Prometen túneles sin inundaciones; obras en Tlalpan y Río Mixcoac

Se construyen dos cárcamos que podrán almacenar hasta 687 m3 de lluvia

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Apoyo. El cárcamo y el colector del Río Churubusco estarán conectados mediante una tubería que actuará de forma secundaria para recibir el agua que no pueda ingresar a la red principal de drenaje. Foto: Jaime Boites
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En Río Mixcoac el procedimiento constructivo lleva 38 por ciento de avance y culminará hacia mediados el próximo año. Foto: Cuartoscuro
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CIUDAD DE MÉXICO.

Los túneles que se construyen en calzada de Tlalpan y en Río Mixcoac contarán con cárcamos de apoyo en los que se podrán almacenar hasta 687 metros cúbicos de agua de lluvia.

La construcción de ambas estructuras avanza de forma subterránea y corresponde a una de las soluciones que diseñó la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) ante el riesgo de inundación en los pasos vehiculares que se construyen para el Circuito Interior.

En conjunto ambos cárcamos tendrán una profundidad de 45 metros lineales, equivalentes a la construcción de dos torres subterráneas, una con siete pisos, en calzada de Tlalpan, y otra de 14, en Río Mixcoac.

La estructura con el mayor avance se construye en lo que será el área de jardines de la gaza suroriente de incorporación a calzada de Tlalpan desde Circuito Interior y forma parte del proyecto de construcción de dos laterales para esta última vialidad.

De acuerdo con el proyecto que diseñó la Sobse, el cárcamo de calzada de Tlalpan tendrá capacidad para almacenar 275 metros cúbicos de agua de lluvia y estará equipado con tres bombas sumergibles a 1.87 metros en promedio y 30 caballos de fuerza.

Ricardo Olvera, director de Construcción de la Dirección General de Proyectos Especiales de la Sobse, explicó que ambos cárcamos forman parte de las obras de “respaldo” que acompañarán a la infraestructura hidráulica ya existente con la que se drena el agua de lluvia del Circuito Interior.

En un recorrido por las obras que se realizan en calzada de Tlalpan, explicó que el cárcamo tendrá 15 metros de profundidad y operará en coordinación con el colector de 2.13 metros de diámetro de Río Churubusco.

El cárcamo y el colector del Río Churubusco estarán conectados mediante una tubería de 0.45 metros de diámetro, con un desnivel de 1.5 metros, que actuará de forma secundaria para recibir el agua que no pueda ingresar a la red principal de drenaje.

Su capacidad y dinámica de operación fueron diseñadas para mitigar los efectos que pudieran dejar lluvias con una intensidad de 41 milímetros por metro cuadrado que caigan de forma puntual durante 10 minutos.

“Con una lluvia normal no se tendrá problema; una lluvia levanta en promedio una lámina de 4 a 5 milímetros en las zonas del área tributaria. Y en una lluvia atípica tampoco se tendrá problema porque para eso se diseñó la capacidad.

“Todo lo hacemos con el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, se le entregó un proyecto que ellos valoran, nos hacen observaciones, y con base en ello, diseñamos la infraestructura”, aseguró el funcionario.

El cajón del cárcamo de  Tlalpan está prácticamente concluido y a la fecha, trabajadores de las empresa Operadora y Mantenedora del Circuito Interior trabajan en la construcción de los muros estructurales y de acompañamiento que tendrán un espesor de 60 centímetros.

Para esto, explicó Olvera, fue necesario preparar el terreno para evitar deslaves que pudieran provocar el retiro del material y el empuje natural del terreno.

“Lo que se hizo fue excavar pequeñas secciones de 80 centímetros de ancho y se fueron bajado secciones de acero, procedimiento que se conoce como Muro Milán, sin retirar material del núcleo.

“Cuando se hincó el acero se cuela concreto y se avanza poco a poco con 12 elementos que bajan a la profundidad de menos 16 metros.

“El cárcamo tiene 15 pero necesitas un metro de anclaje, y que se tiene el confinamiento se retira el núcleo y se colocan cinturones de acero como troquel para evitar deslizamientos”, dijo el director de Construcción.