Fotos: Día familiar en la pista de hielo del Zócalo capitalino

La familia Ventura Mancera viajó desde Acolman, Estado de México, para gozar de la pista del Zócalo, que cuenta con 4 mil metros cuadrados de hielo y dos toboganes 

 

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CIUDAD DE MÉXICO

Salieron de casa a las nueve de la mañana. Después de hora y media de trayecto, finalmente llegaron a su destino: la pista de hielo del Zócalo de la Ciudad de México.

Es la familia Ventura Mancera. Papá, mamá, dos pequeñas y un jovencito, quienes viajaron desde Acolman, en el Estado de México, para gozar en este lugar que cuenta con 4 mil metros cuadrados de hielo y dos toboganes de seis y 10 metros de altura.

Desde cuándo queríamos traer a los niños a la pista, pero fines de semana sí es muy pesado, porque hay muchísima gente, entonces aprovechamos ahorita que empezaron las vacaciones”, dijo Isabel Mancera.

Tras su arribo a la capital, tuvieron que esperar dos horas para ingresar a la pista, los primeros turnos ya estaban asignados para los madrugadores, que antes de que abrieran las taquillas, a la 8:30 de la mañana, hicieron fila para obtener su acceso a cuarenta minutos de diversión.

En otras ocasiones hemos venido y vale la pena, a gastar un poquito de tiempo y aprovechando que es gratuito, pues no en todos los lugares o municipios se puede o se disfruta de esto, hay que aprovecharlo el día de hoy y que los niños tenían ganas de venir y hay que aprovecharlo y traerlos”, mencionó Leonardo Ventura.

Después de esperar la salida del segundo turno, ingresaron a la zona en donde les entregaron los patines de hielo.

Y el momento llegó. La sonrisa en el rostro de los menores y del señor Leonardo era visible, pero el nerviosismo de la señora Isabel no se podía ocultar, la razón, no saber patinar.

Con esfuerzo y el apoyo de su esposo, logró recorrer la pista de hielo, pero el temor hizo que se tambaleara en más de una ocasión, por lo que decidió abortar la misión.

¿Qué pasó señora, abandonó el barco antes de tiempo?

“Ay sí, ya los pies me duelen mucho, aparte de que no sé patinar, creo que no se divierte uno como ellos que se avientan al ruedo sin importar nada. Voy a aprender para el próximo año, estar otra vez aquí".

¿Cómo se sintió?

“Bien a parte de las dos caídas, es una diversión muy padre”.

En tanto, Leonardo junto con sus hijos no paró hasta el último momento.

Señor, ¿cómo va?

“Bien, ahora sí que sudando la gota gorda de tantas vueltas y vueltas que llevamos muy divertidos, los niños se están divirtiendo mucho”.

Y su esposa, ¿qué pasó con ella?

“Terminó saliéndose porque es la única que no sabe patinar, mi niño todavía anda por ahí y yo ando con la más pequeñita”.

La pista de hielo del Zócalo, cuyo acceso es totalmente gratuito, permanecerá en operación hasta el 14 de enero y cuenta con accesibilidad universal para que las personas en silla de ruedas puedan disfrutarla.

Para ayudar a los más pequeños, este atractivo cuenta con 550 renos y focas entrenadoras, así como personal capacitado y servicio médico para auxiliar a quienes el patinaje, si bien no es lo suyo, se arriesgan para divertirse.

El horario de atención de la pista es de lunes a domingo de 10 de la mañana a 10 de la noche.

No lo piense más, en fin, aquí el que no cae, resbala o se vuelve un experto en el arte del patinaje sobre hielo.

*av