Tránsfugas debilitan la democracia
Piden a partidos autorregulación y acuerdos. Académico llama a no aceptar personajes provenientes de otros institutos políticos
CIUDAD DE MÉXICO, 22 de febrero.- No obtener una postulación a un cargo de elección popular por el partido al que pertenecen los políticos, hiere su meritocracia y provoca el éxodo hacia otro.
Luis Efrén Ríos Vega, director de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila, dijo que si bien los tránsfugas están en todo su derecho de pasar de un partido a otro, ese “cambio oportunista” debilita no solamente al instituto político que dejan y al que llegan, sino a todo el sistema.
El autor del estudio El transfuguismo electoral. Un debate constitucional en México, aseveró que los partidos deben autorregularse, llegar a acuerdos entre ellos para evitar que este tipo de personajes lleguen a sus filas y así no debilitar su compromiso frente al electorado.
Manifestó que se debe ofrecer a la ciudadanía estabilidad, seriedad, lealtad y disciplina.
Entre los casos de tránsfugas está Zeferino Torreblanca, exgobernador de Guerrero por el PRD y ahora competirá por el PAN para la alcaldía de Acapulco; también los expanistas José Ángel Córdova y Fernando Elizondo, quienes competirán por el PRI y MC para la alcaldía de León y la gubernatura de Nuevo León, respectivamente.
Cambian de color; dañan a partidos
Saltar de un lugar a otro no sólo debilita al sistema de partidos, también evidencia falta de lealtad, seriedad y disciplina de los militantes, asegura académico
En tiempos preelectorales el pragmatismo de los políticos mexicanos se impone a cualquier ideología. No obtener una postulación a un cargo de elección popular por el partido al que pertenecen hiere su meritocracia y provoca el éxodo a otro partido, como si fuera un cambio de zapatos.
El doctor Luis Efrén Ríos Vega, director de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAC), dijo a Excélsior que si bien los tránsfugas están en todo su derecho de pasar de un partido a otro, con ese “cambio oportunista” debilitan no solamente al partido que dejan y al que llegan, sino a todo el sistema de partidos en su conjunto.
En un estadio de lucha de poder, competitivo en condiciones más o menos de igualdad, en donde los partidos tienen acceso de manera proporcional a la radio, la televisión, a los recursos, me parece que el transfuguismo genera problemas de estabilidad no solamente en la disciplina del partido, sino en el sistema de partidos como tal”, dijo.
El académico, autor del estudio El transfuguismo electoral. Un debate constitucional en México, explicó que en ese sentido son los partidos los que luchan en términos de buscar a los mejores cuadros en otros partidos y sobre todo ofrecer al electorado estabilidad a través de continuidad, seriedad, lealtad, disciplina, por supuesto, una misma ideología y un mismo plan político.
En ese sentido —agregó Ríos Vega—, me parece que si bien la libertad política permite estos cambios de partidos por cualquier motivo, yo creo que los propios partidos en sus disciplinas internas, en sus acuerdos entre ellos, deben promover en cierta medida la estabilidad y la regularidad de sus cuadros para poder mantener un sistema representativo más estable y seguro”.
Elecciones intermedias
Si bien faltan cuatro meses para las elecciones intermedias de 2015, en las que estarán en juego dos mil 159 cargos de elección popular: 500 espacios en la Cámara de Diputados, nueve gubernaturas, 641 diputaciones en 17 Congresos locales, 993 alcaldías en 16 estados y las 16 jefaturas delegaciones en el Distrito Federal, ya se empezaron a dejar ver los políticos que se quitan una camiseta y se ponen la de otro partido.
Entre los políticos que para la contienda electoral de junio próximo dicidieron dejar en la historia su antigua filiación partidista y entrar a otra, están el primer gobernador perredista del estado de Guerrero, Zeferino Torreblanca, que con el PRD fue ya alcalde de Acapulco y que en las próximas elecciones buscará de nueva cuenta, pero ahora con el PAN. Sin embargo, Torreblanca nunca se afilió al PRD.
En esa lista también están el exgobernador de Nuevo León, Fernando Elizondo, que era panista y ahora será candidato de Movimiento Ciudadano para la gubernatura de Nuevo León, o el exsecretario de Salud del presidente Felipe Calderón, José Ángel Córdova, que dejó de ser panista y ahora irá con los colores del PRI por la alcaldía de León.
El caso Torreblanca
Zeferino Torreblanca, un empresario que se metió a la política desde 1992, cuando compitió por primera vez por la alcaldía de Acapulco con las siglas del PRD, perdió y como premio de consolación fue integrado como diputado plurinominal en la LVI Legislatura. En 1996 volvió a competir por la presidencia municipal acapulqueña y perdió.
En 1999, en una coalición entre el PRD-Convergencia-PT, Torreblanca consiguió el puesto como alcalde de la ciudad más importante del estado de Guerrero, con una alianza de facto con el PAN, que no presentó candidato, y de ahí, en automático se convirtió en el hombre a vencer en la elección para gobernador que ganó en 2005 al priista Héctor Astudillo, que para la contienda de junio próximo volverá a ser el abanderado de ese partido.
En 2011 Torreblanca salió de la gubernatura en franca disputa con el PRD, partido al que, de nueva cuenta, no se afilió.
Fernando Elizondo Barragán, un expanista que fue secretario de Energía en el sexenio de Vicente Fox, senador blanquiazul y gobernador sustituto del estado de Nuevo León, entre enero y octubre de 2003, es el precandidato a la gubernatura de Nuevo León por el Partido Movimiento Ciudadano.
Hace un año Elizondo Barragán renunció al PAN. Sus argumentos fueron que ese partido había hecho propias las prácticas que en el pasado había criticado y combatido. “La corrupción, la opacidad, el acarreo, la afiliación masiva, la compra y coacción del voto interno y externo, el uso de los recursos públicos para fines partidistas, el clientelismo, los puestos públicos como botín, la subordinación del bien común al beneficio personal o de grupo, la mentira y el cinismo como estrategia”, escribió Elizondo en la carta con la cual anunció sus salida del PAN.
Otro que dejó en la historia su militancia panista es José Ángel Córdova Villalobos. El doctor Córdova fue secretario de Salud del presidente Felipe Calderón, y cuando no fue seleccionado como aspirante del PAN a la gubernatura de Guanajuato decidió no volver afiliarse en ese partido.
Desde principios de febrero de 2014 el expanista se apersonó en un acto del PRI en León, Guanajuato. Ahora el exsecretario de Salud es el precandidato del PRI-Verde a la alcaldía de León.
En el auditorio Luis Donaldo Colosio, del Comité Directivo Estatal del PRI, donde se reunieron 250 priistas en la Asamblea Estatal del Movimiento Territorial en la capital del estado, Córdova Villalobos marcó su entrada al PRI diciendo: “Quiero seguir sirviendo a los demás”.
En busca de la candidatura
Otro de los políticos de renombre nacional que pasó de un partido a otro para obtener una candidatura en el próximo proceso electoral es el exgobernador del estado de Zacatecas, Ricardo Monreal Ávila. El diputado federal, que además del PRI y el PRD pasó por el PT, ahora es el precandidato del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) para la jefatura delegacional Cuauhtémoc en el DF.
A mediados de enero pasado, luego de ser militante del PRD durante diez años, el senador Mario Delgado Carrillo renunció a ese partido y anunció su ingreso a Morena. De esa manera, Delgado Carrillo se sumó a sus colegas senadores Adán Augusto López y Rabindranath Salazar, quienes el año pasado renunciaron al PRD para engrosar las filas del partido fundado por Andrés Manuel López Obrador.
El senador Adán Augusto es mencionado para contender por la diputación local del distrito que abarca los municipios de Tenosique y Balancán, en la elección del Congreso del estado de Tabasco. Aunque también es uno de los aspirantes a candidatura para la alcaldía de Centro, de ese estado.
Rabindranath Salazar, que dejó el PRD en octubre de 2014, fue nominado por Morena como candidato a la presidencia municipal de Jiutepec, en el estado de Morelos, sin embargo, éste y otros cargos fueron impugnados el pasado 21 de enero, al considerar que era una imposición.
El doctor Ríos Vega mencionó que el tema del transfuguismo electoral ya se ha discutido incluso en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que ha conocido casos sobre el tema. Aunque la Corte ha dejado claro que forma parte de la libertad política de los ciudadanos.
En las tradiciones de sistemas de partidos más sólidas, lo que se hace es una autorregulación de los partidos. Es decir, una serie de pactos dentro de la democracia, como en la vida interna de los partidos, para no aceptar entre ellos, digamos, tránsfugas que por razones inaceptables pretendan cambiar de partidos. Es eso una figura de autorregulación de los partidos para evitar el debilitamiento o la falta de unidad de los mismos partidos”, dijo el director de la facultad de Jurisprudencia de la UAC.
Comentó que si los partidos son conscientes de que deben presentar candidatos serios, estables ideológicamente hablando, para que lleven a buen puerto la plataforma de sus partidos, pues no se deben prestar a que existan entre ellos estos cambios oportunistas, que al final no permitan consolidar el plan de un determinado partido.
El transfuguismo como figura de regulación se plantea más en los sistemas parlamentarios, sobre todo en Europa, ahí hay figuras que regulan el fenómeno por razones de peculado, sin embargo es diferente al sistema en México, ya que aquí el trasfuguismo es electoral. Antes de que se presente alguien en las elecciones se cambian de partido para competir por otro partido”, dijo.
Los más recientes
En la lista de los actuales tránsfugas electorales están el expriista Guillermo Romo Méndez, que dejó a su partido para competir con las siglas del PAN-PRD por la alcaldía de León, en contra de Córdova, que dejó al PAN y ahora es del PRI.
A la lista se suma Agustín Torres, que hace unos días dejó al PRD y se incorporó al equipo de Morena.
También están Carlos Río Valencia, extesorero municipal de Morelia, y Consuelo Muro, extitular de Semujer de ese mismo municipio, a quienes el PRI les negó sus respectivos registros como precandidatos a la presidencia municipal de Morelia y se pasaron al PRD.
El miércoles pasado, Enrique Barrios renunció al PAN y se lanzará por la alcaldía de Monterrey por el Partido Humanista. Según el expanista, se alejó de ese partido por el autoritarismo que permea a ese instituto político.

