Resultados del Crucero de Observación de la Vaquita Marina; ¿cuántas sobreviven?

Sólo eres tú, a bordo del pequeño barco Sirena de la Noche o del buque de suministro Caballito de Mar, uno binoculares de largo alcance y el inmenso mar en el Alto Golfo de California

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Vista aérea de dos vaquitas marinas nadando en las aguas del Alto Golfo de California, fotografiadas durante la misión de observación y conservación de 2024.
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El barco Caballito de Mar de la organización Sea Shepherd navegando por el Alto Golfo de California, participando en la misión de monitoreo y conservación de la vaquita marina en 2024.
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Una investigadora en una embarcación en el Alto Golfo de California sostiene una muestra de ADN ambiental recolectada para el monitoreo y conservación de la vaquita marina, demostrando el uso de tecnologías avanzadas en la misión de observación 2024.
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Dos investigadores a bordo de una embarcación en el Alto Golfo de California recolectando muestras de ADN ambiental como parte de los esfuerzos de monitoreo y conservación de la vaquita marina.
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Adán Peña Fuentes, director de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), sonríe y muestra entusiasmo mientras participa en una misión de monitoreo de la vaquita marina en el Alto Golfo de California.
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Son instantes que permanecerán por siempre en tú memoria…

“No sé cómo explicarlo, la verdad, pero es algo que sólo pasa una vez en la vida, es un sentimiento muy profundo, por la emoción de poderla ver”, señaló Jesús Francisco Soto Rosas, joven de 20 años, integrante del Equipo de Monitoreo de Mamíferos Marinos de esta comunidad de pescadores.

Al recordarla, te brillan los ojos y sin querer, esbozas una gran sonrisa.

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Alejandro Guerrero, capitán del barco Caballito de Mar de Sea Shepherd, de pie frente a su embarcación, preparado para una misión de observación y conservación de la vaquita marina en el Alto Golfo de California.

“Es un sentimiento inexplicable, muy agradable, porque sabemos que es una especie endémica, de aquí de México, que está en peligro de extinción”, indicó Andrés Octavio Amparo Venegas, biólogo marino de 32 años, que también forma parte del Equipo de Monitoreo de Mamíferos Marinos del Puerto de San Felipe.

“No es para menos”, advierte Adán Peña Fuentes, titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), porque son contadas las personas que hoy pueden presumir haberla visto.

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Miembros del equipo de monitoreo de mamíferos marinos a bordo de una embarcación al amanecer, listos para una jornada de observación y conservación de la vaquita marina en el Alto Golfo de California.

“Es que imagínate, en estas 22 mil 500 hectáreas de mar, es como encontrar una aguja en un pajar”, indicó.

Sólo eres tú, a bordo del pequeño barco Sirena de la Noche o del buque de suministro Caballito de Mar, uno binoculares de largo alcance y el inmenso mar en el Alto Golfo de California.

“Mi parte es conducir la embarcación, seguir las instrucciones, mantener posición, velocidad adecuada. Todos tenemos nuestro rol aquí, y yo soy feliz sabiendo que se están haciendo avistamientos, y que la vaquita sigue ahí”, manifestó Alejandro Guerrero, capitán del barco Caballito de Mar de la organización Sea Shepherd. 

Resultados 

Se logró el objetivo, ver, escuchar y obtener material genético de la vaquita marina, que esta vez lució más relajada que nunca y permitió que los 14 observadores de México, Estados Unidos y Canadá, le pudieran dar seguimiento hasta por espacio de una hora, según reveló la doctora Barbara Taylor, líder del Crucero de Observación Vaquita Marina 2024.

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La Dra. Barbara Taylor, experta en mamíferos marinos y líder del Crucero de Observación Vaquita Marina 2024, en una sesión informativa rodeada de imágenes y posters relacionados con la conservación de la vaquita marina.

“Seguimos tres avistamientos durante más de una hora, lo cual para esta especie tan tímida y elusiva es simplemente inaudito, por lo que estamos muy entusiasmados con eso”, aseguró.

Los resultados oficiales dados a conocer por CONANP y Sea Shepherd, indican que quedan al menos entre 6 y 8 ejemplares adultos y juveniles, nadando libremente en su hábitat natural, en contraste con los 10-13, incluidas de una o dos crías de 2023, en la llamada Zona de Tolerancia Cero (ZTA), y su área extendida. 

Del 5 al 26 mayo se tuvieron 9 avistamientos y un total de 70 encuentros acústicos con hidrófonos de alta tecnología (F-PODS). En todos los casos, las vaquitas marinas lucían sanas.

“Los ejemplares que quedan son verdaderos sobrevivientes y tienen que saber cómo esquivar las redes de pesca ilegales o no estarían aquí. Por eso confíamos en que estas sobrevivientes sean las que puedan salvar a la especie para México”, augura Barbara Taylor. 

Capacidades locales 

Por primera vez, un grupo de 19 jóvenes de la comunidad de San Felipe, Baja California, recibieron capacitación para monitorear al mamífero marino en mayor peligro del mundo.

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Adán Peña Fuentes, director de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), sonriendo a bordo de una embarcación en el Alto Golfo de California, participando en esfuerzos de conservación de la vaquita marina.

Los entusiastas nuevos observadores, 13 hombres y seis mujeres, concursaron para entrar a un programa de apoyo por parte de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

“Para que ellos de manera anual y regular, tengamos o no la participación internacional, puedan monitorear el comportamiento de la especie”, comentó el titular de la CONANP, Adán Peña Fuentes.

Al respecto, Nina Young, directora de Asuntos Internacionales de Sea Shepherd, consideró que para salvar a la vaquita marina de la extinción, es necesario involucrar a las comunidades, para que sean parte de la solución, hagan conciencia sobre la importancia de la especie y después lo puedan transmitir a sus familias y conocidos.  

Nuevas tecnologías 

Durante el Crucero de Observación Vaquita Marina 2024, se recogieron también rastros genéticos de los ejemplares, en los sitios donde se registraron los avistamientos.

El ADN Ambiental es hoy en día una poderosa herramienta de monitoreo de especies raras o difíciles de observar. 

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El barco Caballito de Mar de Sea Shepherd navegando en el Alto Golfo de California durante la misión de monitoreo de la vaquita marina en 2024.

Lorenzo Rojas-Bracho, coordinador de la “Operación Esperanza”, de la Fundación Nacional de Mamíferos Marinos con sede en San Diego, California (NMMF), subrayó que con la toma de muestras de agua donde estuvieron presentes las vaquitas, se podrá conocer más a la especie, llegar a sitios de difícil acceso e implementar mejores estrategias de conservación.

Conocido a nivel internacional como Mr. Vaquita, por su profundo conocimiento sobre la marsopa endémica del Alto Golfo de California, el doctor Rojas-Bracho, adelantó que para el mes de septiembre se pondrá en marcha un programa de uso de drones de ala fija con un algoritmo alimentado con imágenes de vaquita marina. 

“Por medio de Inteligencia Artificial (IA), el dron irá volando, y cuando detecte un animal parecido a la vaquita marina emitirá una señal, para que los observadores se dirijan hacia ciertas áreas donde no han podido ir”, puntualizó.

Agregó que otro nuevo componente, será la colocación de 25 boyas acústicas dentro de la llamada Zona de Tolerancia Cero, que detectarán la presencia de la vaquita marina, y transmitirán en tiempo real la información.