Nadie escapa de recibir cruel paliza en ajedrez
Sí, sí, es muy hermoso, pero la naturaleza agonal del ajedrez es de lo mal cruel. En los dos últimos días compartimos con los amables lectores la bella partida entre Vladislav Bagírov y Eduard Gúfeld, en la semifinal del XLI Campeonato Nacional de Rusia celebrado en ...

Arturo Xicoténcatl.
Rey y dama
Sí, sí, es muy hermoso, pero la naturaleza agonal del ajedrez es de lo mal cruel. En los dos últimos días compartimos con los amables lectores la bella partida entre Vladislav Bagírov y Eduard Gúfeld, en la semifinal del XLI Campeonato Nacional de Rusia celebrado en Kirovobad, 1973. Conocida como La Mona Lisa de Gúfeld; de cómo su talento, esfuerzo e inspiración lo remontaron a la etérea región donde vuelan las águilas. ¡Las águilas no vuelan en parvadas! Desde los tiempos de la antigüedad el combate proyecta lo incierto del destino: el duelo David contra Goliat. Siempre existe en el gladiador que salta a la palestra una rendija de luz hacia la victoria. En el ajedrez parte de la belleza de una partida se debe a la voluntad del adversario al espíritu del fair play. Si el adversario se rindiese al darse cuenta de que se despeña al abismo de la derrota sin duda jamás paladearíamos el efecto estético de la combinación, ni se conservaría con fidelidad la secuencia de la victoria. Existe una coautoría de vencedor y vencido en las joyas ajedrecísticas. Citemos La Inmortal de Anderssen vs Kieseritzy que se jugó en el Café de la Régence en París en 1851 o bien La Siempreviva de Anderssen vs Dufresne en Berlin de 1852. Trasladémonos al 17 de octubre de 1956 al Torneo Rosenwald Memorial que se realizó en el Club Marshall de Nueva York. El gran maestro Donald Byrne de 26 años conduce las blancas, enfrenta el adolescente de 13 años Bobby Fischer en plena concentración acaba de mover 17. … Ae6!!, sacrifica su dama y se produce una de las combinaciones más memorables que reflejaron el poder y creatividad del genio quien sería el decimoprimer campeón del mundo y uno de los más grandes promotores del ajedrez en el mundo. Byrne permitió que le dieran el espectacular jaque mate. Nos siempre sucede así. Conocida en México como El despertar del León el juego Steinitz-Bardeleben una de las más refulgentes gemas del ajedrez no concluyó. Se jugó en el Torneo de Hasting de 1895. Bardeleben huyó por la puerta de atrás; dejó que su reloj agotase el tiempo reglamentario y en suspense la posición. Entonces Steinitz se trepó a una silla y gritó a los aficionados: “¡Acercaos y presenciad este maravilloso jaque mate en diez jugadas”. La sala al descubrirse la preciosa combinación estalló en resonantes aplausos.
Lubomir Kavalek. El checo Kavalek fue uno de los más notables ajedrecistas y comentaristas del mundo, entrenador de Nigel Short. Fue dos veces campeón de su país en 1962 y 1968. De 1962 a 1989 estuvo entre los 100 mejores del planeta. Escribió para The Washington Post de 1973-1986. Este sábado se cumplen cuatro años de su desaparición física, en Reston, Virginia. Esta fue la partida que más apreció. Le da una paliza a Gúfeld.
Blancas: Eduard Gúfeld, Rusia. Negras: Lubomir Kavalek, Praga. Bohemia. Apertura Ruy López, Variante Jaënish, C64. C. Mundial de Estudiantes, -26 años, Match URSS vs Checoeslovaquia, 20–07–1962.
1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 Ac5 4.c3 f5 La aguda variante Cordel. Prestigiosos teóricos como Sokolsky, Pánov y Estrin denominan la línea de Jaënisch. 5.d4 fxe4 6.Cg5 Ab6 7.d5 e3 Grigorian Ashotovich 0–1 Roman Dzindzichasvili, 37 C. Nacional de la URSS, 1969. Naturalmente 7...Cce7?? 8.Ce6! y las blancas ganan. 8.Ce4 (8.Axe3 Axe3 9.Ce6 dxe6 10.dxc6 Dxd1+ 11.Rxd1 Re7 12.fxe3 Cf6) 8...Dh4 9.Df3 Cf6 10.Cxf6+ gxf6 El cambio deja vulnerable la pequeña diagonal h5-e8 11.dxc6 Las negras sacrifican la pieza menor con el fin de activar sus piezas. En el tablero hay ocho peones negros. 11...exf2+ 12.Rd1?? Un grave error de Gúfeld que estropea su posición. Los módulos de cálculo valoran posición perdida para las blancas. Observe que su flanco de dama no se ha desarrollado.12.Rf1= dxc6 13.Ae2 Tg8 14.Dh5+ Dxh5 15.Axh5+ Re7=. 12...dxc6 13.Ae2 Ae6 Una forma relativa de valorar la ventaja posicional es contar los tiempos para conectar las torres. Las negras necesitan un tiempo y las blancas tres. Los alfiles negros en el centro alcanzan su mayor poder. Hay dos columnas abiertas favorables a las blancas d y g. 14.Dh5+ Dxh5 15.Axh5+ Re7 Las blancas colaboran en la actividad del enemigo. 16.b3 Como mal menor, era casi obligado desarrollar una pieza. 16...Ad5 17.Aa3+ Re6 18.Ag4+?–+ f5 19.Ah3 Thg8 20.Cd2 Axg2 21.Axg2 Txg2 Con la evidente Tg1 seguida de Tag8 22.Tf1 Td8 23.Re2 Txd2+ 24.Rxd2 La calidad de menos compensa sobradamente el núcleo central de peones y la mayoría absoluta. 24...e4 25.Af8 f4 26.b4 Tg5 27.Ac5 Txc5 28.bxc5 Axc5 Algo singular: el alfil que más apreció Gúfeld en toda su vida se revierte en un final en que es superior a las dos torres. 29.Tab1 f3 30.Tb4 Rf5 31.Td4 Axd4 32.cxd4 Rf4 Blancas abandonan. 0–1.