En México hay desconfianza e incredulidad: EPN a Financial Times

El papel del gobierno debe ser recuperar esa confianza reforzando el estado de derecho, dijo el mandatario mexicano en su visita al Reino Unido

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El diario británico reconoce que las reformas estructurales han sido importantes: se abrió el monopolio estatal de la energía a la inversión privada

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de marzo.- El Presidente Enrique Peña Nieto reconoció en una entrevista con el diario británico Financial Times que “México está plagado de ‘incredulidad y desconfianza’” que se ha demostrado en la “sospecha y duda”, por lo que, dijo, su administración debe “reconsiderar a dónde nos dirigimos”.

El Presidente, quien fue agasajado por los inversores en los dos primeros años de su gobierno por pasar casi una docena de reformas económicas, enfrenta desde entonces una ola de inquietud popular y un electorado cada vez más escéptico.

Escándalos por conflicto de intereses que involucran al Presidente y al secretario de Hacienda han añadido a la sensación de que el gobierno de Peña Nieto es ajeno a los votantes, y que su promesa de campaña de “abandonar viejas prácticas” era hueca.

“Por supuesto que nos damos cuenta. Puedo decirle que entendemos”, dijo el Presidente, en la entrevista que realizó el Financial Times, en la Residencia Oficial de Los Pinos, antes de su visita de Estado al Reino Unido.

“Hoy hay sin duda, una sensación de incredulidad y desconfianza [...] ha habido una pérdida de confianza y esto se ha demostrado en la sospecha y la duda”, dijo Peña Nieto en su “confesión más sincera desde la desaparición y la sospecha de asesinato de 43 estudiantes”, escribe la periodista Jude Weber.

“Les puedo decir que entendemos “, dijo el Jefe del Ejecutivo federal “en su primera entrevista desde los acontecimientos del año pasado que dañaron la imagen modernizadora de su gobierno”, señala el Financial Times.

Combate contra la corrupción

Peña Nieto dijo que está comprometido a luchar contra la corrupción de manera “mucho más eficaz” y a terminar con ”el estigma” de que los políticos de México estén considerados como ladrones.

“Los temores de que la corrupción estatal siga predominando, han sido avivados por los escándalos sobre las casas que pertenecen a la familia de Peña Nieto y Videgaray que se construyeron y pagaron por un contratista del gobierno favorecida”, refiere la nota.

Al respecto, el Presidente dijo al medio que el tema ha sido “satanizado”, y se refirió al “innovador” sistema  anticorrupción, ahora en las etapas finales de aprobación en el Congreso, como una medida para que los funcionarios públicos rindan cuentas.

Sin embargo, Peña Nieto dijo que la implementación del sistema sigue siendo “el gran desafío”.

Los escándalos

Financial Times dice que la mención sobre el escándalo de la casa de lujo “que ha avivado cinco meses de descontento público es el único momento, durante la entrevista de una hora, cuando el Presidente mexicano muestra un atisbo de ira”.

Y agrega: “Peña Nieto se apresuró a recuperar su aplomo habitual, a pesar de la tensión de ser el Presidente menos querido de México en 20 años”.

“Yo soy el más interesado de que todo esto [la cuestión de la vivienda] sea aclarado a tiempo más allá de la explicación que yo y mi secretario de Hacienda ya hemos hecho”, aseguró Peña Nieto.

Cuando se le preguntó si los funcionarios deben estar obligados a hacer públicas sus declaraciones patrimoniales, como él lo hizo a raíz del escándalo de la “casa blanca”, Peña Nieto objetó. “Es una decisión que cada funcionario tendrá que tomar de acuerdo con la ley”, dijo.

El Presidente, menciona el Financial Times, también perdió momentáneamente las palabras cuando se le preguntó por qué nunca visitó la ciudad de Iguala, en el estado de Guerrero, para mostrar su solidaridad con los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

A pesar de que conoció a familiares de las víctimas en el palacio presidencial, no visitar la ciudad, ya que ello podría tener tensiones inflamadas o enfrentamientos suscitado, al respecto, Peña Nieto dijo: “Eso no quiere decir que no hemos estado haciendo lo que se tiene que hacer”, y  agregó: “El Presidente no tiene que [ir] en persona, tenemos gente del gobierno allí.”

Peña Nieto detalló, al diario británico, las nuevas prioridades de su gobierno: un plan de cinco puntos, los tres primeros objetivos son “reforzar el Estado de derecho;  mantener la estabilidad macroeconómica; y poner en práctica las reformas como que traerá beneficios a la gente”.

Ajustes en el gasto

Los dos últimos implican “ajustar el gasto público”, con el fin de centrarse más en la inversión, ya sea que la infraestructura o la educación, y el desarrollo de “zonas económicas especiales” en partes de la mayoría de los estados afectados por conflictos y más pobres de México, como Guerrero.

Sin embargo, Peña Nieto ha anunciado esas medidas antes, y sin explicar las políticas concretas en cuanto a cómo va a conseguirlos. Él hace la promesa, sin embargo, habrá “sin duda” cambios en el gabinete, aunque él no dice quién o cuándo.

México, insistió el Presidente, está cambiando, al igual que el mundo está cambiando.

Señaló que en todas partes hay un aumento en los “movimientos sociales; la creciente demanda a los gobiernos es un proceso constante de cambio, lo cual es bueno”.

El diario resalta que el presidente Peña Nieto también sabe que las elecciones intermedias en junio pondrán a prueba la confianza en él y su gobierno.

Se enfrenta a una batalla cuesta arriba para ganar el apoyo hasta que las reformas cumplan y la lentitud del crecimiento económico de México se recupere.

La crisis de confianza era “una oportunidad”, ha insistido el mandatario.

“Creo que estamos [aún] en el tiempo para mostrar resultados, para ofrecer beneficios a los mexicanos. Soy optimista”, concluye el presidente Peña Nieto en su entrevista con el Financial Times.