¿Por qué no es recomendable regar las plantas bajo el sol? Esto dicen los expertos
¿Sueles regar tus plantas cuando el sol está en su punto más alto? Esta práctica tan común podría no ser la mejor opción para tu jardín. Descubre qué recomiendan los expertos y cuál es el momento más adecuado para hacerlo

Aunque muchas personas creen que las gotas de agua pueden quemar las hojas cuando reciben directamente los rayos solares, especialistas de distintas universidades señalan que la verdadera razón para evitar el riego durante las horas de mayor calor está relacionada principalmente con la evaporación y el cuidado del follaje.
Regar las plantas es una de las tareas básicas para mantenerlas saludables, pero el momento en que se realiza esta actividad puede influir en el aprovechamiento del agua. Por ello, instituciones especializadas en jardinería y agricultura recomiendan elegir horarios en los que las temperaturas sean más moderadas.

¿Cuál es el mejor momento para regar las plantas?
De acuerdo con Penn State Extension, hacerlo durante las primeras horas del día puede ser una buena opción, especialmente cuando se presentan jornadas calurosas y soleadas. Esto permite reducir la cantidad de agua que se pierde rápidamente por evaporación.
La Universidad de Minnesota, también recomienda realizar el riego por la mañana. Además de favorecer un mejor aprovechamiento del agua, este horario permite que el follaje se seque durante el transcurso del día, lo que puede ayudar a disminuir el riesgo de algunas enfermedades.
La institución señala que un horario aproximado entre 5:00 y 9:00 de la mañana puede ser adecuado durante periodos de calor.

¿Regar bajo el sol realmente puede quemar las hojas?
Esta es una de las creencias más extendidas entre quienes cuidan plantas, pero no tiene el respaldo de la evidencia científica disponible.
La Washington State University Extension, explica que las gotas de agua sobre las hojas no actúan como pequeñas lupas capaces de concentrar los rayos solares hasta provocar quemaduras. Aunque pueden modificar ligeramente la forma en que la luz llega a la superficie, esto no significa que vayan a elevar la temperatura de las hojas hasta dañarlas.
Por ello, el llamado “efecto lupa” de las gotas de agua es considerado un mito cuando se utiliza para explicar por qué no debe regarse durante el día.
¿Entonces por qué conviene evitar el riego durante las horas de mayor calor?
El motivo principal tiene que ver con la pérdida de agua por evaporación. Cuando las temperaturas son elevadas y el sol incide directamente, una parte del agua puede evaporarse con mayor rapidez antes de que sea aprovechada por el suelo y las raíces.
Además, si el agua se aplica mediante aspersores y moja constantemente las hojas, mantener el follaje húmedo puede favorecer ciertas enfermedades en algunas plantas.
Por esta razón, una alternativa recomendable es dirigir el agua hacia la tierra y la zona de las raíces, en lugar de mojar innecesariamente toda la parte aérea de la planta.

¿Qué pasa si solo puedes regar por la noche?
Aunque la mañana suele ser uno de los horarios más recomendados, regar por la tarde o durante las primeras horas de la noche puede ser una alternativa cuando no es posible hacerlo temprano.
Sin embargo, es importante evitar que el follaje permanezca húmedo durante periodos prolongados, ya que la humedad puede generar condiciones favorables para determinados hongos y enfermedades.
El horario tiene menor relevancia cuando se utiliza un sistema de riego por goteo, debido a que el agua se aplica directamente en el suelo y cerca de las raíces, en lugar de mojar las hojas.
Esto convierte al riego por goteo en una alternativa eficiente para proporcionar agua a las plantas y reducir pérdidas innecesarias.
La próxima vez que cuides tu jardín, no es necesario preocuparte porque las gotas de agua vayan a funcionar como una lupa y quemen las hojas. El verdadero problema de regar bajo un sol intenso es que el agua puede perderse más rápidamente por evaporación y que, dependiendo del método utilizado, mojar el follaje puede aumentar el riesgo de algunas enfermedades.
Por ello, siempre que sea posible, opta por regar temprano, dirige el agua hacia la base de las plantas y evita desperdiciarla durante las horas de mayor calor.