hay algo que debería marcar una tregua, eso sería la muerte de un ser querido en común, como el abuelo materno y ahora la abuela paterna. Muy lamentables pérdidas. Resignación a todos.