Corona Capital: 16 años de ser catapulta musical, motor económico y referente sustentable
A 16 años de su creación, el Corona Capital se posiciona como el segundo mejor festival del mundo. Además de haber impulsado las carreras de artistas como Dua Lipa y Sam Smith antes de ser superestrellas, el evento genera una importante derrama económica en la CDMX y lidera prácticas sustentables de reciclaje y compostaje masivo

En 2010 el Corona Capital llegó a la escena de los espectáculos y los negocios como una opción más en la cual la gente podría invertir su tiempo y, ¿por qué no?, disfrutar de bandas que se presentaban en los festivales más renombrados del mundo.
Hoy, 16 años después, el Corona Capital es considerado el segundo mejor festival del mundo, sólo por detrás de Glastonbury. El pretexto fue, y sigue siendo, la música, pero el festival se ha convertido en un monstruo donde detrás de las notas hay un universo único.
Catapulta de artistas
Armando Calvillo, director de marketing de festivales de Ocesa, reconoce que la historia del festival, con sus pruebas y errores, se ha convertido en escenario de figuras de renombre mundial y también una inesperada catapulta de figuras que hoy dominan la escena musical.
“En 2010 era ese sueño de tener un festival de primer mundo, un festival que veíamos mucho alrededor de Estados Unidos, Europa, y queríamos que en México diera algo que también representara muy bien a nuestro país y que pudiera ser el lugar donde se presentaban estos artistas que muchas veces no llegaban acá, por ejemplo, la primera vez que presentamos a Pixies. Y entonces, esta unión con Corona creo que logró tener el gran festival que esperábamos y con esta cantidad de artistas internacionales que vemos año con año.
Tenemos historias para echar para arriba, como aquel 2014, que muchos recordarán y que todavía tendrán lodo en las botas, ese año que nos llovió toda la vida. Y ese año, ¿qué habrá sido, 4:30 de la tarde? en un escenario que estaba por donde hoy es uno de los accesos tocó Sam Smith, y pues hoy quién es Sam Smith. Dua Lipa es la más mencionada y así pasó también en 2017 en los escenarios Corona Live, estuvo tocando 45 minutos y creo habíamos seis mil personas viéndola, ese traje amarillo, medio Kill Bill que traía, increíble. Ahí estaba Dua Lipa y no mucha gente se enteró hasta después. Olivia Dean tocó en 2023 por ahí de las cinco de la tarde”, compartió Calvillo durante un encuentro con la prensa en la fábrica de Grupo Modelo en la CDMX.

Sustentabilidad
Uno de los compromisos que ha mantenido el festival a lo largo de su existencia es la preocupación por el medio ambiente, por lo que cada año se procura que los materiales utilizados dentro del festival –como vasos, platos, cubiertos— sean reciclables, lo cual ha permeado hacia otros eventos organizados por Ocesa.
“El Corona Capital, además, ha sido muy innovador en temas de sustentabilidad gracias a todos los esfuerzos de nuestro embajador verde y Corona. Gran parte del trabajo que ha hecho Corona nos ha hecho hoy que Ocesa sea uno de los green guardians y tenemos distintos reconocimientos también porque hemos logrado hacer de nuestros festivales grandes laboratorios de sostenibilidad.
Trabajamos con Hagamos Composta, compostamos todos los residuos orgánicos, pero no nada más en los festivales, después del Corona, Hagamos Composta opera residuos orgánicos en otros festivales y desde este año empezamos también a trabajar con ellos en shows. Acabamos de donar 4 toneladas de composta de nuestra tierra compostada de este programa al programa de reforestación de la Ciudad de México para las zonas verdes del Centro Histórico. Lo que queremos es garantizar que el Corona Capital siga teniendo el mismo impacto medioambiental y social que hoy tiene”, explicó Fernanda Martínez, directora de comunicación y relaciones públicas de Ocesa.
Derrama económica
Desde 2010, el festival se ha convertido en una entrada de dinero importante para la capital del país, ya que la fiesta musical no sólo atrae a los capitalinos a la Curva Cuatro, sino también a personas de diferentes estados del país y extranjeros.
“Cuando discutimos estos grandes festivales, los dos impactos que tenemos son culturales y económicos. Concentrándonos en el impacto económico, lo que podemos ver es este efecto como de cascada donde estos grandes festivales culturales, en este caso de música, acaban teniendo un impacto muy positivo no sólo en los negocios que están directamente vinculados, si no estamos hablando del impacto indirecto que acaba siendo muy bueno para la ciudad.
“Además, vuelve a la Ciudad de México una de las capitales de la industria del entretenimiento, porque cuando una persona va al festival no sólo estamos hablando que las y los capitalinos asisten al Corona, hay gente de otras entidades que vienen y ese viaje genera una derrama económica para negocios que están indirectamente relacionados con el festival. Todo eso sumado a que el hecho que en la CDMX cada semana hay un festival, un evento o algo que hacer; vuelve a la ciudad un lugar donde mucha gente se puede beneficiar, aunque no esté directamente relacionada con la industria”, explicó Franz Enríquez Rangel, por parte de la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México.