Cómo la muerte de Jules Bianchi revolucionó la seguridad de la F1

La muerte de Jules Bianchi cambió la seguridad en la Fórmula 1 para tratar de evitar una nueva tragedia en el Gran Circo, una meta que hasta ahora se ha cumplido con modificaciones en los protocolos.

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Jules Bianchi es la última muerte registrada en la Fórmula 1 (Ferrari)

El 17 de julio de 2015 el mundo de la Fórmula 1 recibió la noticia de lo que hasta hoy sigue siendo la última muerte del Gran Circo: el piloto francés Jules Bianchi perdía la vida tras nueve meses de dar batalla consecuencia de un terrible accidente en el Gran Premio de Japón de 2014.

El 5 de octubre de 2014, un terrible accidente cambió la F1. Las escenas del piloto francés Jules Bianchi impactado contra una grúa en el circuito de Suzuka estremecieron al mundo. El monoplaza del desaparecido equipo Marussia estaba enterrado en las ruedas del vehículo de asistencia, mismo que se estaba usando para retirar del trazado el Sauber del piloto alemán Adrian Sutil.

Las condiciones complicadas de la pista, con una lluvia intensa, además de otros factores como una corta zona de escape, aunado a la falta de visibilidad y demás factores contribuyeron a la tragedia.

Bianchi luchó por su vida hasta el 17 de julio en Niza donde en 2015 perdió su vida como consecuencia de los daños cerebrales del accidente. Su muerte no fue en vano ya que trajo varios cambios en materias de seguridad en el automovilismo.

Los cambios en la seguridad tras la muerte de Jules Bianchi

La Fórmula 1 es hoy más segura que nunca y gran parte de ello se dio como resultado del trágico accidente de Jules Bianchi. Su pérdida no solo enlutó al automovilismo, sino que también se convirtió en un punto de inflexión

La principal modificación seguridad como consecuencia de la muerte de Jules Bianchi fue el sistema Halo, un aro protector colocado sobre el cockpit de los monoplazas para proteger la cabeza de los pilotos ante impactos directos con objetos externos.

El diseño del Halo fue criticado por varios pilotos, pero después se convirtió en una muestra de que era necesario ante varios accidentes en pista donde se volvió crítico para salvaguardar la salud de los competidores. El sistema Halo se extendió a otras categorías como Fórmula 2, Fórmula 3, Fórmula Regional o Fórmula 4. Hoy en día ninguna serie de monoplazas de la FIA corre sin este dispositivo en su diseño.

Junto al Halo llegó el uso del Virtual Safety Car, un sistema de neutralización de velocidad en pista creado para reducir la marcha de los competidores sin obligar al ingreso del Safety Car.

También se crearon nuevos protocolos de intervención con vehículos de asistencia como grúas para evitar una nueva desgracia. Además, se ampliaron las zonas de escape en los circuitos y, durante un tiempo, las carreras bajo la lluvia fueron un tema complicado de disputar ante el temor de una nueva tragedia llevando al uso del safety car de manera constante o a las banderas rojas.

Bianchi entregó su vida para que la F1 fuera más segura y hoy, 10 años después de ese accidente el objetivo se ha cumplido.