Comunidad segura
Tuxtla Gutiérrez ha sido la primera ciudad en el país en ser distinguida con esta categoría
En 1989 en Estocolmo, durante la primera Conferencia sobre Prevención de Lesiones y Accidentes, se estableció que los seres humanos tienen derecho igualitario a la salud y a la seguridad, acuñando para tal efecto el concepto “comunidad segura”.
Tuxtla Gutiérrez ha sido la primera ciudad en el país, la tercera en América Latina y la 231 a nivel mundial en ser distinguida por el Instituto Karolinska como comunidad segura, certificación otorgada dentro del foro internacional Migración y Trata de Personas, celebrado en dicha ciudad.
Los principales méritos evaluados para certificar a Tuxtla fueron sus programas de seguridad pública aplicada, el avance de organizaciones comunitarias, los centros de apoyo a la población vulnerable y el efectivo combate a las adicciones. Destaco que el primer alcoholímetro del país se echó a andar justamente en Tuxtla, además de mencionar el programa taxista vigilante, el que seguramente habrá de extenderse a otras localidades, consistente en dotar a los choferes de taxi con celulares a fin de que cualquier irregularidad que observen en su recorrido sea fotografiada y reportada. El taxista más comunicativo del mes se hace acreedor a un automóvil.
El representante regional de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Antonio Mazzitelli, presentó alarmantes datos con respecto al cuantioso negocio de los polleros, mismo que durante el año pasado generó ganancias por seis mil 600 millones de dólares exclusivamente de migrantes mexicanos hacia EU. De incluir el cruce de centroamericanos o de otras nacionalidades, concluiríamos en que el mercado de tráfico de personas es ya más productivo que el de las drogas y el de armamento.
Jorge Castañeda abundó en los motivos por los que el narcotráfico, la migración de indocumentados y el flujo de armas se encuentran vinculados, concluyendo en que dichas actividades eventualmente podrían administrarse, más no eliminarse. Al tiempo que México le reclama a Estados Unidos la interrupción del flujo de armas, ellos solicitan a México la suspensión del tránsito de migrantes indocumentados y el tráfico de drogas. Nosotros no hemos hecho nuestra parte. ¿Cuál sería el motivo por el que ellos habrían de hacer la suya? Una recomendación a seguir el próximo sexenio sería que México, junto con Centroamérica y el Caribe, plantearan una agenda regional con EU y Canadá creando una zona de integración económica y social.
Los distintos cárteles nacionales organizados y conducidos con el rigor propio de empresas transnacionales, con percepciones anuales aproximadas a los 40 mil millones de dólares únicamente del consumo de drogas de EU, han venido extendiendo su actividad hacia el mercado de tráfico y trata de ilegales y, conforme éste se ha expandido, cada migrante mexicano paga en promedio mil 500 dólares por cruzar la frontera, cifra menor a la cubierta por los centroamericanos. Para que entendamos el tamaño del negocio de los cárteles, el poder adquirido mediante recursos económicos habría de ubicarlos entre las diez principales fuerzas armadas a nivel mundial.
Lo anterior ha propiciado que centenares de elementos y la más alta tecnología, desde aviones no tripulados hasta sensores y sistemas móviles de vigilancia, además del resguardo conjunto de las costas, sean utilizados ahora por Estados Unidos para detectar actividades del narcotráfico.
La realidad nos obliga a aplicarnos y pugnar por alcanzar el mayor número de comunidades seguras, con la firme idea de llegar a convertirnos en país seguro.
*Analista
