De Festival
GUADALAJARA. Desgraciadamente en los festivales de cine siempre se queda uno con la sensación de que algo faltó, de que hubiera visto tal o cual película en vez de ésta de la que hasta quise salirme. Para ello la mecánica es revisar la programación, checar ...
GUADALAJARA.— Desgraciadamente en los festivales de cine siempre se queda uno con la sensación de que algo faltó, de que hubiera visto tal o cual película en vez de ésta de la que hasta quise salirme. Para ello la mecánica es revisar la programación, checar antecedentes y comentarios previos (eso sí, sin dejarse predisponer demasiado) y en el caso de no conocer nada sobre la película (lo cual también ocurre porque en un festival muchas obras se exhiben por primera vez) esperar haber atinado a la elección. Mi balance aunque me faltó muchísimo material me deja con la grata sensación de que el documental mexicano va por un camino muy interesante con buenas historias bien contadas y sobre todo el compromiso de los autores que asumen posturas definidas.
-Un grupo de muy jóvenes cineastas mexicanos encabezados por Jorge Creuehras presentó Ch’ulel trabajo de una belleza impresionante que se ubica en la zona chamula de Chiapas. Un documental que es una verdadera obra de arte llena de imágenes y sonidos que se entrelazan en un resultado sorprendente. Llamó particularmente mi atención la banda sonora compuesta por Pedro Martínez-Negrete Schulz que les aseguro que va a dar de qué hablar en poco tiempo.
-A todos los presentes en la sala nos dejó un enorme hueco en el estómago la proyección de Agnus Dei-Cordero de Dios segundo largometraje documental de Alejandra Sánchez (Bajo Juárez). Es precisamente de esos trabajos de los que se ha oído hablar y que se esperan con gran interés. Coproducción México-Francia Agnus Dei hace el seguimiento puntual, sensible y conmovedor de Jesús Romero un joven que hoy tiene no más de 30 años y que fue la víctima de abuso sexual por parte de un sacerdote llamado Carlos Valdés, el cual, según la información final del propio documental, sigue oficiando misa y dando la comunión.
Desde este momento puedo decirles que Agnus Dei enfrentará muchos problemas, más por supuesto que Presunto culpable. La pederastia dentro de la Iglesia se plantea de forma tramposa entre el argumento de que sea un delito o un pecado y siembra grandes daños en las víctimas, los corderos pascuales en sacrificio del título del documental que no se atreven a hablar. En el país de la impunidad Agnus Dei va a “levantar polvo”.
-También en la línea de documentales mexicanos se proyectó el martes Morir de pie, dirigido por la periodista Jacaranda Correa y producido por Martha Orozco, que cuenta la historia de Irina y Nelly partiendo de la biografía de un joven con una enfermedad degenerativa, activo comunista, simpatizante de la Revolución cubana y gran admirador del Che Guevara. En un giro totalmente inesperado este mismo joven que transitaba por su enfermedad acompañado de su esposa Nelly descubre que en su cuerpo está atrapada una mujer y opta por un cambio de sexo. El personaje es revolucionario en todos los sentidos, de una enorme riqueza espiritual, intelectual y afectiva. Hoy Irina y Nelly —que estuvieron presentes durante la proyección— son una pareja de mujeres, amigas como ellas mismas dicen, que tienen una historia contada en Morir de pie en una forma apartada de todo discurso y proselitismo, sencillamente es un bello relato sobre el poder del amor y el coraje.
-Dentro del largometraje mexicano de ficción pero fuera de concurso vimos también Adiós mundo cruel, dirigida por Jack Zagha y que seguramente será un éxito de taquilla. Con un espléndido guión asesorado por Felipe Cazals y Vicente Leñero la película es una farsa que cuenta la historia de Ángel (Juan Carlos Orozco), un esposo y padre de familia que se queda sin empleo al principio de la cinta y no le dice nada a su demandante mujer. En cambio sale todos los días a la calle y tras varios intentos por encontrar algo opta por involucrarse con una singular banda de delincuentes despistados con los que planea un “golpe maestro”. Salpicada de buenos gags e interpretada por un grupo de actores muy bien seleccionados Adiós mundo cruel es una comedia que hace reír ¡al fin! con la que todos nos podemos sentir identificados.
