Centrales camioneras, vías seguras a la ciudad

Además de los servicios de transporte, ahora las instalaciones ofrecen tiendas, bancos y restaurantes para otro tipo de usuarios

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Centrales camioneras, vías seguras a la ciudad
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CIUDAD DE MÉXICO, 7 de octubre.- Viajar hacia la Ciudad de México en autobús ha sido, durante décadas, una experiencia que refleja no sólo la movilidad del país, sino también los retos de seguridad que implica moverse por una de las urbes más grandes del mundo. Las centrales camioneras de la capital —Norte, Sur, Poniente y Oriente (TAPO)— funcionan como auténticas puertas de entrada al corazón del país, recibiendo diariamente a miles de pasajeros provenientes de todos los estados. En 2012, autoridades y administradores de terminales implementaron diversas medidas para reforzar la vigilancia y garantizar que estos puntos estratégicos fueran vías seguras hacia la ciudad, ante el incremento de delitos en zonas aledañas y la creciente demanda de transporte.

Son entrada a otra dimensión. Las terminales de autobuses se han convertido en los lugares más concurridos de la capital, son zonas fuertemente vigiladas, y para algunos sectores son, incluso, sitios de esparcimiento.

Además de viajar por fines de placer, por los pasillos de las cuatro grandes centrales camioneras de la capital arriban o parten quienes viajan desde otras ciudades para trabajar en el DF, quienes viajan el fin de semana a sus lugares de origen y quienes buscan llegar a la frontera norte, de una manera menos riesgosa que sobre el lomo de un tren.

Las grandes centrales son, además, zonas de seguridad estratégica para los gobiernos federal y local.

Las cámaras de videovigilancia, los arcos detectores de metales, las cámaras de rayos X, las revisiones de bolsas de mano y a los pasajeros dan cuenta de que viajar en autobús se ha convertido en un asunto de riesgo.

Surge la industria

Las terminales de autobuses fueron creadas en los años 70 para concentrar la oferta de viajes desde la Ciudad de México hacia otras entidades del país.

En el DF, cada línea de transporte de pasajeros tenía su propia terminal, como aún ocurre en algunas ciudades del país en la actualidad.

Al inicio de los años 70 existían 127 terminales repartidas por la ciudad, en los tiempos en que la capital contaba con cerca de siete millones de habitantes y comenzaba la conurbación con los municipios del Estado de México.

La vialidad se había convertido en un problema prioritario para la capital, por lo que se decidió concentrar a los autobuses en avenidas amplias, que dieran paso a las tres autopistas que confluían a la ciudad: Puebla, Cuernavaca y Querétaro.

Mientras la industria del transporte de pasajeros se fortalecía, el transporte ferroviario iba en picada.

Desde la época de la Revolución Mexicana no se agregaron más kilómetros de vía a los 20 mil que se crearon durante el porfiriato, y las empresas de transporte de pasajeros en tren se fueron a la quiebra.

Actualmente, 99.5 por ciento de los viajes en tren se realizan a través del Tren Suburbano que va de Buenavista a Lechería.

El medio punto porcentual restante corresponde a los pasajeros que usan los trenes turísticos en Jalisco, Chihuahua y Yucatán.

El Suburbano transporta a 41.7 millones de pasajeros al año, apenas 1.3 por ciento de lo que transportan los autobuses del país.

Las líneas aéreas de bajo costo han logrado, en algunos casos, tener mejores precios que las líneas de autobuses, convirtiéndose en una real opción de competencia ante la cual las compañías camioneras han respondido con imaginación.

Las vendedoras en la Terminal del Norte saben su negocio. Gritan para ofrecer sus viajes a Monterrey a bordo de unidades de 36 asientos, con pantalla plana en cada respaldo, donde pueden verse canales independientes o escuchar música.

En lugar de un baño hay dos, uno para hombres y otro para mujeres, servicio de cafetería, asientos de piel, y más comodidad que la que se tienen en la sección de primera clase de un avión.

“Para volar no se necesita despegar”, dice una de las propagandas en la Terminal del Norte.

Se ofrecen descuentos por la compra de viajes redondos, algunas líneas incluyen hospedaje en las ciudades destino y descuentos de 50 por ciento en el costo del boleto a personas de la tercera edad.

Cifras

Saber cuánta gente utiliza en un día las terminales de autobuses del Norte, Oriente, Sur y Poniente de la Ciudad de México es complejo.

De acuerdo con Roberto Navarro Chabran, gerente de seguridad de la Terminal TAPO, a diario se registra una afluencia de 90 mil personas a ese complejo que está coronado por una de las cúpulas más grandes de la capital. Esto da un estimado de 32 millones de usuarios al año.

El funcionario puntualiza que entre los usuarios están quienes abordan una unidad para salir de la ciudad, los que van a comprar un boleto para un viaje posterior, los que acuden a comer en alguno de sus restaurantes de comida rápida, a una sucursal bancaria o simplemente para pasear.

Asegura que de acuerdo con encuestas realizadas por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), las terminales son de los sitios donde la gente se siente más segura en el DF.

“La percepción es de limpieza, atención y seguridad. En todos los rubros, la TAPO salió sobresaliente. Hacemos el esfuerzo para mantener esa sensación.

“Con las cámaras de vigilancia nada sucede sin que nos demos cuenta. Las estaciones son zonas de seguridad estratégica. Eso nos ha hecho que estemos a la expectativa de cualquier cosa que pueda ocurrir”, destacó Navarro Chabran.

La TAPO cuenta con 71 andenes para salida de unidades y 102 para llegadas, lo que la convierte en la más grande de la ciudad y del país, desde donde los pasajeros viajan hacia el sureste, a las zonas centro y sur del Golfo de México y a la Península de Yucatán.

Navarro Chabran, sin embargo, señala que el dato de cuántos pasajeros abordan un autobús al día en la TAPO debe calcularse con las cifras de todas las líneas que ahí hacen base.

De lo que sí habla con orgullo es de la enorme cúpula de vidrio y acero que cubre el vestíbulo y que se ha convertido, dice, en uno de los símbolos de la Ciudad de México.

La Norte

La Terminal Central de Autobuses del Norte rivaliza con la TAPO por ser la más concurrida del país.

Fue inaugurada el 13 de diciembre de 1973 para albergar a las líneas de autobuses que dan servicio hacia el Bajío, norte y noreste del país, y la zona norte del Golfo de México.

De acuerdo con personal de vigilancia de la terminal, aún es posible ver a los migrantes que se dirigen hacia la frontera con Estados Unidos montando campamentos en los pasillos de la central a la espera de la salida de su camión.

“Muchos compran su boleto y como no tienen a donde ir, se quedan esperando hasta que salga el camión”, dijo una de las responsables de vigilancia, mientras decenas de personas arribaban a la terminal y se persignaban frente a la imagen de la Virgen de Guadalupe que hay en el vestíbulo principal de la central camionera.

Esta terminal tiene 115 andenes de salida. El pasado martes 18 de septiembre, un día considerado de afluencia normal, abordaron autobuses 17 mil 752 pasajeros, cifra que se eleva hasta 40 por ciento cuando se trata de días de fin de semana largo, inicio de vacaciones de Semana Santa, Nochebuena, Navidad, fin de año y Año Nuevo.

Esto da un aproximado de 25 mil personas que abordan unidades en un día durante los periodos de alta afluencia.

En un día normal salen unos dos mil 200 autobuses diarios y hasta tres mil 400 en días de alta afluencia.

Esto da un promedio de un autobús que sale de la terminal cada 38 segundos durante días normales y uno cada 25 segundos en temporada alta.

Ésto, sin contar a la gente que acude a las casas de empeño, a comprar un boleto de taxi, a los restaurantes, a comprar boletos para viajes posteriores o a acompañar a alguien que se va de viaje.

El impacto de la Terminal Norte no termina dentro del edificio de 69 mil metros cuadrados de superficie. Se trata de un complejo de patios de maniobras, talleres mecánicos, refaccionarias, tiendas de accesorios, vulcanizadoras, fondas, hoteles, que abarca varias manzanas de las colonias Magdalena de las Salinas y Panamericana.

Taxqueña, hacia el sur

La Terminal de Taxqueña es la más pequeña. De ahí parten los autobuses que van hacia los estados de Morelos, Guerrero, y las costas de Oaxaca y Michoacán, principalmente.

Fue abierta en abril de 1975, y actualmente salen de ahí unos 750 autobuses al día.

Se calcula que abordan autobuses unas 10 mil personas diariamente, y la afluencia sube notablemente durante los fines de semana para trasladar a los pasajeros a los balnearios del sur del país.

Al poniente

La Terminal de Autobuses Poniente, o de Observatorio, tiene un promedio de mil 600 corridas al día y unos 13 mil pasajeros diarios, que van hacia el Estado de México, Michoacán, Colima y la costa de Guerrero, principalmente.