La cultura condominal (I)
El abanico de problemas que afecta a quieneshabitan en condominio es muy amplio.
Un problema muy sensible para buena parte de los habitantes de la Ciudad de México, cuya solución es de las más difíciles, es el que implica vivir en un condominio.
Este año la Asamblea del DF organizó un foro sobre la realidad, las tendencias y las propuestas para mejorar la cultura condominal. En dicho foro se concluyó que la principal problemática de la vida en los condominios es la obsolescencia del equipamiento urbano con el que cuentan las unidades, y las contrariedades en la vida social.
El abanico de problemas que afecta a quienes habitan en unidades familiares, habitacionales, departamentos y casas en condominio es muy amplio, pero se relaciona esencialmente, como bien se apuntó en el foro con el deterioro de los edificios, con reglas poco claras para convivir en paz y armonía, con la falta de pago de las cuotas de mantenimiento, con la invasión de áreas comunes, con la apatía hacia la vida en común y con problemas de ruido, de basura y de falta de respeto a la privacidad. Esta problemática puede agruparse en tres puntos principales:
1) La apropiación indebida de espacios comunes. La apatía y el desconocimiento de las personas en cuanto a la copropiedad de las áreas comunes hacen que muchos condóminos invadan espacios que no les corresponden. Por ejemplo, las personas ponen rejas para apropiarse de un pedazo de los jardines comunes, aun cuando la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para el Distrito Federal contempla que estas invasiones son meritorias de sanción, y señala una multa por el equivalente de 50 a 200 días de salario mínimo general vigente en el DF, que rara vez se aplica.
2) Vigilancia y seguridad deficientes. La inseguridad es un problema que aqueja mucho a los condominios, lo que es paradójico, pues mucha gente opta por vivir en un departamento precisamente por la seguridad que un edificio le proporciona a las personas y a su patrimonio (para los delincuentes es más difícil penetrar en un condominio que en una casa sola). Sin embargo, como no se pagan las cuotas de mantenimiento, muchos de éstos tienen una seguridad privada de bajo costo que es deficiente o incluso, en algunos casos ni para eso alcanza.
3) Morosidad en los pagos de cuotas de mantenimiento. El abandono en que se encuentran muchas unidades habitacionales tiene que ver con la falta de recursos económicos, los cuales se requieren para el mantenimiento y el arreglo de las viviendas, las áreas verdes, el cuarto de bombeo, los andadores, los estacionamientos, la iluminación y los espacios deportivos. La morosidad conduce a la insolvencia económica de los condominios, en demérito de los servicios comunes y de la calidad de vida de las personas y, especialmente, en perjuicio de quienes sí pagan.
Los principales problemas antes señalados tienen su origen en la falta de una cultura condominal. La cultura es el conjunto de acciones y actitudes que permiten una sana convivencia entre condóminos. Ésta se basa en elementos indispensables como el respeto y la tolerancia; la responsabilidad y el cumplimiento de las obligaciones; la corresponsabilidad y la participación; la solidaridad y la aceptación mutua.
*Doctor en derecho.
