El éxito de Rayados
A Vucetich debemos rendirle un homenaje por la forma tan brillante en que ha llevado a este equipo.
Es momento de reconocer a un equipo como Monterrey que, sin hacer gran escándalo, sigue ganando títulos.
Es muy fácil decir que con el plantel que tiene Rayados, lo mínimo que pueden hacer es conseguir el campeonato del torneo que disputen. Pero los éxitos recientes de este equipo, para mí, van mas allá de la calidad que tiene su plantel.
En primer lugar debemos aplaudir la postura de su directiva. Para ellos, mi admiración, por tener la paciencia necesaria para hacer en grande sus proyectos.
Su humildad en las victorias, como en las derrotas, los ha hecho exitosos. Es común que cuando obtienen títulos siempre reconocen el trabajo de sus jugadores y cuerpo técnico. Nunca los hemos escuchado engrandecer su nombre sólo por el puesto que ocupan.
Y cuando han tenido que afrontar algún fracaso son los primeros en dar la cara y explicar coherentemente sin evadir su responsabilidad.
Son analíticos de su trabajo. Difícilmente se equivocan a la hora de contratar y tienen la gran virtud que en cuanto detectan a un jugador que quiere estar por encima de la institución, le abren la puerta y de inmediato le dan salida.
A ellos también les atribuyo que en esta época tan exitosa del equipo han tenido la suficiente capacidad para mantener a un hombre que ha sabido muy bien cómo manejar a un grupo lleno de jugadores talentosos.
Me refiero a Víctor Manuel Vucetich, a quien también debemos rendirle un homenaje por la forma tan brillante en como ha llevado a este equipo por buen camino. Sin duda alguna, ya debe ser considerado uno de los técnicos más exitosos en la historia de Rayados.
Capaz, calculador y honesto. Una de las grandes ventajas de Víctor es que desde que asumió como técnico de Monterrey entendió la filosofía y se alineó a una forma de trabajo que ha sido exitosa.
Su comunicación con el jugador es la indicada, y si no lo cree, basta con recordar la forma en cómo Humberto Suazo festejó con él los goles del miércoles. Y utilizo este ejemplo por lo problemático que es el futbolista chileno, a quien el propio Víctor ha sabido comprender y lo ha guiado por el camino correcto para que él también le entregue a este equipo los mejores resultados con base en su capacidad futbolística.
Y si la directiva y el cuerpo técnico merecen un reconocimiento por su buen trabajo, por supuesto que también debemos mencionar a los jugadores, a quienes recientemente cuestionamos por su baja de juego, aunque resulta entendible porque a todos les llega a pasar tarde o temprano, y el ejemplo más claro es lo que están viviendo los futbolistas del Barcelona.
Pero es de aplaudir que en este plantel todos los jugadores entienden muy bien, en los momentos importantes, la exigencia de ganar campeonatos.
Siempre que han jugado una final, más allá de ganarla o perderla, nos demuestran actitud e intensidad. Yo no recuerdo un capítulo de instancia final en donde De Nigris, Suazo, Orozco, Basanta, Zavala, entre otros, hayan quedado a deber en cuanto a entrega.
Esto también nos habla de un plantel comprometido con la institución y créanme que el que no entiende eso de entrada no tiene cabida en un equipo que está lleno de profesionales.
Estoy convencido de que no hay uno o dos responsables de tantos éxitos en Monterrey. Son todos; un equipo que desde el propietario hasta el utilero trabajan con base en los proyectos que todos respetan entendiendo que nadie puede estar por encima de la institución.
Mis respetos para todos ustedes; créanme que en este futbol se necesitan más equipos y personajes así.
