En el peor momento
No creo que al fanático le interese mucho ver a la selección contra Corea y Japón en estos momentos

André Marín
La autopsia
Cuando más ganas teníamos de ver partidos de liguilla, esos partidos a matar o morir en el futbol mexicano, se tiene que atravesar una maldita fecha FIFA.
Y es que siempre pasa en este país cuando se hace el calendario que justo tienen que ver los partidos de selecciones en la parte más atractiva del campeonato.
Se podrían adelantar fechas con partidos de media semana o hacer algo para que ya no pasara esto, pero volvió a suceder.
México y Martino se van a Austria para seguir inflando el negocio que significa la Selección Mexicana y aquí se quedan los entrenadores de los clubes con el Jesús en la boca pidiendo que nadie de los suyos se contagie o se lesione en estos días para poder tenerlos en la recta final del torneo.
Los cruces de repechaje lucen atractivos y más si sabemos que todo se define a un solo partido en la cancha del mejor colocado en la tabla.
Pinta para ser una liguilla diferente, pero atractiva.
Pero porque justo ahora que los aficionados están más ilusionados que nunca con sus finales, tenemos que tener una fecha FIFA.
¿Qué, no habría manera de evitarlo de otra forma para poder jugar ya el próximo fin de semana los cuatro partidos de reclasificación?
Aquí, como siempre, priva el negocio y siempre se quiere sacar dinero a costa de lo que sea.
Yo no creo que al fanático le interese mucho ver a la selección contra Corea y Japón en estos momentos.
El calendario está mal hecho, está mal confeccionado y termina por afectar todo.
Imagine usted que los cuatro primeros pasarán cerca de 20 días sin partido antes de jugar los cuartos de final. Eso no está bien.
En el peor momento llega la fecha FIFA de noviembre. Y la Federación, como siempre, quiere seguir facturando a como dé lugar.
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