Denunciar o morir en el intento

Por qué tenemos la sensación si no la convicción de movernos en círculos, a la vuelta y vuelta sobre los mismos problemas, los mismos diagnósticos, las mismas promesas y la misma falta o insuficiencia de respuestas y soluciones? “No denunciamos porque si lo hacemos ...

Por qué tenemos la sensación (si no la convicción) de movernos en círculos, a la vuelta y vuelta sobre los mismos problemas, los mismos diagnósticos, las mismas promesas y la misma falta o insuficiencia de respuestas y soluciones?

“No denunciamos porque si lo hacemos nos matan”, explicaron los choferes de los autobuses foráneos en la ruta donde se cometieron secuestros de pasajeros en Tamaulipas. Los 126 cuerpos descubiertos oficialmente en narcofosas cerca de la carretera 101 Victoria-Matamoros revelan la extrema peligrosidad de esta “nueva” modalidad criminal.

La ruta de la muerte en las inmediaciones de San Fernando, Tamaulipas, es quizá la parte más temible del trayecto. Las empresas de pasajeros ya no quieren que sus vehículos circulen por allí. Sería una estupidez del Ministerio Público consignar en automático a los choferes involucrados. Pero también no investigar a cada uno.

Por hacerse como el Tío Lolo y no denunciar estos plagios, los choferes implicados, supervisores y hasta sus patrones podrían ser considerados cómplices y hasta coautores de esos crímenes. Pero los choferes preguntan: ¿Denuncio para que me delaten y me maten a mí o a mi familia?

¿Es cinismo el suyo o apenas una triste, pero razonable precaución? ¿Si usted fuera uno de esos choferes, qué haría?

Millones reafirmamos la pertinencia del “Ya Basta” del presidente Calderón dicho por él este martes en Coahuila. De acuerdo. Que la sociedad dirija también su grito y su reclamo a los criminales. Muy oportuno, pero sin dejar de preguntar a la autoridad:

¿Sabemos o sabe la autoridad a dónde van los policías dados de baja de las corporaciones de seguridad o quienes han desertado del Ejército? De 2002 a la fecha pasan de 120 mil las personas en esa condición. 

El mejor “Ya basta” del ciudadano victimizado por criminales podría ser su decisión de informar oportunamente a la autoridad y denunciar a los delincuentes. Pero es indispensable que la autoridad sea capaz de resguardar y usar eficientemente esa información.

¿Qué podemos esperar con órganos investigadores y policías penetrados hasta el tuétano por la corrupción y la incapacidad? ¿A quiénes deben dirigirse las denuncias? ¿Cómo podemos transitar del pavor al interés y al deber de denunciar?

El ciudadano apoya o no, pero a la autoridad corresponde brindar el servicio de seguridad pública. Es una tarea institucional. Es eso o aceptar el riesgo del sálvese quien pueda, el vigilantismo, la seguridad privada para quienes pueden pagarla, la venganza entre particulares (mal llamada justicia por propia mano). El desmadre total.

El hallazgo de las narcofosas de Tamaulipas fue el referente inevitable en la reunión mensual del Gabinete de Seguridad Nacional, encabezada en Los Pinos por Felipe Calderón (esta vez sin Francisco Blake, enviado a la inauguración del edificio del Senado). Asistieron los titulares de la Sedena, general Guillermo Galván; la Semar, Francisco Saynez; la SRE, Patricia Espinosa, y la PGR, Marisela Morales, entre otros.

MONJE LOCO. Si sólo 0.5% de cuatro millones de personas que utilizan Twitter en México hace una pregunta cada mes a un secretario de Estado, sin usar sábados y domingos, los funcionarios tendrán que responder a razón de mil mensajes cada día, para darse abasto. Si dedican 30 segundos a teclear cada uno necesitarán ocho horas 20 minutos diariamente para cumplir con este singular ejercicio. Los fines de semana serían para descansar y sobarse los dedos, ¿no, Alejandra? Ya se sabe, ya se supo... 

        josecardenas@me.com

            Twitter:  @JoseCardenas1

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