La pobreza como recurso político

No recuerdo que Benito Juárez, una figura extraordinaria, rodeado por la generación más brillante de políticos e intelectuales que ha conocido el continente americano, haya alardeado sus modestos orígenes. Fueron los historiadores de pacotilla quienes se regodearon con ...

No recuerdo que Benito Juárez, una figura extraordinaria, rodeado por la generación más brillante de políticos e intelectuales que ha conocido el continente americano, haya alardeado sus modestos orígenes. Fueron los historiadores de pacotilla quienes se regodearon con la tradición del pastorcito que llegó a la ciudad a estudiar y triunfar rotundamente. Ernesto Zedillo alguna vez recordó su infancia paupérrima, cuando tenía que bolear zapatos para ganarse la vida. Fue Presidente de México, es muy rico y trabaja para grandes empresas multinacionales, quizá compartiendo su información privilegiada. A cambio, Eruviel Ávila, seleccionado por Enrique Peña Nieto como su sucesor, no deja pasar un día sin que nos diga que viene de abajo, que su familia era muy pobre. En una entrevista aguda que Raúl Cremoux le hizo a un hombre todopoderoso, Carlos Hank González, lo cuestiona: cómo es posible que fuera un hombre tan rico si venía de la miseria y lo suyo, la política, debiera ser la “honrada medianía”. El maestro de primaria repuso con cinismo que a base de esfuerzos: de niño vendía dulces y lentamente reunió dinero para comprar una pipa de gasolina y así inició una flotilla que trabajaba para Pemex y el dinero le llegó a carretadas. No fue algo conmovedor, sino prueba de que el hombre mezclaba la política con sus negocios particulares. Dicho más claramente: utilizó el poder para hacer fortuna. Sus descendientes son de los más ricos del Estado de México y sin duda pertenecen al grupo de apariencia invisible, el Atlacomulco, donde no habían dejado ingresar a Eruviel Ávila.

Todos tenemos claro que su popularidad y habilidad política lo hicieron mejor candidato para gobernar ese gran estado, incluso que Alfredo del Mazo a quien apoyaban los señores supremos de Atlacomulco. Ahora a otra cosa: Eruviel tiene enfrente más de un reto. Es verdad que la consulta PAN-PRD fue un fracaso o una tomadura de pelo a los mexiquenses, pero eso no significa que los riesgos hayan desaparecido, tanto para él como para el hasta hoy invencible Peña Nieto. La clase política mexiquense supone que es lo mismo gobernar un estado, por complejo que sea, que toda la nación. Pues no. Esa misma clase se mueve en un ámbito familiar, son hermanos, primos, tíos, amigos, nietos, se conocen desde niños, jugaron canicas y futbol y esto lo saben los mexiquenses, lo que puede ser una ayuda o un obstáculo, depende como sea manejado. El problema es que en Toluca todos se imaginan en cargos de alta importancia política, es decir, en el gabinete. Pero ver de nuevo a Chauyfett, a uno de los Hank o de los Del Mazo en los altos cargos de la nación, no será grato para el resto del país. Los aduladores proliferan y en lugar de ofrecerle a Peña Nieto soluciones a complejos problemas nacionales, como la inseguridad y la miseria, buscan abiertamente empleo. Recordemos una anécdota de Adolfo Ruiz Cortines, cuando alguien le preguntó por qué se inclinó por López Mateos para sucederlo en la Presidencia. De todo el gabinete, repuso el veracruzano, fue el único que no me trajo problemas sino soluciones.

Según las encuestas, nada le impedirá a Peña Nieto ser Presidente de México, ni siquiera una alianza insólita de Calderón. Pero ni Peña Nieto es López Mateos ni son aquellos tiempos donde el PRI era invencible. Don Adolfo conocía bien la República y a sus mejores hombres y mujeres. Peña Nieto es local todavía. Creció sí, por su cierta habilidad y carisma, no obstante, es mucho lo que le falta recorrer. Ha ido demasiado rápido y eso en lugar de una ventaja puede ser un defecto. No lo veo rodeado de grandes mexicanos, figuras distinguidas, sino de políticos menores. Mostró habilidad y dominio sobre sus subalternos y familiares al elegir a Eruviel, falta que se sostenga el tiempo que falta para las elecciones de 2012. Parece fácil, no lo es tanto.

*Escritor y periodista

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