Real y Reinoso
El equipo que el domingo juegue a no perder el clásico, se estará traicionando a sí mismo. Ojalá que ambos salgan a entregarse

André Marín
La autopsia
El clásico da para hablar de muchas cosas, entre ellas los entrenadores de ambos equipos.
José Luis Real tiene 59 años y Carlos Reinoso 65, estamos en presencia de dos directores técnicos maduros.
Ambos saben perfectamente que hoy ocupan, por circunstancias de la vida, los banquillos de los dos equipos más importantes de México, porque sus directivas tuvieron la emergencia de cambiar y encontraron en ellos a las personas idóneas en el momento adecuado.
A Real lo puso Vergara, a Reinoso no lo puso Bauer.
Real viene picando piedra desde hace muchos años en la formación de jóvenes y Reinoso llegó como jugador, fue figura y vive su tercera etapa como técnico crema.
Real intenta que su equipo sea ofensivo, sin perder nunca el orden defensivo. Reinoso es suicida a la hora de ir al frente y tiene serias deficiencias en la retaguardia.
Reinoso hizo bicampeón de liga al América en los 80. Real es el actual subcampeón del continente con las Chivas.
Reinoso fue un figurón como futbolista. Real fue uno más.
Reinoso nunca ha trabajado con fuerzas básicas. Real es un especialista.
La nómina del América es carísima. La nomina de Chivas es de las regulares.
América tiene 19 puntos y es sexto general. Chivas tiene 18 puntos y es séptimo.
El equipo de Reinoso ha metido 25 goles y las Chivas sólo 15.
El equipo de Real ha recibido nueve goles y el América 23.
Las Chivas sólo han perdido dos partidos en el torneo mientras que las Águilas seis, que por cierto, son muchísimos.
Con estos datos podemos llegar a la conclusión de que tendremos un clásico parejo. Un clásico donde es muy difícil pronosticar. Un clásico por primera vez en pasto sintético. Un clásico que puede marcar la diferencia entre calificar o no calificar. Un clásico sin apuestas entre dirigentes. Un clásico con dos entrenadores que han tenido que esperar mucho tiempo para poder dirigir este partido. Real y Reinoso estuvieron mucho tiempo en el anonimato y hoy son protagonistas del partido de partidos.
Ojalá que ambos les exijan a sus jugadores dar el máximo, entregarse y salir a ganar el partido desde el primer minuto. El que juegue a no perder se estará traicionando a sí mismo.