Nuevo logro
Lo volvieron a hacer, de nueva cuenta los Patriotas han ganado el Súper Tazón. La franquicia más dominante de las últimas dos décadas se consagró monarca de la NFL para quedarse así con su sexto título del futbol americano, con el que empatan a los Acereros de ...

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
Lo volvieron a hacer, de nueva cuenta los Patriotas han ganado el Súper Tazón. La franquicia más dominante de las últimas dos décadas se consagró monarca de la NFL para quedarse así con su sexto título del futbol americano, con el que empatan a los Acereros de Pittsburgh como el equipo más ganador desde la unión de la dos ligas profesionales, hace más de 50 años.
Como ya es una costumbre, Bill Belichick y su staff de coaches prepararon un excelente plan de juego, principalmente a la defensiva, con lo que nulificaron a uno de los ataques más prolíficos en la historia de la NFL, y así lograron un nuevo campeonato que los coloca entre las grandes franquicias de la historia en el deporte profesional.
Con una fuerte presión al interior de la línea incomodaron al joven Jared Goff, que nunca supo descifrar lo que su oponente le ponía enfrente, además cerraron los carriles para el juego terrestre, razón por la que el ataque de playaction, que fue tan efectivo para los Carneros en la temporada regular, desapareció, obligando a un inexperto quarterback en estas instancias a tratar de ganar el duelo con su brazo. El domingo, los Patriotas nunca los dejaron entrar en ritmo, en 12 posesiones tuvieron que despejar en nueve, incluyendo las primeras ocho.
Aunque es cierto que la ofensiva de Nueva Inglaterra tampoco tuvo un gran día, sí hizo lo suficiente para llevarse el triunfo, especialmente en el último cuarto, cuando Tom Brady guió un par de ofensivas que marcaron la diferencia, anotando los 10 puntos que les permitieron obtener el campeonato.
Una vez más, el veterano maestro hizo lo necesario para que su equipo terminara en la cima de la NFL. Sin ser brillante, incluso sin lanzar pase de anotación, Brady tuvo hielo en las venas cuando más importó, dirigiendo una excelente serie que culminó con la anotación del novato Sony Michel. Durante el partido se combinó con el eventual MVP, Julian Edelman, en varias jugadas que resultaron ser fundamentales para el triunfo.
Los Patriotas se han convertido, por obvias razones, en el equipo más odiado de la liga, eso siempre ocurre con los ganadores, que así como ganan adeptos, también consiguen enemigos e incluso detractores. El éxito logrado desde 2001 a la fecha ha ido acompañado de polémicas: dos escándalos surgieron durante este periodo de victorias y títulos, razón por la que, en la opinión de muchos, esta etapa está manchada.
Es innegable que el Spygate y el Deflategate no se pueden borrar, pero tampoco se puede negar que lo hecho por Nueva Inglaterra es impresionante. El nivel de consistencia mostrado no tiene paralelos en esta época de la NFL de constantes cambios, se ha logrado mantener en la élite; equipos ganadores van y vienen, así como diferentes entrenadores y quarterbacks, pero la pareja Belichick-Brady continúa consiguiendo grandes logros.
El domingo agregaron uno nuevo a la extraordinaria lista que comenzó hace dieciocho años, cuando, curiosamente, también derrotaron a los Carneros.