“Gobiernos marcan pauta”: Cristiana Figueres

La secretaria ejecutiva de la Convención para el Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas y representante de la COP afirmó que cada Estado debe delinear el marco regulador para hacer frente al cambio climático. Destacó que América Latina es la región que tiene más energía renovable

thumb
Ver galería
thumb
Cristiana Figueres. Foto: Reuters
Ver galería
thumb
Afuera de la sede donde se lleva a cabo la COP 19 en Varsovia, un grupo de personas pidió la liberación de los 30 activistas de Greenpeace, encarcelados en Rusia tras realizar una protesta contra la explotación petrolera. Foto: AFP
Ver galería

VARSOVIA, 15 de noviembre.— La persona responsable de coordinar los esfuerzos de todos los países del mundo contra los efectos del cambio climático es latina. De Costa Rica. Vive en Bonn, Alemania (sede de la Convención para el Cambio Climático de Naciones Unidas) y ha sabido llevar con firmeza los trabajos de una Convención que aglutina a la totalidad de los países del Sistema de Naciones Unidas (más de 190), y en la que anualmente reúne en algún lugar del mundo a unos 15 mil participantes. Su nombre: Cristiana Figueres.

Entró relajada al salón donde concretó la cita para la entrevista, aunque parezca increíble ante la presión de un cargo como el suyo.

No es lo mismo hablar todo el tiempo en inglés o en alemán, con medios generalmente anglosajones, que charlar con latinos en su idioma.

Sabe cómo somos. Así, de manera afable, cálida, nos contó los detalles de la reunión más grande del planeta, en la posición más compleja de todas.

¿Han impactado las recientes tragedias en el mundo (Filipinas, México, etc.) en la mesa de negociaciones de manera concreta, más allá que los discursos emocionales?

Lo que hacen es ponerle la cara humana a esta negociación. La verdad es que no se trata de impactos que van a ocurrir en el futuro, ni tampoco se trata de impactos que van a ocurrir a distancias geográficas lejos de donde estemos.

La experiencia de estos impactos nos hace ver que ya los estamos sufriendo. Por ejemplo, lo evidenció el delegado de Filipinas, cuya familia fue afectada directamente.

Eso le da una inmediatez a estas discusiones y enfatiza el costo humano.

Yo espero que eso signifique que estamos tomando esto con aún más seriedad y sobre todo con mayor celeridad, porque aquí lo que hace falta es la velocidad en las decisiones y vamos a ver, pues apenas empezamos el trabajo de esta sesión y no sabemos todavía cómo será el haber iniciado con el impacto del tifón Haiyan enfrente de nosotros.

¿Cuál es el rol de América Latina en las conversaciones de Cambio Climático? ¿Pesa la voz de nuestros países?

América Latina tiene varios roles. Primero que nada, es la región que tiene más energía renovable. Y también es la región donde la inversión en energía renovable creció 127% (al menos en 2012) cuando bajaba en el resto del mundo.

Es una región bendecida con muchísimas fuentes de energías renovables. Con fuentes hídricas, con eólicas, con geotermia, y por supuesto con solar.

Es una región que ha usado (Brasil, Costa Rica, etc.) y ha sabido usar sus energías domésticas y que continúa invirtiendo en eso. Por un lado, hay un rol importante de América Latina de seguir invirtiendo en energía renovable y enseñarle al mundo cómo se pueden combinar las energías renovables dentro de una matriz que esté bien integrada.

Segundo rol muy importante de AL: la gran cantidad de países que tiene una cobertura boscosa importante (por supuesto Brasil) y su papel de liderazgo en cuanto a la incorporación dentro del nuevo acuerdo de los incentivos para los países que quieren proteger su cobertura boscosa e incrementarla.

Entonces ahí hay un rol muy importante de la región.

... Otro rol interesante de América Latina es su experiencia con los mercados de emisiones. Tiene un rol pionero en los (MDL) Mecanismos de

Desarrollo Limpio. Lo tiene ahora también en la implementación de los Programas de Actividades (POA) del Mecanismo de Desarrollo Limpio, pues tiene 70 por ciento de todos POAs.

... América Latina tiene una gran cantidad de países que ya están experimentando con mercados nacionales. Ya tenemos a Costa Rica, Chile, Colombia, México, Brasil, todos esos países empezando a experimentar, de alguna manera u otra, con el mecanismo de un mercado por lo menos doméstico, que le permite utilizar el instrumento del mercado para acelerar la mitigación interna.

Eventualmente... habrá que encontrar cómo estandarizar todos esos mercados para que pueda haber comparabilidad. Otro rol importante de América Latina.

De tal manera, no se puede decir que América Latina tenga un solo rol, sino (gracias a Dios) varios roles importantes qué jugar.

¿Cuál cree usted que sean los acuerdos mínimos que deben salir de Varsovia y París?

De Varsovia: hay una gran cantidad de temas en negociación. Más de 100 temas.

Los tres temas más importantes en la ruta hacia Lima y hacia París son sacar de aquí, de Varsovia, más claridad sobre cómo los países industrializados van a movilizar los cien mil millones de dólares anuales a los cuales se comprometieron a partir de 2020.

Por supuesto que ese compromiso rige a partir de 2020, pero nadie puede llegar ahí inmediatamente, sino que hay que buscar el paso y Varsovia tiene que dar un poco más de claridad sobre eso, en un momento muy difícil.

Es difícil porque todos los países industrializados y en desarrollo están en un momento financiero muy complicado y entonces no es el momento más propicio para hacer esto, pero de todas maneras tiene que salir de acá cierta claridad.

Punto número dos. Ya existe un acuerdo que se va a crear un mecanismo para pérdidas y daños. Son los impactos de cambio climático que van más allá de la adaptación. Tiene que salir de acá también más claridad sobre eso. ¿Cuál va a ser el entorno de ese tipo de mecanismo para saber hacia donde vamos caminando al respecto?

Y tercero, quizá lo más directamente relacionado con el acuerdo es que vamos a celebrar en la próxima COP en Lima, Perú (previo a París 2015, fecha de compromiso para firmar un acuerdo vinculante para todos) y que de ahí tenemos que salir con un borrador de acuerdo muy avanzado.

Tenemos incluso que entrar en Lima con un borrador de texto que tendrá que salir de acá (Varsovia); un consenso bastante claro sobre cuáles son los elementos y cuál es la estructura y lógica de ese

acuerdo para que entonces

a lo largo del próximo año se pueda ir escribiendo para entrar a Lima con ese borrador (ya organizado).

Esto es: claridad en financiamiento, pérdidas y daños, y elementos para el Acuerdo de París.

Pero el hecho, recordó, es que aún está por verse qué saldrá de la conferencia de París, a realizarse en 2015.

Obviamente hay una diferencia, una disonancia de tiempo entre la voz de alarma de la ciencia y la voluntad política. Esa es la gran preocupación.

Yo espero que tanto la presencia de la autoridad máxima del IPCC, como también la experiencia del tifón, sean los dos empujes a esta negociación para poder sacar resultados de acá (de Varsovia) que nos permitan entrar a Lima con buena preparación.

Hablando de la sociedad y del Momentum For Change, ¿cómo marida esto con la iniciativa privada, las sociedades, a nivel local (ya que el individuo finalmente vive en una comunidad, no en “el Estado”?) ¿Qué se puede hacer al margen de estas negociaciones políticas?

No se puede exportar la responsabilidad solamente a los gobiernos. Los gobiernos tienen que marcar la pauta. Ellos tienen que decidir en qué dirección vamos.

Ellos ya lo han decidido: vamos hacia una economía mundial baja en carbón y no vamos a permitir que subamos de los dos grados centígrados (de temperatura). La dirección ya está clara.

Pero los gobiernos representan al pueblo, no son el pueblo. No son el sector privado. Tienen que poner el marco regulador. Lo hacen a nivel nacional, tanto internacional.

Pero quienes tienen que ejecutar todo esto, actualizar la transformación, van desde la familia hasta el jefe de Estado o el secretario general de Naciones Unidas.

No hay nadie que esté exento. A lo que se nos llama es a cambiar nuestros patrones de comportamiento. Eso es. El Estado tiene un rol vital. Te puede decir: “oye, tienes que tener cuidado con tus emisiones” pero la responsabilidad de desconectar tu computadora en la noche es tuya.

... Todos tenemos que aprender a vivir con más responsabilidad.

... Todos los que tenemos recursos y que hemos sido privilegiados podemos ayudar a aquella población que tiene menos recursos que nosotros para usar los instrumentos financieros que salen de la Convención, para mejorar la calidad de vida de las personas que tienen menos recursos.

... Pensemos que 50% de las personas cocinan todavía con leña y fuego abierto. Eso es inmoral en el siglo XXI y debería ser absolutamente prohibido.

Eso significa enfermedades pulmonares. Millones de muertes al año de niños y mujeres de enfermedad pulmonar por cocinar con leña. Significa que las mujeres tienen que caminar horas al bosque y cada vez más lejos por leña, lo que también significa deforestación. Durante esas caminatas también, las mujeres son agredidas... Significa que además los niños se queman, etc. Una barbaridad.

A la vez que hacemos frente al cambio climático, pensemos cómo usar las oportunidades para mejorar la calidad de vida. Entonces tenemos por ejemplo un proyecto que tiene como meta el sustituir, para diez millones de mujeres, esa cocina a fuego abierto, con una cocina eficiente.

La secretaria ejecutiva le apasiona su tema. Y estaba a gusto, hablando español a sus anchas, cuando su gente la interrumpió.

Corría prisa. Una funcionaria de su nivel siempre vuela. Lamentó tener que irse. Se tomó la foto de familia,aceptó un dulce de leche y sonriendo, como si fuese una sobremesa, se despidió cálida para, literalmente, irse a arreglar el mundo.

Temas: