Argumentan que tienen permisos para casetas de vigilancia en la Miguel Hidalgo
Vecinos piden a la delegada Xóchitl Gálvez que les permita reinstalarlas
CIUDAD DE MÉXICO.
Vecinos de la colonia Irrigación denunciaron que la delegación Miguel Hidalgo quitó casetas de vigilancia, pese a que tenían permiso desde hace 28 años.
Documentaron que el pasado 14 de marzo personal de la demarcación dirigida por Xóchitl Gálvez desmanteló las casetas sin previo consenso vecinal.
Reiteraron que los puestos de vigilancia contribuían a la seguridad de los vecinos, y exigen su reinstalación.
“Las casetas eran ocupadas por elementos de seguridad privada. Estaban colocadas en lugares donde no obstruían el paseo de personas ni automóviles. Las casetas obtuvieron, en su momento, la aprobación de la propia delegación Miguel Hidalgo; por ejemplo, la caseta ubicada en el quinto tramo de avenida Irrigación se instaló en 1988, está registrada en la delegación y durante 28 años nunca hubo problema alguno”, señalaron.
Los colonos afirmaron que han solicitado una audiencia con Gálvez, pero no han obtenido respuesta. Pidieron que se les autorice la instalación de las casetas, pues los han dejado a merced de la delincuencia.
Ada Contreras, integrante del Comité Vecinal de Irrigación, señaló que los problemas de espacios de estacionamiento e inseguridad en la zona se deben al boom inmobiliario por lo que solicitó a la delegada que atienda la reducción de obras. Pidieron un programa permanente de seguridad pública de dos patrullas para la vigilancia de 24 horas.
“La necesidad de instalar casetas surgió por el incumplimiento de garantizar la seguridad, con el consiguiente aumento de robos, asaltos, secuestros, invasión del ambulantaje, todo esto agravado por el exceso de construcciones”, declaró.
Protestan en su casa
Mujeres del comité ciudadano de la colonia Irrigación llevaron a la casa de la delegada Xóchitl Gálvez una protesta por permitirse vivir resguardada por casetas de vigilancia y no dejar esas condiciones para otros vecinos bajo el argumento de que son ilegales.
“Las casetas son el síntoma, no son el problema. Tan claro es que ella no confía en la seguridad pública de la delegación que tienen que vivir en una cerrada”, declaró. Atziri Carranza, integrante del comité.

