Crean refugio para el amor en Raqa, Siria

En esta ciudad, bastión del EI, el romanticismo es una salida para hacer frente al horror impuesto por los yihadistas

Por: AFP

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BEIRUT.

Citas románticas a escondidas, buzones secretos y lecciones clandestinas de matemáticas son algunas de las formas de resistencia frente al grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su bastión sirio de Raqa.

Desde 2014 el EI dirige con mano de hierro esta ciudad del norte de Siria, donde viven 300 mil personas, a las que imponen una interpretación rigorista del islam.

Como las fuerzas antiyihadistas entraron ayer en un barrio del este de la ciudad, algunos residentes han aceptado contar sus años de resistencia pasiva frente al EI.

Sami, de 24 años, conoció a Rima, dos años más joven que él, durante una manifestación pacífica contra el régimen sirio en 2011, detonante de la revuelta en el país reprimida a sangre y fuego y que se ha transformado en guerra.

“Teníamos por costumbre vernos, hablar en la calle, sentarnos juntos en lugares públicos”, declara este joven bajo un seudónimo para protegerse porque sigue viviendo en Raqa.

Pero con la llegada de los yihadistas, todo cambió radicalmente. La hisba, “policía religiosa” del EI, obligó a la población a cumplir con la indumentaria impuesta por los yihadistas y prohibió la relación entre solteros de distintos sexos.

Los dos enamorados debieron ingeniárselas para ocultar su amor. “Escribimos mensajes que hacemos llegar por niños”, afirma Sami. Como las comunicaciones por satélite e internet privado están prohibidas, el joven escribe mensajes electrónicos en cibercafés gestionados por el EI y Rima los lee cuando puede ir a ellos.

Es una versión romántica de los buzones secretos usados durante años por los espías para intercambiarse informaciones o fijar citas.

A veces, la pareja se arriesga a una cita en una plaza pública para verse. “Me dice por ejemplo que saldrá de casa a tal hora. Nos citamos en una tienda”, añade emocionado Sami.

Rima entra en el comercio, con la cara completamente oculta por un velo negro, como imponen las normas del EI, pero Sami siempre la reconoce. “Entro y hablo con ella unos instantes antes de que un tipo del EI llegue y lo arruine todo”.

Bombas de relojería

Cuando el EI se apoderó de Raqa, empezó a controlar los colegios.

Como hicieron en otras ciudades, los yihadistas sustituyeron el programa académico, sobre todo los cursos de física y química, por una enseñanza religiosa y macabra. “Los cursos de matemáticas consisten en contar el número de fusiles, de pistolas, de explosivos, de coches bomba”, asegura un exprofesor de una escuela pública que ha pedido mantenerse en el anonimato.

Uno de los temas que se enseñan a los niños es la manera de cometer un ataque suicida y “las vírgenes” con las que serán recompensados, según el EI, los que los lleven a cabo.

“Estos cursos transforman a estos niños en bomba de relojería”, advierte este profesor que se ha negado a dar clase bajo la opresión del EI.

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