Expropiación petrolera y exaltación social: así lo informó Excélsior
Con la promulgación de la Constitución de 1917, se declaró propiedad de la nación a las riquezas del suelo y subsuelo de territorio mexicano. En ese sentido, se impusieron nuevos impuestos a la industria petrolera
“Decreta el gobierno de la República la expropiación de la industria petrolera”, resaltó Excélsior en su primera plana. El decreto se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 19 de marzo de 1938.
Las primeras perforaciones con fines de exploración petrolera en México datan del siglo XIX. Durante aquellos momentos se intentó otorgar las primeras concesiones para la explotación del subsuelo con la idea de sustraer el crudo, al tiempo que se promovieron las inversiones petroleras en el país.

A finales del mismo siglo entraron en acción las primeras firmas extranjeras de comercialización de productos derivados del petróleo, sobre todo en la zona norte de territorio nacional. Con ello, llegaron los primeros intentos por legislar en materia de hidrocarburos; se facultó al presidente de la República para otorgar permisos de exploración a inicios de 1900.
Comenzó la localización de más pozos petroleros, producción, exportación y la obtención de ganancias significativas. Los campos mexicanos atrajeron mayor inversión, consolidándose como un país importante en cuanto al valor de producción en sus depósitos subterráneos.

LA CONSTITUCIÓN DE 1917
Con la promulgación de la Constitución de 1917, se declaró propiedad de la nación a las riquezas del suelo y subsuelo de territorio mexicano. En ese sentido, se impusieron nuevos impuestos a la industria petrolera.
La década de 1920 trajo consigo un declive del sector petrolero al agotarse los depósitos de algunas de las plantas productoras más importantes, lo que marcó la desaparición del Departamento del Petróleo. Sin embargo, ya entrados los años treinta, surgieron nuevos territorios de explotación en Veracruz.

La imposición de impuestos con el paso de los periodos presidenciales tuvo como resultado la inconformidad obrera y la lucha por la mejora de sus condiciones de trabajo, así como la inminente formación de asociaciones de trabajadores del sector como el Sindicato de Trabajadores Petroleros el 16 de agosto de 1935. Lo anterior conllevó una reformulación del sector en aras de volver a apuntalar al sector petrolero.

Se presentaron una serie de huelgas y manifestaciones, además de una resolución impuesta por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje contra las empresas petroleras para mejorar la situación laboral en su entorno productivo, situación a la que estas se negaron rotundamente.

“Con motivo de la negativa de las empresas, el comité nacional de la Confederación de Trabajadores de México se reunió ayer por la tarde, tomando importantes acuerdos, entre los que se cuenta la organización de una manifestación monstruo el miércoles 23 del actual, en apoyo a la política seguida por el Gobierno Federal en este asunto y en cooperación de todos los sectores populares del país”, informó Excélsior el 16 de marzo de 1938.
Un día después del plazo dictado por Conciliación y Arbitraje las compañías aceptaron aumentar el salario de sus trabajadores, a pesar de ello, el presidente Lázaro Cárdenas decretó la expropiación petrolera en México, por lo que, todos los bienes de las compañías petroleras pasaron a manos del Estado mexicano.

“Decreta el gobierno de la República la expropiación de la industria petrolera”, resaltó Excélsior en su primera plana. El decreto se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 19 de marzo de 1938
APOYO COLECTIVO
La confederación de Trabajadores de México hizo un llamado a la ciudadanía a apoyar la causa del petróleo nacional mediante una aportación de cualquier tipo para cubrir los gastos de la indemnización del Estado con las compañías despojadas de sus bienes. La iniciativa se denominó ‘Contribución para la Autonomía Económica de México’.

La decisión del gobierno de Cárdenas recibió el apoyo de la comunidad estudiantil durante una reunión masiva en la Plaza de la Constitución. “Es seguro que no hay precedente, en la vida intelectual de México, de que los estudiantes de las escuelas y facultades universitarias, de manera unánime, espontánea y plena de entusiasmo, y al mismo tiempo dando al olvido divergencias ideológicas o rencillas partidaristas”, reportó El Periódico de la Vida Nacional.
El 23 de marzo, la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, fue testigo de una magna manifestación colectiva donde las masas de distintos sectores, obreros, médicos, campesinos, trabajadores, sindicatos, ciudadanos de a pie, se concentraron en favor de las causas petroleras.

Las estimaciones periodísticas de Excélsior manejaron la cifra de 250 mil asistentes las manifestaciones tan solo en la capital del país. El fenómeno social y la exaltación popular se extendió a lo largo de la república al llevarse a cabo diferentes mítines en gran parte de los estados.
Finalmente, como resultado de la estrategia gubernamental para la administración de los recursos naturales no renovables del Estado, 07 de junio se creó la empresa nacional, Petróleos Mexicanos. Se hizo cargo de todos los bienes tangibles e intangibles confiscados a las empresas petroleras por el gobierno de Cárdenas, además, se hizo cargo de las operaciones de exploración, explotación, refinación de los hidrocarburos.


«pdg»
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