‘Chilena’ de Raúl Jiménez regresa al Tri esperanza Mundialista
Un espectacular gol del delantero mexicano, le da la victoria a México 2-1 sobre Panamá a 5 minutos del silbatazo final
CIUDAD DE MÉXICO, 12 de octubre.- El gol de su vida. Mientras el balón se suspendió en el aire, un instinto hizo que Raúl Jiménez se elevara en una chilena majestuosa para impulsar el balón al fondo del arco panameño.
México ganó 2-1 a Panamá un partido cuesta arriba, que se atoró en la garganta cuando se tenía controlado tras un gol de Oribe Peralta, en donde se tuvo que apelar a la épica y a la sangre caliente, porque Panamá, ordenada y discordante, se atrevió una sola vez y le bastó para empatar el juego con gol de Luis Tejada.
Hubo un silencio espeso. El inmueble enmudeció cuando los panameños saltaban jubilosos por la cancha. México veía Brasil tan lejano como nebuloso, porque a una fecha de terminar el hexagonal estaba prácticamente eliminado.
TRICOLOR DE A CIEN. Con cien, la selección de México es el equipo con más victorias en eliminatorias para Mundial. Le siguen Holanda con 75 y Costa Rica con 74. Suecia tiene 73.
Víctor Manuel Vucetich hizo ingresar a Raúl Jiménez por Jesús Zavala porque se necesitaban hombres en el área enemiga. Jiménez, de espaldas al arco, con la imaginación a tope, hizo una maniobra de ensueño que le regresó las pulsaciones a la afición del país.
Final épico, de agallas y amor propio. En medio de todo el problema que tiene el Tri, a la hora justa salió el orgullo. No fue la mejor versión, faltaban los acabados en un equipo armado con tres semanas de antelación, pero que en ningún momento dejó de batallar. México dejó todo en el campo ante un rival que tampoco desmereció en su intento ladino de llevarse el empate.
Fue un juego tenso, dominado por el sistema nervioso. El reloj era un dolor de muelas conforme se acercaba el medio tiempo y México, a ratos tibio y con el motor ahogado, apenas si había tocado la puerta de Jaime Penedo. Una aproximación escueta de Chicharito Hernández y un disparo de Aquino era el recuento de un enfrentamiento crítico.
La mejor jugada vino de Chicharito y Oribe Peralta. El del Manchester United tuvo la visión de dar un pase elevado al de Santos con lo que se rompió la línea defensiva por el lado derecho, el más flojo de los panameños. Peralta le anotó a Penedo y el alivio le regresó al Tricolor.
Cuando más confianza existía en el Tri vino el descenso. Aunque mantenía la vertical, México condicionaba los ataques a un poco de creatividad que ya no tenían ni Giovani dos Santos ni Javier Aquino. El juego, ensimismado por esta imperfección, se contagió también del ritmo de los centroamericanos, que prefirieron quejarse todo el tiempo del arbitraje del salvadoreño Joel Aguilar.
No les quedó más que ser pacientes y elevar su espíritu cuando un dudoso penal marcado a favor de México les encrespó los nervios. Julio Dely Valdés se sintió ofendido y se volteó a la hora en que Chicharito, con todo el Azteca haciendo un eco de exclamación, erró en un disparo suave a la izquierda de Penedo.
Ahí Panamá retomó la confianza y esperó su momento. Apretó cada espacio hasta que rompió la resistencia por el centro, donde falló Hugo Ayala, reprendido por Márquez después.
Luis Tejada, jugador del Veracruz, se le escurrió a Guillermo Ochoa, que decidió no tocarlo para evitar la marcación del penal, y tuvo el marco abierto a su favor. La tragedia se avecinaba para México.
Pero a diez minutos del final, con el corazón en un puño, el equipo mexicano puso lo que le restaba para seguir con vida hacia Brasil 2014.
Jiménez entró y tuvo el valor de cambiar el partido. El gol de su vida significó la continuidad de México en las eliminatorias y, por fin, ganar en el Azteca en 2013. Con Chaco descalabrado en una jugada dividida, Raúl Jiménez fue el colofón de una noche épica que nunca se olvidará.








