Aficionado es condenado a prisión por agredir a un futbolista en Escocia

El futbolista de la Liga Premier de Escocia, Jack Mackenzie, fue agredido en el rostro por un aficionado, quien ya fue condenado a prisión

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El futbolista Jack MacKenzie salió del campo vendado.Foto: Captura de pantalla

La violencia en el futbol volvió a encender las alarmas en Europa luego de un episodio estremecedor ocurrido en Escocia, donde un aficionado terminó en prisión tras agredir brutalmente a un jugador profesional. El caso, que involucra al club Aberdeen y al futbolista Jack MacKenzie, ha generado indignación en la Liga Premier escocesa y reabierto el debate sobre la seguridad en los estadios.

Los hechos ocurrieron el 17 de mayo de 2025 durante un partido entre Aberdeen y Dundee United en el estadio Tannadice. Tras el silbatazo final, se produjo una invasión de cancha por parte de aficionados locales, un escenario de caos que fue aprovechado por David Gowans, de 32 años, para lanzar un objeto desde la tribuna visitante hacia el terreno de juego. El proyectil impactó directamente en el rostro de MacKenzie, quien se encontraba agradeciendo el apoyo de los seguidores que viajaron con el equipo.

El resultado fue devastador: un acto de violencia que pasó de las gradas al césped y que terminó por marcar la carrera del futbolista y la vida del agresor.

UNA AGRESIÓN QUE TERMINÓ EN CONDENA EJEMPLAR

Tras una investigación judicial, David Gowans se declaró culpable de lesionar gravemente a Jack MacKenzie, lo que derivó en una sentencia de 18 meses de prisión. Durante la audiencia, el sheriff Alastair Carmichael detalló la gravedad de las heridas sufridas por el jugador: una laceración profunda de cinco centímetros en la ceja izquierda y una abrasión del mismo tamaño debajo del ojo, lesiones que provocaron que el futbolista fuera retirado en silla de ruedas para recibir atención médica de urgencia.

En ese momento, MacKenzie, hoy jugador del Plymouth Argyle, estaba completamente indefenso, sin imaginar que un objeto lanzado desde las gradas cambiaría el final de su jornada. El impacto no solo le causó dolor físico, sino también un fuerte impacto emocional, al convertirse en víctima directa de un acto que nada tiene que ver con el deporte.

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Jack MacKenzie sufrió una grave herida en el rostro.Foto: Captura de pantalla

ALCOHOL, ARREPENTIMIENTO Y CASTIGO DE LARGO PLAZO

Durante el proceso judicial, el fiscal Lee Corr reveló que Gowans había intercambiado mensajes con la oficial de enlace de aficionados del club, Lynn Fiske, en los que primero negó y después admitió haber arrojado el asiento que golpeó al jugador. Su abogado, Larry Flynn, explicó que el agresor se encontraba bajo los efectos del alcohol, lo que influyó en su comportamiento.

A pesar de ello, el tribunal fue claro: el arrepentimiento no borra las consecuencias. Además de la pena de cárcel, Gowans recibió una prohibición de 10 años para asistir a partidos de futbol, el máximo castigo permitido por la ley escocesa en este tipo de casos.

El propio acusado reconoció estar “extremadamente avergonzado” y haber decepcionado tanto a sí mismo como a su club, pero el mensaje de las autoridades fue contundente: la violencia no tiene cabida en los estadios. Este caso se suma a una lista creciente de incidentes que ponen en entredicho la seguridad en el futbol moderno

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