Tradiciones

Me ha resultado maravilloso tener la oportunidad de visitar, el pasado fin de semana, San Miguel el Alto, Jalisco, que celebró sus días de fiesta al honrar a su santo patrón. La maravilla de disfrutar una población que se manifiesta orgullosa de sus tradiciones, de su ...

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Me ha resultado maravilloso tener la oportunidad de visitar, el pasado fin de semana, San Miguel el Alto, Jalisco, que celebró sus días de fiesta al honrar a su santo patrón. La maravilla de disfrutar una población que se manifiesta orgullosa de sus tradiciones, de su hermosa arquitectura de cantera rosa, pero, sobre todo, de su muy cálida población, ha sido maravillosa.

Mi más emocionado recuerdo a don Pepe Martínez, quien siempre me habló de su pueblo, que me honró con su amistad, tal como ahora lo hacen sus hijos, Beto y Mario, así como su descendencia, orgullosos de sus raíces, pero muy importante también de las tradiciones y alegría de su San Miguel el Alto. Mi profundo agradecimiento.

Varios temas llamaron la atención a lo largo del fin de semana; honestamente, la Ryder Cup que se jugó en Le Golf National, muy cerca de París, dejó mucho que desear, pues el dominio de Europa sobre Estados Unidos ha sido abrumador. El capitán del equipo de nuestros vecinos, Jim Furyk, ha sido muy cuestionado y criticado por la prensa especializada, pues sencillamente no ha logrado hacer equipo, no tomó las decisiones correctas en las parejas que designó y la paliza no se hizo esperar, a pesar de que el equipo de las barras y las estrellas era amplio favorito para ganar, al menos en las apuestas.

Las grandes figuras europeas resultaron Francesco Molinari, el italiano que no perdió un solo match, además de que logró compenetrarse con el greñas Tommy Fleetwood, de Inglaterra, y formaron un dueto que resultó un puntal del triunfo. He visto una buena cantidad de reseñas y análisis en medios especializados de Estados Unidos, y la constante es la crítica al capitán, pero también señalan con dedo de fuego al poco espíritu y ánimo de sus jugadores, que sencillamente parecían estar dormidos. Ahora a esperar un par de años para intentar recuperar la posesión del preciado trofeo, la Ryder Cup. Mientras en el golf de Europa se siguen escuchando las copas llenas de champagne tintinear con los innumerables brindis y festejos por tan gallarda actuación de un equipo conformado por múltiples nacionalidades, destacando Italia, Inglaterra, España, Irlanda del Norte, Suecia y Dinamarca.

Mientras que, en el partido de mayor tradición, el clásico América-Chivas, el héroe ha resultado el joven portero de las Chivas, Raúl Gudiño, pues ha demostrado, además de su gran estatura, 1.96 metros, un talento excepcional. A sus 22 años y después de su paso por el futbol de Portugal y Chipre, se candidatea como el gran relevo en la portería del equipo nacional.

Ya veremos…

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