'Ganó el mejor': Tostao
El famoso integrante del Brasil de México 70, analiza lo que sucedió en el Mundial de 2014
RÍO DE JANEIRO, 15 de julio.- Tres años después de ser nombrado el mejor jugador del Mundial México 70, Eduardo Gonçalves de Andrade Tostao (Belo Horizonte, 1947) se tuvo que retirar a causa de una lesión en el ojo izquierdo.
Jugando para el Vasco da Gamma, un balonazo le produjo desprendimiento de retina y el sufrimiento de seis operaciones le dejaron la tristeza de retirarse a los 27 años.
Lejos de minimizarse por su despedida prematura, Tostao decidió usar los lentes y estudiar oftalmología.
“Al principio me costó entender lo que me pasaba, pero después agradecí porque veía mejor y analizaba con comprensión el futbol”, dice Tostao a Excélsior.
Vive en Sao Paulo y sus conceptos como columnista del
Folha son tan exquisitos como cuando era el zurdo más elegante del mediocampo del equipo más bello y ganador que ha tenido Brasil.
¿Ganó el Mundial 2014 el mejor equipo?
Sí, sin duda. Alemania tiene una organización seria, cosa que hoy es difícil ver en el futbol. Es el único país, que yo sepa, donde sus clubes y la liga gastan menos que lo que perciben, eso es un logro. En los últimos tiempos hicieron una revolución y el futbol, aunque no lo parezca, tarde o temprano premia el trabajo.
¿Y lo de Argentina, entonces qué fue?
Una pasión. Este equipo también tuvo sus problemas graves y crónicos. Como fuera del campo sucede en la vida cotidiana, como el caos que es América Latina. Le pasa a Brasil, México, Argentina... son reflejo de lo que expresan como sociedad. Ahora bien, dentro del caos encontraron un elemento pasional muy válido que les llevó lejos. En la desorganización encontraron un orden.
¿Como expresión social, esperaban también que una sola persona resolviera el problema, hablando de Messi y Neymar?
Es más sencillo señalar a alguien que unirse todos. Fincaron todo en la cultura del esfuerzo pero se olvidaron del talento. El pensamiento, el genio de un jugador puede resolver muchos partidos, pero no un torneo. No hubiera sido sorpresa si Argentina ganaba el Mundial, pero era demasiada carga sobre Messi.
¿Y a Brasil qué le pasó?
Le alcanzó la realidad. Con la victoria en la Copa Confederaciones se creó una expectativa por encima de la verdad y el despertar es duro. Muchos culpan a Felipe Scolari del monstruo que tenemos ahora, pero el estilo mediocre de Brasil fue creado con el tiempo. Scolari piensa tan mal como otros técnicos y los directivos piensan para afuera, sólo en el lucro.
¿Le cargaron la mano al equipo en lo emocional?
Puede ser, pero más allá de la presión que existe, tuvieron el apoyo de todo el pueblo. No es excusa para el ridículo tan grande. Pienso más bien que no juegan lindo porque el estilo de Brasil se asesinó desde hace tiempo y porque, aunque jugaron con mucha fuerza, no había el talento que nos prometieron.
¿Qué es lo mejor de Alemania?
Que ya no son fríos, ni mecánicos. ¿Notó que cuando vimos sangrar a Bastian Schweinsteiger nos dio compasión a todos? La manera en que peleó al final nos cautivó, porque es el reflejo alemán de ahora. No es la robótica de antes ni la disciplina de soldados. Hoy Alemania tiene el corazón caliente y el futbol más suave que en el pasado, eso enamora a cualquiera. Además no paran de correr como es su costumbre.
¿Le gustó el nivel del Mundial?
Mucho, fue maravilloso, hubo partidos abiertos, lindos, bien jugados. La Copa fue un éxito en Brasil, a pesar de lo que digan los detractores, fue una excelente idea tenerlo aquí. Los equipos mostraron disponibilidad a pesar del clima. Me encantó Costa Rica, Colombia, Holanda, jugaba bien. Fallaron España e Italia, pero era normal, son ciclos que vienen y van. Vi que había mayor dinamismo y velocidad en los juegos, eso derivó en goles, más llegadas al arco, un Mundial de ataque. Hubo algunos equipos que, como les corresponde, animaron la fiesta, pero el Mundial es de unos cuantos.
¿Dígame qué piensa del papel de México?
Bueno, siempre es una selección que destaca. No comprendí mucho por qué cedió ante Holanda cuando tenía el partido para ganarlo. El Mundial es de tradiciones, equipos que saben jugar las fases finales, si se quiere ser invitado deben romperse esquemas y México tuvo miedo de hacerlo. Holanda le ganó con los pulmones, no con futbol, cuando debió ser al revés. Fue impresionante ver correr a los holandeses sin parar y México recatado.
¿Sabe que en México se le recuerda muy bien a usted y a esa selección brasileña?
¡Porque jugábamos para el público, nos divertimos y nos hicieron la vida hermosa en Guadalajara! No conocí gente más noble y hospitalaria que la mexicana. La manera en que se desvivían por darnos todo fue genial. Creo que ganamos ese Mundial porque lo jugamos en casa. Cada noche era una fiesta, no quería que se acabara. Tengo el mejor recuerdo de México.
EL EDITOR RECOMIENDA





