Tras reubicación por protestas, el nuevo 420 opera sin incidentes en Tlaxcoaque
Tras el rechazo vecinal, el punto 420 fue reubicado frente a la Plaza Tlaxcoaque con acuerdos de convivencia entre autoridades y colectivos
Entre música, cigarrillos de mariguana y pastelillos elaborados con este enervante, unas 200 personas ocuparon este sábado el nuevo punto de consumo permitido en la Plaza Tlaxcoaque, luego de ser reubicadas de la Plaza de la Concepción por la inconformidad de vecinos de esa zona.
El campamento cannábico fue instalado sobre la banqueta, a un costado de la plaza, frente al predio donde se construye el primer desarrollo de vivienda social en renta para jóvenes del Gobierno capitalino, a cargo de Servimet.
El pasado 11 de julio, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, colocó la primera piedra del proyecto, que contempla 153 viviendas destinadas a renta para jóvenes.
Nuevo punto de consumo sin zonas habitacionales cercanas
“Nosotras vemos en esta plaza un sitio adecuado porque no hay zonas habitacionales cercanas; principalmente hay oficinas y áreas abiertas, lo que reduce posibles molestias a terceros”, explicó Norma, integrante de la colectiva Hijas de la Cannabis, que administra este punto de consumo reubicado.
En entrevista con Excélsior, la joven subrayó que “no buscan confrontarse con la población” y aseguró que respetarán los acuerdos establecidos con las autoridades para garantizar la sana convivencia y la seguridad de quienes acudan.
“Lo que buscamos es ejercer nuestro derecho y respetar a los otros”, agregó.
Traslado por quejas vecinales
Este punto de consumo tolerado fue removido el 4 de agosto de las inmediaciones del Museo de Memoria y Tolerancia a la Plaza de la Concepción, y luego trasladado a Tlaxcoaque, ante el rechazo vecinal por presuntos problemas de seguridad e insalubridad.
Durante la primera jornada en Tlaxcoaque, los asistentes disfrutaron de música y consumo de mariguana en un ambiente vigilado; al menos tres elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana realizaban patrullajes en bicicleta.

Una guía de permanencia y convivencia fue colocada en el nuevo punto de consumo frente a la Plaza Tlaxcoaque. Fotografía: Cuartoscuro / Rogelio Morales
Aunque en estos espacios está prohibida la venta de enervantes, Excélsior constató que se ofrecieron productos como pastelillos con mariguana. Al ser interrogado sobre su contenido, uno de los asistentes respondió entre risas: “De mi tía Mary… Mary de la buena”.
Acuerdos de convivencia y opiniones vecinales
Para permitir la reubicación del llamado punto 420, representantes de la colectiva acordaron con autoridades del Gobierno capitalino —encabezadas por Juan José García, subsecretario de Concertación Política de la Secretaría de Gobierno— respetar las medidas de convivencia sana y segura, entre las que destacan no vender ni comprar cannabis en la zona.
En ese contexto, Norma afirmó que el objetivo es que el campamento cannábico “sea un espacio de coexistencia, no de conflicto. Aquí hay suficiente espacio para que convivan nuestras actividades con las que ya se realizan en la plaza”, dijo.
Entre vecinos y visitantes de la zona hay posturas divididas. Lourdes Espinosa, con más de 40 años viviendo sobre Avenida Fray Servando Teresa de Mier, aseguró que no tiene inconveniente en que se mantenga el punto de consumo.
“Mientras no se metan con uno, ellos también tienen derecho. Yo vengo a la plaza con mi nieta y no me afecta, son tranquilos”, comentó la mujer de 72 años. “Aquí hay quien ya venía antes de que trajeran el campamento, a echarse su cigarrito de mariguana, y nunca hemos tenido conflicto. Esperemos que así siga”, agregó.
En contraste, vecinas como Ana expresaron su rechazo: “No sabes cómo puedan reaccionar, y si pasas con niños es un riesgo. Si no se van, siempre podemos denunciar”, advirtió.
Operación y ubicación de puntos cannábicos
El punto cannábico operará de lunes a domingo, de 8 de la mañana a 8 de la noche. Además del consumo lúdico de mariguana, se organizan actividades culturales, musicales y artísticas con perspectiva feminista.
Actualmente, la Ciudad de México cuenta con tres puntos de tolerancia para consumo de cannabis acordados con autoridades:
- Monumento a Simón Bolívar (Reforma esquina calle Violeta, colonia Guerrero)
- Plaza de Lectura José Saramago (Circuito Interior esquina Paseo de la Reforma)
- Plaza Tlaxcoaque
N. de la R. El campamento cannábico reubicado a Plaza Tlaxcoaque representa un fenómeno social enmarcado en el contexto legal del consumo de cannabis en México. A pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró en 2021 inconstitucional la prohibición absoluta del uso lúdico de la mariguana, el marco regulatorio aún presenta vacíos importantes. La Ley General de Salud sigue prohibiendo expresamente la venta, distribución y comercialización del cannabis fuera de los canales medicinales autorizados, lo que hace ilegal la venta de comestibles con THC, como los pastelillos observados en el lugar.
El proyecto habitacional en construcción junto al campamento es el primero bajo el modelo de renta social para jóvenes implementado por el Instituto de Vivienda (INVI) y el organismo descentralizado Servimet (Servicios Metropolitanos S.A. de C.V.). Este desarrollo tiene como objetivo ofrecer alquileres asequibles en zonas céntricas de la ciudad, especialmente a estudiantes y trabajadores jóvenes. La ubicación colindante con el punto cannábico podría influir en la percepción pública y el valor social del proyecto, algo que será monitoreado por autoridades locales.
Las colectivas como Hijas de la Cannabis forman parte de un movimiento nacional de activismo cannábico que busca ejercer el derecho al libre desarrollo de la personalidad, reconocido por la SCJN, a través de actos de desobediencia civil pacífica. Sin embargo, la falta de una ley reglamentaria específica para el uso adulto de cannabis ha obligado a las autoridades a negociar espacios de tolerancia, como el ahora instalado en Tlaxcoaque, lo que refleja una política pública aún en transición.
De acuerdo con datos del Observatorio Mexicano de Cannabis y la organización México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), hasta 2024 se estimaba que al menos 5.5 millones de personas en el país consumen cannabis con fines no médicos. La Ciudad de México concentra el mayor número de consumidores, con una prevalencia cercana al 10% en población de entre 18 y 34 años, según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2017–2018, la última con datos detallados disponibles.
Aunque el consumo de mariguana en sitios públicos puede ser tolerado en ciertos puntos como el de Tlaxcoaque, la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México establece sanciones administrativas para actos que puedan alterar la convivencia, incluyendo el consumo de sustancias en espacios no autorizados. Por esta razón, los acuerdos entre colectivas y la Subsecretaría de Concertación Política resultan clave para evitar conflictos legales o sociales.
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