Día 32 de la guerra: Trump advierte más ataques mientras Irán rechaza negociar

La guerra entre EU, Irán e Israel escala con ataques, amenazas y efectos en el precio del petróleo

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Irán rechazó cualquier negociación y calificó las condiciones de Estados Unidos como inaceptables.REUTERS

La guerra en Oriente Medio entró en una nueva fase de escalada con amenazas directas, ataques cruzados y un impacto económico global cada vez más evidente. Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, marcaron el tono de las últimas horas al advertir sobre una intensificación de la ofensiva contra Irán.

El mandatario estadounidense aseguró que su país continuará atacando sin tregua durante las próximas semanas.

Vamos a golpearlos duramente durante dos o tres semanas hasta devolverlos a la Edad de Piedra”, afirmó Trump, al tiempo que urgió a los países dependientes del crudo que transita por el estrecho de Ormuz a intervenir para reabrir esta ruta estratégica bloqueada por Irán.

En respuesta, Teherán endureció su postura. El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, rechazó cualquier negociación en curso y calificó las condiciones estadounidenses como inaceptables.

Las declaraciones de Trump que afirmó que Irán pidió un cese el fuego son falsas y carecen de cualquier fundamento”.

Además, acusó a Washington de imponer “exigencias maximalistas e irracionales”, lo que complica aún más cualquier posibilidad inmediata de desescalada.

Escalada militar y presión internacional crecen

En el frente militar, Israel reportó al menos tres oleadas de ataques con misiles lanzados desde Irán en pocas horas. El sistema de defensa aérea interceptó los proyectiles en la zona de Tel Aviv, donde se reportaron algunos heridos leves.

Por su parte, el presidente iraní Masoud Pezeshkian denunció los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra infraestructura clave de su país, particularmente la red eléctrica.

os ataques contra nuestra infraestructura constituyen un crimen de guerra”, señaló en una carta abierta dirigida a la población estadounidense.

La violencia también alcanzó a figuras políticas. El exministro de Asuntos Exteriores iraní Kamal Kharazi resultó gravemente herido en un ataque en Teherán en el que murió su esposa, según reportes de medios locales.

En paralelo, la Guardia Revolucionaria de Irán confirmó haber atacado un petrolero en el Golfo, asegurando que pertenecía a Israel, lo que incrementa los riesgos para la navegación y el suministro energético global.

El impacto humanitario también continúa agravándose. En Líbano, las autoridades reportaron más de mil 300 muertos desde el inicio del conflicto entre Israel y el grupo Hezbolá, incluyendo mujeres, niños y personal sanitario.

Petróleo, diplomacia y tensiones globales

El conflicto ha comenzado a reflejarse con fuerza en los mercados internacionales. El precio del crudo volvió a superar los 100 dólares por barril, impulsado por la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del suministro energético mundial.

El barril de Brent del mar del Norte alcanzó los 105 dólares, mientras el West Texas Intermediate superó los 103 dólares, evidenciando la sensibilidad del mercado ante cualquier interrupción en la región.

Ante este escenario, Reino Unido convocó a una reunión con unos 30 países para coordinar acciones que permitan garantizar la seguridad marítima en el Golfo y restablecer el tránsito comercial.

En el ámbito político, surgieron críticas entre aliados occidentales. Desde Polonia, el asesor presidencial Marcin Przydacz cuestionó la decisión de Estados Unidos de iniciar la guerra sin consultar a otros miembros de la OTAN.

Si nuestro aliado quiere ayuda europea, un mínimo de respeto exigiría que los hubiera consultado de antemano”, declaró.

Por otro lado, el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, consideró que los objetivos militares de la ofensiva ya fueron alcanzados, lo que abre interrogantes sobre la continuidad de las operaciones.