Uno en un millón, ¿eres parte de la estadística?
Cada día, más de un millón de personas contraen una ITS curable en el mundo. México enfrenta además una de las tasas de embarazo adolescente más altas de la OCDE. El 4 de septiembre, Día Mundial de la Salud Sexual, nos recuerda que hablar de sexualidad no es tabú: es un derecho humano
El Día Mundial de la Salud Sexual, que se celebra cada 4 de septiembre, nace con un propósito claro: promover una sexualidad satisfactoria, saludable y libre de riesgos, coacción y violencia para todas las personas. Más allá de cifras y campañas, la fecha busca recordarnos que la salud sexual no es un lujo ni un tema de tabú, sino un derecho humano fundamental.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, cada día, más de un millón de personas en el mundo contraen una infección de transmisión sexual (ITS) curable. En 2022, se registraron alrededor de 374 millones de nuevas infecciones por clamidia, gonorrea, sífilis y tricomoniasis. El mismo organismo calcula que más de 520 millones de personas viven con herpes genital, que cerca de 300 millones de mujeres tienen infección por VPH —principal causa del cáncer cervicouterino— y que 39 millones viven con VIH, con 1.3 millones de nuevas infecciones en un solo año. Estas cifras muestran que la brecha entre el ideal y la realidad sigue siendo enorme.

En México, la situación también plantea retos significativos. De acuerdo con el INEGI, el 76.8 % de los adolescentes de entre 12 y 19 años reporta haber usado condón en su primera relación sexual. Sin embargo, en la edad adulta (20 a 49 años), ese porcentaje desciende drásticamente: solo 41 % de las mujeres y 56 % de los hombres lo utilizaron la primera vez.

El resultado se refleja en un indicador alarmante: México registra 67 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años, una cifra que es más de siete veces superior al promedio de la OCDE, que se sitúa en 8.7 por cada mil.

La comparación internacional revela el mismo patrón: en Estados Unidos, la mitad de las nuevas infecciones de transmisión sexual ocurren en personas de entre 15 y 24 años. En México, los adolescentes declaran mayor uso del condón en la primera relación, pero eso no ha evitado que el embarazo adolescente y la transmisión de ITS sigan marcando la vulnerabilidad juvenil.

El Día Mundial de la Salud Sexual también es un llamado a reconocer los derechos sexuales: el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, a acceder a información y servicios de calidad, a vivir relaciones libres de violencia, y a experimentar una vida sexual con libertad y placer. Hablar de salud sexual no es provocación: es prevención, es dignidad y es justicia social.
En un país donde aún persisten mitos como “dos condones protegen más” o “si no hay síntomas, no hay riesgo”, la fecha invita a derribar silencios con educación e información clara. Porque la salud sexual es salud. Punto. Y hablar de ella, sin miedo ni vergüenza, es la única manera de garantizarla para todos.
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