Natalia Botello, la niña del sable

La esgrimista de 14 años confiesa que quería ser raquetbolista, pero ahora ya tiene tres medallas en el Mundial Cadetes y Juvenil

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CIUDAD DE MÉXICO.

La consola Wii, de Nintendo, fue la primera inspiración deportiva de Natalia Botello, una niña que a sus 14 años es triple medallista mundial juvenil.

Sus reacciones infantiles delatan los sueños de esta nueva joya del deporte mexicano, la primera en ganar un oro a nivel mundial y quien llegó a este nivel en un proceso que firmaría cualquier país de clase mundial en el deporte.

Me detectaron en la escuela, el reclutador me dijo que yo era para esgrima”, recuerda. “Yo no sabía qué era esgrima, pero me dio mi notificación de que tenía que ir al Centro de Alto Rendimiento de Tijuana a hacer mis pruebas, las hice y quedé”, cuenta la mayor de cuatro hermanos, tres de ellas mujeres.

Estaba encaminada al deporte, pero los sueños de Natalia miraban de lejos una batalla con el sable, en su horizonte no había lugar para enfrentar a gigantescas rusas ni tampoco visión para sacarle partida a su naturaleza de perfil izquierdo. Para ella, en su natal Tijuana, la ilusión era jugar con la raqueta.

Tenía un juego en el Wii que era el raquetbol, entonces a mí me gustaba la pelota, las falditas y eso”, recuerda entre risas. “Le dije a mi mamá que yo quería raquetbol, no esgrima, pero me dijo el detector de talentos que no me iban a poner en algo que no fuera buena, que me quedara un año y si no llegaba a una Olimpiada Nacional me cambiaba, y gané la Olimpiada Nacional”, relata la sablista.

Conoció a Alain Tandron, entrenador cubano de esgrima, y la vida cambió, para ella y para el país. Ahí comenzó el ascenso de su fulgurante carrera deportiva, se enamoró del esgrima y se convirtió este año en la primera Campeona Mundial Juvenil en la historia de México.

Soy chiquita, pero muy fuerte; me aguanto porque hay personas muy sentimentales. Por ejemplo, a la que le gané 15-14 me tiraba sablazos, pero ya no me dolía porque entreno con hombres”, presume. “Hay niñas que, aunque entrenan con hombres, si les pegan fuerte empiezan a llorar, pero yo ya no, aguanto todo lo que venga”, asegura.

En el Mundial Juvenil de este año el reto era vencer a las poderosas rusas, que trataron de intimidarla; su respuesta es la revancha al final del duelo.

La mayoría de las veces pego fuerte cuando me dan golpes más fuertes a propósito, pero mi venganza es ganar. Me pegas fuerte y yo te gano”, advierte.

El próximo reto de Natalia Botello serán los Juegos Olímpicos de la Juventud del próximo año.