¿Matrimonio político o patrimonio político?

Como ahora resulta que don Marcelo Ebrard se nos vuelve a casar, en terceras nupcias, el tema viene muy al caso.

Hoy empezaré mi colaboración lanzándoles una serie de preguntas que seguramente causarán en ustedes reacciones encontradas y respuestas de la más diversa índole, pero que creo que valdrá la pena intentar contestar. Les advierto que no será fácil ni rápido encontrar las respuestas de todas ellas, pero si me otorgan el privilegio de seguir leyendo verán que hoy descubrirán un factor de influencia en su persona que probablemente no habían concientizado. Bueno… aquí están: ¿Qué tan importante es o fue para usted la forma de ser de su cónyuge? ¿Cuánto bienestar o malestar le causó o le sigue causando? ¿Le ha ayudado a crecer o significó su desgracia personal? Y otra más: ¿De qué manera ella o él ha afectado su imagen personal? Y conste que el verbo afectar se puede tomar en sentido negativo o positivo.

Más Preguntas…

Existe un axioma de imagen pública que nos señala la permeabilidad que la imagen personal del titular tiene sobre la institución que encabeza y cómo la imagen de la institución permeará inevitablemente en sus miembros. Teniendo en cuenta que el matrimonio, como cosa establecida y fundada desde tiempos ancianos constituye toda una institución, le pido que ahora se conteste: ¿Quién es el titular en su matrimonio? ¿Quién ejerce la mayor influencia de imagen en él? ¿Qué imagen cree que proyecta usted considerando la percepción que los demás tengan de su estatus conyugal o de su cónyuge?

Matrimonio y Política…

Esto mismo nos lo hemos tenido que preguntar muchas veces en nuestra empresa de consultoría en imagen pública con respecto de los candidatos(as) políticos que hemos asesorado en más de 25 campañas y en muchos gobernantes que hemos tenido el privilegio de tratar, pues es un hecho irrefutable que la imagen del matrimonio y del cónyuge respectivo siempre causará un impacto en la percepción de la ciudadanía. Así, hemos tenido que saber lidiar con lastres conyugales muy incómodos e intentar remediarlos o sacar ventaja de verdaderos patrimonios políticos extraídos del matrimonio, los cuales han sido encarnados mayoritariamente por esposas de gran impacto visual y auditivo. Como ahora resulta que don Marcelo Ebrard se nos vuelve a casar, esta vez con una mujer guapa e inteligente proveniente del ámbito de las relaciones internacionales y políticas, el tema viene muy al caso. Él antes estuvo casado con la ex actriz Mariagna Prats quien le causó más problemas que beneficios de imagen pública y como éste será su tercer matrimonio, nadie podrá reprocharle falta de experiencia conyugal. Rosalinda Bueso, la futura consorte, parece que tiene muchos atributos personales y profesionales como para sacarle partido en el terreno de la imagen del pretenso precandidato, sólo faltará conocer el grado de protagonismo con el que desee participar al lado de su marido para determinar el grado de permeabilidad que tendrá sobre su imagen pública. En lo personal considero que sería un error que él no la aprovechara, más sabiendo que tendrán enfrente a una pareja pública de altísimo impacto social y político conformada por Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera. Puedo desde ahora vislumbrar que los enfrentamientos hacia 2012 no serán simplemente entre candidatos, sino también entre sus esposas, y que aunque un par de ellas por el momento no figuren, tendrán que considerar su posible participación debido a la ventaja competitiva que las dos esposas ya cuasi destapadas significarán.

        *Rector del Colegio de Imagen Pública

            www.imagenpublica.com.mx

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