Juan Ramón de la Fuente: 18 meses de diplomacia ante Trump
El canciller cierra su ciclo en Relaciones Exteriores, caracterizado por la implementación del "humanismo mexicano" y una postura de firmeza ante conflictos y crisis

Juan Ramón de la Fuente, el siquiatra y académico que asumió el timón de la diplomacia mexicana el 1 de octubre de 2024, dejó la titularidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en una gestión marcada por el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero del año pasado.
La salida del canciller, debido a motivos de salud tras una intervención quirúrgica de columna a finales de 2025, es el primer gran ajuste en el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La gestión de De la Fuente, de 18 meses, se caracterizó por la implementación del humanismo mexicano en la política exterior y la defensa de los connacionales en Estados Unidos, ante el endurecimiento de la política migratoria de la administración Trump.
También hubo un retorno al multilateralismo activo y una postura de "firmeza diplomática" ante crisis regionales con países latinoamericanos, como Perú y Ecuador, por ejemplo.
Si bien desde los primeros días de su actual gestión Trump lanzó medidas arancelarias que impactaron a prácticamente todo el mundo, con énfasis en México y Canadá, fue Marcelo Ebrard, secretario de Economía, quien asumió la batalla de revertir esa medida. La primera gran crisis que le tocó enfrentar a De la Fuente derivó de las redadas antimigrantes llevadas a cabo por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en estados como California.
El 6 de junio de 2025, operativos en la zona de Los Ángeles provocaron protestas de la comunidad latina, con enfrentamientos en las calles que dejaron ese fin de semana un saldo de 42 mexicanos detenidos, según informó el entonces canciller el lunes 9 de junio.
Ante esos hechos, funcionarios de la SRE fueron desplegados a centros de detenciones del ICE para identificar a los mexicanos detenidos, entrevistarlos, recopilar la información de contacto de sus familiares y ofrecerles asesoría legal.
En esa ocasión, De la Fuente subrayó la colaboración con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, y con Esteban Moctezuma Barragán, embajador de México en Estados Unidos.
Gracias a estas gestiones, resaltó, el personal consular pudo ingresar a los centros de detención, a pesar de las complicaciones por las protestas.
“Pudieron ver a nuestros connacionales detenidos, constatar su estado de salud y brindarles el apoyo que requieren”, señaló en la conferencia matutina en Palacio Nacional aquel lunes.
Como resultado de esa crisis, la SRE implementó herramientas tecnológicas de protección y el fortalecimiento de la red consular para ofrecer defensa legal gratuita ante posibles redadas o detenciones masivas. Una de ellas fue el “botón de pánico”, una función de emergencia en la app ConsulApp diseñada para mexicanos en EU ante detenciones inminentes.
Otro momento de tensión fue la crisis diplomática entre México y Perú, que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas en noviembre de 2025, tras el asilo otorgado por México a la exprimera ministra peruana Betssy Chávez, procesada por el intento de golpe de Estado de Pedro Castillo. Perú calificó esto de "injerencia" e "inamistoso"
En consecuencia, Perú declaró a altos funcionarios mexicanos como "persona non grata”, pero la SRE se ha mantenido firme en la defensa del asilo conforme al derecho internacional. El conflicto, que persiste a la fecha, generó el congelamiento de la Alianza del Pacífico y la reducción de la relación diplomática a nivel consular.
De la Fuente heredó el conflicto con Ecuador, que estalló en abril de 2024, cuando la policía ecuatoriana irrumpió en la embajada mexicana en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, quien había recibido asilo político.
México rompió relaciones diplomáticas, alegando una violación a su soberanía y al derecho internacional. La incursión policial fue calificada como una violación a la inviolabilidad de las misiones diplomáticas, provocando condenas internacionales y tensión diplomática en América Latina, con múltiples países rechazando la acción de Ecuador.
Por ello, México denunció a Ecuador ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con audiencias y procesos que podría no resolverse definitivamente hasta al menos 2027.